lunes, 31 de agosto de 2026

VOLAR JUNTOS


 Para volar desnudos sin mancharnos de este barro que arrastra la verdad, 
De estos lodos que apagan corazones en un río de egoísmo y soledad. 
Míralos, se hunden sin tocarse, se pierden sin saber mirar atrás, 
Pero tú y yo encontramos un refugio donde el alma aún respira libertad. 

Y aunque digan que hace falta cielo para poder despegar, 
yo he aprendido entre tus dedos otra forma de volar. 
Ni tú ni yo necesitamos alas, para elevarnos más allá, 
Cogidos de la mano, sin miedo, dibujando sueños al andar. 

Ni tú ni yo necesitamos alas, si el cielo empieza en tu mirar, 
volamos libres, sin cadenas, hacia un mundo por crear. 
Caminamos por un cielo de promesas donde el tiempo
 Se detiene a escuchar, 
Cada paso es un mosaico lento de ilusiones que no quieren callar. 

Y dejamos atrás los disfraces, las mentiras que quisieron pesar, 
Rompiendo moldes, viejas sombras, todo aquello que no deja amar. 
Que se queden los prejuicios con su frío y su disfraz, 
nosotros somos incendio que no van a apagar. 

Ni tú ni yo necesitamos alas, para elevarnos más allá, 
cogidos de la mano, sin miedo, dibujando sueños al andar. 
Ni tú ni yo necesitamos alas, si el cielo empieza en tu mirar, 
volamos libres, sin cadenas, hacia un mundo por crear. 


JESÚS PÉREZ ROMERO 


domingo, 30 de agosto de 2026

EL ULTIMO ESLABON


 El último eslabón de la cadena
me ata sin remedio a tu cintura,
y busco entre tus curvas la manera
de descifrar tu mapa de locura.

Me declaro culpable de quererte,
sin juez, sin abogado y sin testigos;
mi delito fue el miedo de perderte,
mi condena, dormir entre tus labios.

Robo a la noche un verso clandestino,
lo escondo entre las sombras de tu pelo,
y el fiscal de tu boca, peregrino,
me sentencia a vagar lejos del cielo.

Pero rompo los muros del convento
con la fuerza febril de un beso ardiente,
y libero en tus ojos tanto viento
que hasta la luna tiembla de repente.

Ya no quiero absolución ni penitencia,
ni cadenas que puedan sujetarnos;
si amarte es mi delito y mi sentencia,
que nadie venga nunca a perdonarnos.

MADRUGADAS DE INVIERNO


 

En las madrugadas frías de invierno 
me duermo sin hacer ruido, 
entre sombras barrocas que tiemblan 
al borde de lo perdido. 

Susurran viejas miradas con sonrisa de moral, 
dibujando en los caminos un reflejo irreal. 
Y nacen desde el fondo de los espejos del alma, 
fragmentos de un silencio que nunca encuentra calma. 

En las madrugadas frías de invierno me dejo caer, 
en el eco lejano de tu voz que no quiere volver. 
Y entre sábanas frías abrazo la soledad, 
como si en su vacío aún te pudiera encontrar. 


En las esquinas calladas de una fuente de cristal, 
se duermen tus recuerdos con miedo a despertar. 
Se esconden entre ramas de un sueño sin final, 
o en surcos casi perfectos que la noche va a trazar. 

Y el viento los arrastra sin rumbo ni razón, 
dejando en cada grieta pedazos de tu voz. 
En las madrugadas frías de invierno me dejo caer, 
en el eco lejano de tu voz que no quiere volver. 

Y entre sábanas frías abrazo la soledad, 
como si en su vacío aún te pudiera encontrar. 
Y si el alba pregunta por ti, diré que nunca te fuiste, 
que habitas en cada sombra de lo que ya no existe. 

Que vives en el susurro de esta eterna estación, 
donde el frío no es invierno… es solo tu adiós. 
En las madrugadas frías de invierno me duermo otra vez, 
entre restos de un sueño que nunca logré comprender. 

Y en la noche infinita de mi fragilidad, 
tu recuerdo es la herida que no deja de sangrar. 
En las madrugadas frías de invierno… me duermo… 
en las sábanas frías de mi eterna soledad.
 

viernes, 28 de agosto de 2026

OTRA TARDE MAS


 

Otra tarde más deshojando las horas de un reloj cansado de latir,
colgado en la pared sin memoria, sin saber de ti ni de mí.
Nunca entendió mis dudas ni mis ganas, ni el peso leve de esperar,
solo marca el tiempo que no pasa cuando no te vuelvo a encontrar.
 
Y aquí estoy, contando silencios, dibujando tu voz en el aire,
otra tarde muriendo despacio sin saber si vas a llamarme.
Y aquí estoy, atrapado en lo mismo, entre el sueño y lo que no fue,
otra tarde más sin destino aprendiendo a perderte otra vez.
 
Otra tarde más trazando garabatos que se esconden bajo tu nombre,
como niños jugando al olvido en rincones donde no respondes.
El teléfono guarda secretos, su silencio grita por ti,
y en su frío metal me reflejo como alguien que ya no es feliz.
 
Y aquí estoy, contando silencios, dibujando tu voz en el aire,
otra tarde muriendo despacio sin saber si vas a llamarme.
Y aquí estoy, atrapado en lo mismo, entre el sueño y lo que no fue,
otra tarde más sin destino aprendiendo a perderte otra vez.
 
Otra tarde más, versos torcidos, como palmeras frente al vendaval,
sosteniendo un cielo vencido donde ya no quieres volar.
Golondrinas pintan de negro los párpados de la ciudad,
y en su vuelo se llevan lejos lo que nunca supe guardar.
 
Y en las cornisas del olvido anidan todas tus ausencias,
mi refugio se vuelve ruido y tu voz… pura ausencia.
Tu teléfono ya no recuerda la historia que fui para ti,
y en esta tarde que no termina sé que también te perdí.
 
Y aquí estoy, contando silencios, dejando que caiga la tarde,
otra herida cerrando en falso sin valor para olvidarte.
Y aquí estoy, con las manos vacías, recogiendo lo que no fue,
otra tarde más que se enfría… y tú no vuelves otra vez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 27 de agosto de 2026

HERMANA DEL MAR


 


Hermana pequeña del mar,
Bañas con tus olas calladas
Los campos fértiles del universo,
Los sueños que nadie sembraba.
Lavas los pies cansados
De naranjos que ya no cantan,
Y las manos quemadas
De almas que el mundo aparta.
 
Guardas historias que el viento no cuenta,
Lloras sal en cada marea lenta…
Y apagas con tus besos el fuego,
Que arde en los ojos del hombre ciego,
Las llamas que gritan desde el dolor,
Las cenizas de un roto amor.
 
Hermana del mar, llévate el frío,
Cura la herida, calma el vacío,
Donde la justicia nunca llegó,
Que nazca vida en tu canción.
 
Te vuelves manantial secreto,
De caricias que nadie ve,
Susurros que viven en silencio,
En la piel que no puede ser.
Pero solo el aire te toca,
Despeina tu soledad,
Araña tu espalda salada
y no te deja de amar.
 
Se pierde en tus playas, loco de amor,
Sin entender tu eterno dolor…
Y apagas con tus besos el fuego,
que arde en los ojos del hombre ciego,
las llamas que gritan desde el dolor,
las cenizas de un roto amor.
 
Hermana del mar, llévate el frío,
Cura la herida, calma el vacío,
Donde la justicia nunca llegó,
Que nazca vida en tu canción.
Si el mundo olvidó cómo mirar,
Tú sigues sabiendo perdonar,
Aunque te hieran sin piedad…
Sigues volviendo a empezar.
 
Apaga con tus besos el miedo,
Rompe las puertas del oscuro infierno,
Que en tus orillas vuelva a latir
 Lo que nunca pudo vivir.
 
Hermana del mar, no dejes de amar,
Aunque te quieran silenciar,
Que en cada ola quede tu voz… gritando justicia...
 
JESÚS PÉREZ ROMERO
 
 
 

miércoles, 26 de agosto de 2026

OASIS DE ESPEJOS ROTOS


 

Como el polvo denso, volátil y errante,
que cubre con su manto de gris ceniza
las arenas del desierto,
ese gigante donde el viento mis pasos
siempre borra a toda prisa.
Así se siente este silencio constante,
una página de olvido que en mi piel aterriza.
 
Lloro suspiros perfectamente ordenados,
aleatoriamente puestos en el altar,
en el marco vacío de un sueño olvidado
que ya no me deja ni descansar.
 
Y busco en la locura de un nuevo amanecer
el oasis que calme, con su manantial,
esta sed de espejos rotos, este padecer,
que deja el recuerdo de tu ausencia fatal.
Un reflejo herido que no sabe volver,
una sed que nace en mi pecho... como un puñal.
 
Y cada madrugada desnudo mi cuerpo,
despojo la armadura de la realidad.
Para escapar de este puerto muerto,
como un ocupa clandestino de la eternidad,
me lanzo al vacío, me siento despierto,
por las ventanas abiertas de la soledad.
 
Manantial de vidrios, reflejos que cortan,
el agua es arena y el cielo es metal.
Las sombras de ayer ya nada me importan,
si el frío del alma se vuelve inmortal.
 
Busco en la locura de un nuevo amanecer
el oasis que calme, con su manantial,
esta sed de espejos rotos, este padecer,
que deja el recuerdo de tu ausencia fatal.
Un reflejo herido que no sabe volver,
una sed que nace en mi pecho... como un puñal.
 
Como el polvo denso... Manto gris del desierto...
Ocupa clandestino... En la ventana abierta de mi soledad.
 

martes, 25 de agosto de 2026

LAS MEJILLAS DEL UNIVERSO


 

Las olas del mar chocando contra las rocas de mis dedos
se pierden, desesperadas, en la frialdad de tu mirada.
Es un invierno de sal que me quema los huesos,
mientras el agua juega al escondite en la nada.
 
El chapoteo suena entre mi boca muda,
atrapado en el eco de tus palabras de rechazo,
mi voz es un náufrago pidiendo ayuda,
mientras la distancia rompe nuestro último abrazo.
 
Los restos sobrantes de nuestro naufragio
se esparcen como esqueletos bajo el sol,
un presagio de olvido, un triste presagio,
donde el fuego de antes hoy es solo alcohol.
 
Y aquí sigo, sentado en la esquina de mi mente,
rumiando el eco de lo que ya no es nuestro.
Hubo un tiempo en que el amor era urgente,
y el cielo no era un lugar tan lejano y siniestro.
 
Porque en cada caricia, en cada beso,
en aquel fuego sagrado, libre y travieso...
Nos parecía, amor, nos parecía...
Tocar las mejillas del universo.
 
Arena dorada que cada noche nos cubre el llanto,
con ese manto de sal que disfraza la herida.
Mágica desnudez envuelta en tu espanto,
una danza de sombras en una causa perdida.
 
Tus dedos eran brújulas, los míos el camino,
ahora son solo astillas de un barco encallado.
Bebimos el miedo en la copa del vino,
y el perdón se quedó en el puerto olvidado.
 
Y aquí sigo, sentado en la esquina de mi mente,
rumiando el eco de lo que ya no es nuestro.
Hubo un tiempo en que el amor era urgente,
y el cielo no era un lugar tan lejano y siniestro.
 
Porque en cada caricia, en cada beso,
en aquel fuego sagrado, libre y travieso...
Nos parecía, amor, nos parecía...
Tocar las mejillas del universo.
 
¿Dónde quedaron los mapas del cielo?
¿En qué parte del cosmos se perdió tu calor?
Hoy el universo tiene las mejillas de hielo,
y yo solo soy el esqueleto de un antiguo esplendor.
 
Las mejillas del universo... (tan frías ahora)
Tocando el cielo con los labios... (en la arena dorada)
Muda mi boca... Tu rechazo...
Las olas siguen chocando... contra mis dedos...

 

 

 

 

lunes, 24 de agosto de 2026

LUZ EN SOMBRA


 

Con toda la luz del universo brillando,
sobre el eco vacío de tus pensamientos,
se abre un mapa invisible y extraño
donde se pierden tus propios argumentos.
 
Cada día entras sin darte cuenta
en un laberinto de fe y de ambición,
con la bendición fría de las estrellas
que observan en silencio tu obsesión.
 
 Y crees que el mundo gira en tu mando,
que el aire obedece tu voz al pasar,
pero en el fondo se está agrietando
 el pedestal donde quieres reinar.
 
Con toda la luz del universo iluminando
el lado más oscuro de tus pensamientos…
te vas ahogando, te vas negando,
entre tus propios mandamientos.
 
Con toda la luz del universo
apuntando a las grietas de tu convicción…
se va rompiendo, se va cayendo
tu imperio de imposición.
 
Desde la cima de tu torre de acero
miras abajo sin querer mirar,
donde la gente camina en silencio
sin tu doctrina para respirar.
 
Levantas leyes como muros de humo,
ordenes firmes sin preguntar,
y arriesgas todo por mantener el rumbo
de un mundo que no quieres soltar.
 
Pero el poder que creías eterno
empieza lento a desdibujar,
y lo que llamas “orden correcto”
se vuelve ruido al despertar.
 
Con toda la luz del universo iluminando
el lado más oscuro de tus pensamientos…
te vas ahogando, te vas negando,
entre tus propios mandamientos.
 
Con toda la luz del universo apuntando
a las grietas de tu convicción…
se va rompiendo, se va cayendo
tu imperio de imposición.
 
Y en el silencio de lo que niegas,
 hay una voz que quiere hablar,
no es enemigo, no es guerra nueva,
es solo el miedo a mirar atrás.
 
Con toda la luz del universo brillando,
ya no hay sombras que puedas ocultar…
y en ese instante vas comprendiendo
que el control no es libertad.
 
JESÚS PÉREZ ROMERO
 
 
 
 
 

LA PALOMA DEL AZAHAR


 


Cuando la flor del naranjo bañaba
su pelo con perfumes de azahar,
un navajazo frío quiso matar
la paloma que a volar comenzaba.

Libre ya de la moral que la azotaba,
como el cielo oscuro azota al mar,
el olvido azul quiso arrebatar
los sueños que cada noche soñaba.

Pero el alba, vestida de esperanza,
despertó en sus alas un rumor,
y volvió a levantar su vuelo al cielo.

Ni la herida pudo robarle la confianza,
ni el olvido consiguió apagar su amor:
la paloma venció al dolor con su vuelo.

viernes, 21 de agosto de 2026

BRISA CELOSA


 Como brisa celosa que se estrella
contra el muro infinito del cielo,
así mi amor, convertido en anhelo,
golpea tu corazón sin dejar huella.

Mi voz, que por tus labios se atropella,
se pierde entre las alas de aquel viento,
llevando hasta tu pecho el sentimiento
que en silencio por ti mi alma destella.

Y aunque seas roca fría ante mi fuego,
yo sigo pronunciando tu nombre,
como quien busca luz en el desvelo.

Quizá algún día, vencido el invierno,
tu corazón comprenda que mi ruego
nació para quererte sin gobierno.

martes, 18 de agosto de 2026

HOMENAJE A GARCIA LORCA


 La noche guardó silencio
cuando se apagó tu voz,
y Granada, entre sus sombras,
lloró contigo, Lorca.

Te llevaron por un camino
donde la muerte esperaba,
pero no pudieron llevarse
los versos de tu garganta.

Quedó la luna encendida,
temblando sobre los olivares,
y un caballo sin jinete
recorrió los viejos mares.

Tu sangre quedó en la tierra,
tu nombre, vivo en el viento,
y cada guitarra llora
cuando recuerda aquel tiempo.

No mueren los poetas
si su palabra permanece;
tú sigues entre nosotros
cuando una voz te recuerda.

Federico, duerme en la noche,
bajo la estrella más clara:
tu poesía sigue viva,
como una rosa de Granada.

lunes, 17 de agosto de 2026

FUEGO EN EL COSMO


 

De un tiempo a esta parte se ha llenado el jardín
de gurús de diseño y maestros sin fin;
escuelas de pensamiento con aroma a jazmín
que venden un despertar dentro de un maletín.

Afloran como rosas en plena primavera,
cada cual asegurando poseer la verdad entera;
pregonan desde torres, con solemnidad y talla,
que son los nuevos padres de la nueva gran batalla.

Uno habla de propósito, otro de innovación,
otro ha encontrado el centro de toda evolución;
uno te cobra el curso, otro vende inspiración,
y todos tienen fórmulas para hallar la solución.

Te explican que el fracaso es cuestión de actitud,
que basta con pensarlo para hallar la plenitud;
que el mundo está esperando tu genial transformación,
previo pago, naturalmente, de la correspondiente comisión.

Hay gurús de la brújula, del alma y del color,
del liderazgo consciente y del éxito interior;
gurús de la estrategia, del cambio y del talento,
que cambian de doctrina según sople el viento.

Y si preguntas: «¿Qué pruebas sostienen su teoría?»,
te responden con metáforas, silencio y poesía;
pues donde falta evidencia, florece la convicción,
y donde sobra marketing, se disfraza la opinión.

Pero el jardín es grande, y tiene otra verdad:
que nadie posee entero el mapa de la realidad;
que aprender no es seguir al que levanta más la voz,
ni llamar sabiduría a quien se anuncia como dios.

Quizá entre tanta rosa de etiqueta y vanidad,
convenga cultivar dudas, paciencia y curiosidad;
regar lo que funciona, podar la pretensión
y dejar que el pensamiento respire sin patrón.

Porque el sabio verdadero no necesita pedestal,
ni convierte cada duda en un producto comercial;
sabe que toda certeza, cuando empieza a florecer,
merece alguna pregunta antes de dejarse vender.

Y así, mientras los gurús se disputan el jardín,
con sus fórmulas doradas y su aroma a jazmín,
tal vez la gran enseñanza, sin curso y sin maletín,
sea aprender a distinguir la flor… de quien la vende por fin.

 

 

 

 

viernes, 14 de agosto de 2026

CON EL FUEGO DE LA PASION


 

Con el fuego de la pasión encendido en tus mejillas,
y la noche rendida al brillo de tu mirar,
tu melena danza libre, desafiando las orillas del viento
que no sabe si seguirte o naufragar.
 
Caminas con misterio, con insolencia serena,
como quien ya conoce el final de la canción,
y en cada paso dejas huellas que envenenan
a los que caen rendidos a tu dulce tentación.
 
Y juegas a ser invencible, aunque tiemble tu interior,
te escondes tras mil colores para disfrazar tu voz.
Eres fuego que no quema, pero enciende el corazón,
un suspiro entre la guerra de deseo y de razón,
tan orgullo, tan ternura, tan difícil de alcanzar,
eres todo lo que duele y no se puede olvidar.
 
 
Eres lluvia en pleno incendio, eres calma en tempestad,
la belleza de lo incierto que nadie puede domar.
Impregnas cada instante de pasión y de inocencia,
como un sueño que se niega a despertar,
y aunque juegas a ser fuerte, tu esencia
susurra secretos que no quieres revelar.
 
Bajo ese manto brillante que deslumbra y confunde,
se esconden tus caprichos y tu fragilidad,
y en las sombras de tu mundo, donde todo se difunde,
late un alma que también quiere amar.
 
Pero nadie ve el silencio que se esconde en tu mirar,
ni las grietas invisibles que no quieres mostrar.
Eres fuego que no quema, pero enciende el corazón,
un suspiro entre la guerra de deseo y de razón,
tan orgullo, tan ternura, tan difícil de alcanzar,
eres todo lo que duele y no se puede olvidar.
 
Eres lluvia en pleno incendio, eres calma en tempestad,
la belleza de lo incierto que nadie puede domar.
Y aunque el mundo caiga a tus pies, y se rindan a tu piel,
hay un eco en tu interior que no sabe responder…
Si el amor es un juego, o una herida sin cerrar,
si eres dueña del deseo o prisionera de amar.
 
Eres fuego, eres viento, eres duda y verdad,
una historia sin final que nadie puede contar,
tan orgullo, tan ternura, tan difícil de entender,
eres todo lo que quiero… y no puedo tener.
 
Eres magia en la penumbra, eres luz al naufragar,
la belleza de lo eterno que no se deja atrapar.


 

 

 

 

jueves, 13 de agosto de 2026

EL MURMULLO SUAVE


 El murmullo suave de la brisa nos abraza,
y a tu lado, mi amor, la noche se acompasa.
El tiempo se detiene, sin prisa y sin temor,
mientras las estrellas escriben nuestro amor.

Tu risa es melodía que despierta mi alma,
un dulce refugio que me devuelve la calma.
Y en cada mirada, profunda y sincera,
descubro que amarte es mi eterna primavera.

Las hojas van contando secretos del pasado,
historias que el viento guarda a nuestro lado.
Y yo, contemplándote bajo el cielo estrellado,
agradezco al destino haberte encontrado.

Si la luna pudiera escuchar lo que siento,
le diría que eres mi más bello pensamiento.
Porque cuando estás cerca, todo tiene sentido:
eres mi sueño más dulce, mi amor elegido.

Que siga la brisa susurrando tu nombre,
que el cielo nos cubra y la noche se asombre;
pues entre estrellas, silencio y ternura,
quiero amarte por siempre, con toda mi locura.

miércoles, 12 de agosto de 2026

EN UN RINCON DEL MUNDO


 


En un rincón del mundo, florece el amor,
sin temor ni sombra, sin nada que oprimir,
bajo un sol radiante, que brilla con fervor,
se entrelazan las almas, queriendo vivir.
 
En cada esquina brota, suave como el viento,
las risas resplandecen, como un bello cantar,
las manos se abrazan, traspasan el tiempo,
el aire se llena de un dulce palpitar.
 
Mujeres que danzan, olas del mar,
sus pasos van suaves, cual brisa en el sol,
en su giro divino, el alma va a elevar,
de sus ojos brota un destello de amor.
 
Hombres del campo, que siembran pasión,
con fe en sus manos, suerte en el labrar,
mientras cantan al cielo, su voz es canción,
suenan acordes dulces, un laúd sin cesar.

En un rincón del mundo, florece el amor...

 
 
 
 
 
 
 
 

lunes, 10 de agosto de 2026

MAS QUE A NADA


 

Más que a nada

Oh, amor mío, más que a nada te amo,
como ama el cielo la luz de la aurora,
como el río se entrega, tramo a tramo,
a la dulce canción de cada hora.

Cuando pronuncias mi nombre despacio,
tiembla en mi pecho un jardín encendido,
y el mundo parece volverse espacio
para guardar este amor compartido.

Tus ojos son dos estrellas cercanas
que alumbran mis noches sin luna ni miedo,
y tus manos, caricias tempranas,
me llevan contigo por senderos nuevos.

Se abren las puertas, despierta la vida,
el sol entre risas se posa en tu pelo,
y mi alma, de sueños vestida,
te encuentra en la tierra, la brisa y el cielo.

Si alguna tristeza cruzara el camino,
si el tiempo quisiera borrar nuestra historia,
yo seguiré amándote, amor mío,
porque tú eres mi dicha, mi paz y mi gloria.

Y mientras respire, mientras haya mañana,
mientras cante el viento y florezca la primavera,
te amaré con el alma, de forma temprana,
con un amor que no termina ni espera.

Oh, amor mío, más que a nada te amo,
y si el universo pudiera escuchar,
diría tu nombre, de rama en rama,
porque nací para amarte y soñar.

sábado, 8 de agosto de 2026

LA PENA EN LA TABERNA


 


En la orillita mare,
en la orillita mare,
de una taberna,
voy remojando mis penas
pa' que no mueran.

Ay, qué pena más grande,
la que llevo dentro,
que ni bebiendo vino
se la lleva el viento.

Tengo una pena negra,
negra y cayá,
que cuando llega la noche
me viene a buscar.

Le digo al vino:
—Sácame esta pena.
Y el vino me dice:
—No hay copa que pueda.

Ay, pena, penita, pena,
no me vengas a buscar,
que bastante tengo ya
con lo que llevo detrás.

Que suene la guitarra,
que llore el bordón,
que cuando canta el flamenco
se desangra el corazón.

En la orillita mare
de aquella taberna,
yo puse mis dolores
encima de la mesa.

Y si no fuera por el cante,
por el vino y la guitarra,
mis penas estarían
debajo de la tierra.

Ay, mare de mi alma,
qué amarga es la vida,
cuando uno tiene una pena
y no encuentra salida.

Pero mientras haya vino,
guitarra y primavera,
seguiré cantando mi pena
en la puerta de la taberna.

Y que nadie me pregunte
por qué canto de esta manera:
que hay penas que no se cuentan,
se cantan… y se entierran.

viernes, 7 de agosto de 2026

DONDE LA POESIS TE ENCUENTRA


No fue el destino
quien me condujo hasta tu nombre;
fue una antigua corriente de luz
que conocía el camino
mucho antes de que mis pasos
aprendieran a buscarte.

Desde entonces,
cada palabra quiso parecerse a ti.
Las vocales guardaron el calor de tus manos,
las consonantes levantaron puentes
para que mi voz pudiera alcanzarte,
y los silencios,
esos viejos cómplices del alma,
comenzaron a florecer
como jardines después de la lluvia.

Hay una patria secreta
escondida en tu mirada.
Allí descansan los inviernos,
las despedidas pierden su oficio
y el tiempo se sienta,
humilde,
a contemplar cómo dos corazones
inventan una eternidad
con apenas un instante.

Yo aprendí a quererte
como se aprende el mar:
sin terminar de comprenderlo,
pero confiando
en que cada ola
trae una verdad distinta.

Fui recogiendo las migajas
que dejaba tu ternura
por los senderos del día,
hasta descubrir
que el amor no era un incendio,
sino una llama paciente
que sabe permanecer
cuando el viento cambia de nombre.

Tus sueños
se volvieron refugio para mis noches,
y mis versos,
aves obstinadas,
hallaron en tu pecho
el único cielo
del que nunca quisieron partir.

Si alguna vez la distancia
pretende escribir su sombra
entre nosotros,
que encuentre nuestras almas
ocupadas en la misma tarea:
bordar esperanza
sobre la tela frágil de los días,
abrir ventanas
donde otros levantan muros,
y seguir pronunciando
el milagro de existir juntos
como quien enciende una estrella
con la sola fuerza
de un beso recordado.

Porque el verdadero amor
no vence al tiempo;
lo convence,
con infinita dulzura,
de caminar a nuestro lado,
mientras la vida,
agradecida,
continúa escribiendo
nuestros nombres
en el margen más luminoso
de la eternidad.

jueves, 6 de agosto de 2026

ROMANCE DE LAS TRECE ROSAS


 A las doce y media, la noche callaba,
la prisión dormía entre sombras y hiel;
la puerta, muy lenta, crujió mientras entraba
un destino escrito con tinta cruel.

Vestida de azul, sin temblor en la frente,
una voz pronunció tres nombres al azar;
pero no eran nombres, eran la simiente
que el miedo jamás pudo arrancar.


Martina escuchó el silencio infinito,
Victoria apretó la esperanza en su piel,
Ana levantó la mirada al cielo escrito
con estrellas que lloraban por él.

Sabían el precio de aquella llamada,
sabían que el alba traería el final;
mas ninguna quebró su alma encendida,
ni dobló la cabeza ante el odio mortal.

La tapia esperaba desnuda y fría,
el viento guardaba un último adiós;
cuarenta y tres hombres, trece vidas floridas,
marchaban erguidos bajo el mismo sol.

Creyeron las balas borrar la memoria,
cerrar para siempre la voz y la flor;
pero el tiempo convirtió aquella historia
en un jardín eterno de valor.

No fueron espinas nacidas del miedo,
ni sombras perdidas en la oscuridad;
fueron rosas jóvenes, abiertas al viento,
regadas con sangre por la libertad.

Y aún cuando la noche parece vencer,
y la injusticia levanta su voz,
Madrid sigue oyendo, al amanecer,
el nombre inmortal de las Trece Rosas.

Porque hay vidas que mueren,
pero nunca se olvidan;
y hay flores que el odio corta en la tierra,
sin saber que florecen para toda la vida.

martes, 4 de agosto de 2026

LAS MANOS DEL MAÑANA


 

Mis manos, vacías de mañana,
con la pobreza pegada a los nudillos,
abren una flor de incertidumbre
sobre la tierra reseca del destino.

No hay pan en los surcos del aire,
ni agua para la sed de los caminos.
Solo un sol de hierro
golpeando la espalda
de quienes levantan el mundo
sin llegar nunca a poseerlo.

Tu risa, pintada al óleo
sobre la piel limpia de la inocencia,
bajó un día
a la garganta oscura de la mina,
donde el carbón devora los nombres
y la esperanza aprende
a respirar entre el polvo.

Allí quedaron los sueños,
cubiertos de silencio,
como semillas enterradas
esperando una lluvia de justicia.

Pero la tierra conoce el milagro.
Lo sabe la raíz
que rompe la piedra sin hacer ruido;
lo sabe la espiga
que nace donde parecía imposible;
lo saben las manos
que jamás dejaron de sembrar
aunque la cosecha fuera el hambre.

Por eso no renuncio.

Mis manos, heridas y desnudas,
seguirán cavando en la noche,
porque debajo de toda sombra
late una brasa.

Y llegará el día
en que el pan no tenga dueño,
en que la luz salga de las minas
sin llevar luto en los ojos,
y tu risa, libre al fin,
suba desde la profundidad de la tierra
como un trigo encendido,
para llenar de futuro
las manos que nunca dejaron
de creer en el hombre.

jueves, 30 de julio de 2026

LAS VENTANAS DEL ALMA


 

He roto los cristales del silencio,
que aprisionaban mi sentir;
y al abrir las ventanas del alma,
te vi en el viento sonreír.

Llegaste envuelta entre fragancias,
como la aurora sobre el mar;
dejando en mi pecho esperanzas
que nunca dejaron de cantar.

Quise que el tibio de mi aliento
rozara tu boca, flor de abril;
y que en un instante sin tiempo
se fundiera mi alma en tu perfil.

Tus labios, encendidos de amapola,
guardan el fuego de un querer;
son la promesa que enamora
y el dulce motivo de mi ser.

Tus sonrisas visten mis mañanas
con el rocío de la ilusión;
brotan como flores tempranas
en el jardín del corazón.

Y cuando tus ojos me contemplan,
todo el universo guarda paz;
hasta las sombras se iluminan
bajo su cálido compás.

Si alguna vez el viento calla
y el cielo deja de cantar,
abriré de nuevo mi ventana...
porque sé que tú volverás.

Mientras exista tu mirada,
no habrá invierno en mi interior;
pues hallé en tu luz sosegada
el infinito de mi amor.

 

lunes, 27 de julio de 2026

DESPLEGANDO TUS ALAS


 

Desplegando generosamente tus alas,
como quien abre la puerta de un destino,
llevas escrito en cada pluma el mapa
de un viaje sin fronteras ni caminos.

Son como un pasaporte al infinito,
un salvoconducto hacia la eternidad;
donde los sueños cruzan el firmamento
sin pedir permiso a la realidad.

Viajar desnuda a otras dimensiones,
libre del miedo, del nombre y del ayer;
despojando el alma de sus prisiones,
aprendiendo simplemente a ser.

Allí el tiempo y el espacio son un mito,
dos sombras que se olvidan de existir;
solo el latido inmenso del universo
acompaña el milagro de partir.

Y cuando regreses de ese vuelo,
si es que el regreso tiene algún sentido,
traerás en los ojos la luz de las estrellas
y en el corazón, el infinito.

 

jueves, 23 de julio de 2026

LOS ECOS DEL ALMA


 


Las risas se agitan en brisas del viento,
como hojas que bailan sin rumbo ni dueño;
mas el silencio despierta, profundo y atento,
tejiendo en la sombra los hilos del sueño.

Así navegamos, sin puerto ni abrigo,
con mapas borrados por la sal del ayer;
buscando en la niebla un rostro, un amigo,
que enseñe al espíritu de nuevo a creer.

¡Oh, ser tan frágil en su eterna porfía!,
peregrino de instantes, sediento de verdad;
la vida se viste de luz y agonía,
ocultando el temblor tras la serenidad.

En cada mirada florece un universo,
con lunas secretas y soles por nacer;
en cada palabra se escribe un reverso,
que el alma interpreta sin poderlo leer.

Y toda despedida levanta las velas,
dejando en la orilla promesas de sal;
los recuerdos encienden pequeñas estrellas,
que alumbran el rumbo cuando todo va mal.

Quizá no exista un destino seguro,
ni un puerto que calme la sed del andar;
pero mientras el pecho conserve un susurro,
siempre habrá esperanza dispuesta a cantar.

Porque entre las grietas donde habita el olvido,
también nace la flor que resiste el dolor;
y el corazón, aunque mil veces vencido,
vuelve a abrir sus alas buscando el amor.

 

 

 

 

martes, 21 de julio de 2026

SUSURROS DE ANHELO


 

Cada latido, un susurro de anhelo,
que rompe el silencio del alma callada;
persigue horizontes vestidos de cielo,
mientras la esperanza se vuelve alborada.

Horizontes lejanos, senderos perdidos,
dibujan promesas que el viento deshizo;
son sueños quebrados, fragmentos dormidos,
que el tiempo en su marcha jamás recompuso.

Luz y penumbra se abrazan sin prisa,
como dos amantes que no saben partir;
una ofrece el alba, la otra la brisa
de un adiós que se niega por siempre a morir.

El amor es un duelo de fuego y de hielo,
un puente de sombras tendido hacia el mar;
nos eleva un instante rozando el cielo,
para luego en el vacío dejarnos vagar.

Y, sin embargo, volvemos sedientos,
a creer en la llama que vuelve a nacer;
porque incluso entre ruinas y lamentos,
el corazón insiste en volver a querer.

Cada latido conserva un destello,
aunque la noche reclame su voz;
pues quien ama descubre que, tras el desvelo,
también florece la esperanza del amor.

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 17 de julio de 2026

EN EL ECO DE UNA HERIDA


 

En el eco profundo de una herida,
late el corazón en sombras errantes.
La vida, cual río, en su desmedida,
nos envuelve en dudas y mares cambiantes.

Hay noches en que el alma se hace viento,
buscando una luz tras la oscura ribera;
y el silencio, vestido de lamento,
nos deja la esperanza prisionera.

Pero siempre amanece una alborada
que despierta los sueños dormidos;
la fe, como una llama nunca apagada,
recompone los puentes abatidos.

No hay dolor que eternamente permanezca,
ni tormenta que venza al horizonte;
cada lágrima, aunque el pecho entristezca,
es semilla escondida en el monte.

Porque el tiempo acaricia las cicatrices,
con manos invisibles de paciencia,
y convierte los viejos días grises
en senderos de nueva transparencia.

Así aprendemos, entre luz y olvido,
que vivir es caer y levantarse;
que el amor, aun herido y malherido,
siempre encuentra el valor para entregarse.

Y cuando el río alcance su destino,
tras las curvas del miedo y la distancia,
sabremos que en cada paso del camino
la esperanza venció con su constancia.

 

 

 

 

 

jueves, 16 de julio de 2026

EL REENCUENTRO


 

Recuerdo la luz que habitaba en tus ojos,
serena y limpia como el alba en el mar;
cada palabra vencía los despojos
que el silencio pudiera sembrar.

Compartimos caminos, risas y sueños,
horas que el tiempo jamás consiguió borrar;
hicimos del instante un reino pequeño
donde aprendimos el arte de confiar.

Cada conversación levantaba un refugio,
un hogar construido con verdad y emoción;
sin saberlo, nacía entre los dos el orgullo
de llamarnos amigos de corazón.

Luego la vida desplegó sus senderos,
nos llevó por horizontes de distinta dirección;
pero nunca pudieron romper los recuerdos
ni apagar la llama de aquella unión.

Porque tu voz permanece en mi memoria,
como un faro encendido sobre el temporal;
ilumina las noches, rescata la historia
de un cariño profundo, sencillo y leal.

Hoy la nostalgia recorre lentamente
los rincones donde aún vive tu calor;
es un río que canta silenciosamente
las viejas melodías del afecto y del amor.

Y sé que llegará ese esperado momento,
cuando el destino nos vuelva a reunir;
sin importar los años ni la distancia del tiempo,
bastará un abrazo para volver a sonreír.

Entonces comprenderemos, sin decir palabra,
que lo verdadero nunca llegó a partir;
porque quien deja su alma sembrada en otra alma
permanece para siempre… dispuesto a vivir.

miércoles, 15 de julio de 2026

COMO UN VIEJO AMIGO


 

Como si fuera un viejo amigo que regresa
de un largo viaje al caer la tarde,
vuelven a mi alma aquellos recuerdos
que el tiempo jamás pudo borrarme.

Hoy visita mi mente aquel instante
en que el destino pronunció tu nombre;
cuando dos miradas, sin decir palabra,
escribieron un pacto sobre el horizonte.

Bajo el cielo claro y la brisa suave,
nuestras risas se fundieron sin medida;
cada paso sembró una esperanza nueva,
cada latido despertó la vida.

El sol vestía de oro los caminos,
las flores ofrecían su perfume al viento;
y el universo, en un silencio eterno,
bendecía el nacimiento del sentimiento.

Desde aquel día caminamos juntos,
compartiendo alegrías y tormentas;
aprendiendo que el amor verdadero
crece más fuerte cuando el alma intenta.

Porque el tiempo podrá cambiar los paisajes,
dibujar algunas huellas en la piel,
pero jamás apagará la llama
que nació aquel hermoso atardecer.

Y cuando vuelvan los recuerdos,
como un viejo amigo que jamás se olvida,
abriré las puertas de mi corazón
para revivir contigo aquella primera sonrisa.

Pues hay encuentros que no son casuales,
sino promesas escritas en el cielo;
historias que comienzan con una mirada
y terminan convirtiéndose en un amor eterno.

martes, 14 de julio de 2026

ENTRE TUS MANOS


 

Cuando tus manos rozan mi destino,
el invierno se rinde sin luchar;
cada herida abandona su camino,
y vuelve la esperanza a despertar.

Se disuelven los miedos lentamente,
como niebla besada por el sol;
renace en nuestro pecho un continente
donde florece eterno el girasol.

Que el fuego de los sueños nos abrace,
sin consumir la esencia del querer;
que su llama en el alma siempre trace
la promesa infinita de volver.

Que arda el amor con fuerza cristalina,
limpio como la lluvia sobre el mar;
y en su luz cada sombra se ilumina,
hasta aprender de nuevo a respirar.

Entre galaxias tejemos el sendero
que une nuestras almas al latir;
cada estrella bendice este lucero
que nos invita juntos a vivir.

Nuestros corazones, acompasados,
dibujan melodías de cristal;
los silencios se vuelven abrazados
bajo un cielo de azul celestial.

El eco de tus risas rompe el viento,
atraviesa la tarde y el confín;
convierte cada instante en un portento
y hace eterno el jardín dentro de mí.

Si el tiempo alguna vez cambia su rumbo
y pretende alejarnos del calor,
buscaré entre los astros más profundos
la constelación viva de tu amor.

Porque al tocar tus manos, vida mía,
todo el universo encuentra su lugar;
y en este instante eterno de armonía,
solo existe la paz... y nuestro amar.

lunes, 13 de julio de 2026

DONDE EL ALMA ENCUENTRA SU HOGAR


 

Las sombras se alejan cuando estás conmigo,
se rinden al alba de tu claridad.
Tu voz es el puerto, tu abrazo el abrigo,
que calma la sed de mi eternidad.

No existe tormenta capaz de vencernos,
si el fuego del alma permanece en pie.
Tus ojos me enseñan caminos eternos,
donde nace el "siempre" que un día soñé.

La luz de tu risa derrama esperanza,
despierta en mi pecho la fe de vivir.
Es dulce promesa, serena confianza,
un canto que nunca se deja extinguir.

Y si el tiempo corre con alas de viento,
queriendo robarnos instantes de ayer,
haremos del beso un firme juramento
que ningún olvido podrá deshacer.

Construiremos juntos un nido de estrellas,
con hilos de luna y pétalos de sol.
Donde cada aurora nos pinte las huellas
de un amor tan puro como un girasol.

Que el alma descanse sin miedo ni prisa,
bebiendo del río de nuestra verdad.
Porque en tu mirada florece la brisa
que viste de eterno la felicidad.

Y cuando la vida nos llame al ocaso,
tomados de la mano seguiremos los dos;
pues quien ama de verdad nunca pierde el paso,
porque lleva en el pecho la luz de nuestro amor.

domingo, 12 de julio de 2026

BUSQUEMOS LA ESTRELLA


 Busquemos la estrella que al alba despierta,
la que solo brilla si estamos los dos;
la que abre en silencio la mágica puerta
donde nace eterno el lenguaje del amor.

Fundamos las almas en un solo abrazo,
sin miedo al destino, sin mirar atrás;
que el tiempo se rinda al calor de tus brazos,
y el mundo se olvide de marcar el compás.

Nuestros cuerpos danzan, ligeros y libres,
sin barro en los pasos, sin sombra ni cruz;
como dos cometas que el cielo recibe,
encendidos siempre por la misma luz.

Bailando en la noche, callada y serena,
dejamos que el viento nos venga a envolver;
la luna nos viste de blanca azucena
y escribe en el cielo un eterno querer.

Si acaso el mañana nos trae despedidas,
guardemos la llama que supimos crear;
porque quien se ama más allá de la vida
siempre encuentra estrellas donde volver a soñar.

sábado, 11 de julio de 2026

SUTIL ES EL VIENTO


 Sutil es el viento

Sutil es el viento que nos acaricia,
como una promesa nacida del mar;
va sembrando estrellas con dulce delicia,
sobre el ancho cielo de nuestro soñar.

Susurra los sueños que juntos tejimos,
con hilos de luna y besos de abril;
cada paso dado, los dos lo escribimos
sobre la esperanza de un tiempo sutil.

Mientras el reloj, sin prisa, se desliza,
no existen las horas, tan solo el amor;
el mundo se pierde, la vida armoniza
al ritmo sereno del fiel corazón.

En cada latido, secretos vivimos,
palabras calladas que saben volar;
silencios que juntos jamás compartimos
con nadie que pueda llegar a escuchar.

Y cuando la tarde se vista de otoño
y el tiempo dibuje caminos de ayer,
seguirá este viento, guardando el retoño
de todo lo hermoso que supo nacer.

Porque hay sentimientos que nunca envejecen,
ni el paso del tiempo los puede borrar;
son llamas eternas que siempre florecen
cuando dos almas se vuelven a encontrar.

viernes, 10 de julio de 2026

CUANDO COJO TUS MANOS


 

Cuando cojo tus manos, siento el vuelo
de un ave que no conoce fronteras;
se desatan las sombras de mi suelo
y florecen abril y primaveras.

Mi corazón, sin miedo ni cadenas,
rompe el muro del tiempo y del olvido;
ya no conoce noches ni condenas,
porque en tus ojos vuelve a ser latido.

En un rincón perdido del universo,
donde el silencio aprende a ser canción,
quiero escribir contigo cada verso
que nazca del temblor del corazón.

Allí arderemos libres, llama y viento,
sin leyes que apaguen nuestro fuego;
será el amor el único argumento,
la eternidad el rumbo de este juego.

Y si la vida pasa como un río
que al mar del horizonte va a morir,
déjame navegar junto a tu brío,
con tus dos manos enseñándome a vivir.

Porque al rozarlas vuelvo a renacer,
como el alba después de una tormenta;
y descubro que amar es comprender
que el alma sólo en otra alma encuentra

SE ESCAPA LA MAÑANA


 

Se escapa la mañana por la ventana, 
dejando en mis manos perfume y sal, 
los limoneros guardan tu mirada, 
como un secreto lento de cristal. 
Y el jardín despierta con tu nombre, 
las flores murmuran al pasar, 
hay un rumor de sueños en el aire, 
que no me deja nunca descansar. 
Y el viento viene a decir 
que aún queda fuego aquí, 
que el tiempo no ha podido 
borrar lo que sentí. 
Se escapa la mañana y tú conmigo, 
como la luz que no quiere morir, 
eres la prisa dulce de mi vida, 
la voz que me enseñó a seguir. 
Y aunque el día se derrame en el olvido, 
tu amor regresa en cada amanecer, 
como un latido lento entre mis manos, 
como la lluvia antes de caer. 
Cada hoja baila con el viento, 
cada rocío aprende a brillar, 
y las aves cantan su lamento 
por todo aquello que no volverá. 
Tu piel se viste de brisa callada, 
de caricias hechas para mí, 
y yo persigo entre sombras y risas 
los ecos de lo que un día viví.
Si el sol se apaga detrás del camino, 
quédate un instante junto a mí, 
porque en tus ojos hallo el destino 
que tantas veces quise construir. 
Se escapa la mañana lentamente, 
pero tu amor se queda aquí, 
como un aroma eterno entre los árboles, 
como una canción dentro de mí. 
Y en cada latido vuelvo a encontrarte, 
aunque el silencio quiera dividir, 
porque este amor crece con el tiempo… 
y nunca aprende a despedirse.

miércoles, 8 de julio de 2026

ESPERARE EL MOMENTO


 

Esperaré el momento que marque el destino
cuando vuelvas despacio por el mismo camino
y el viento pronuncie tu nombre en silencio
como lluvia que calma este inmenso desierto
las hojas del tiempo no dejan de caer
pero guardo tu aroma tatuado en mi ser
y en cada amanecer donde despierta el sol
vive intacta la llama que encendió nuestro amor
porque aunque pasen inviernos y cambie la piel
hay promesas eternas que no saben ceder
y mi alma repite en la oscuridad vuelve conmigo,
vuelve una vez más 
Esperaré el momento, la señal del cielo 
y del viento cuando tus ojos
encuentren mis manos y curemos las heridas del pasado

Esperaré sin miedo aunque el tiempo se vuelva recuerdo
porque este amor que vive en el pecho
nunca aprendió a decir adiós
Los días avanzan como un río hacia el mar
y las noches me enseñan a no olvidar
cada risa tuya, cada sueño compartido
cada beso perdido entre lo vivido
y aunque el mundo gire sin mirar atrás
mi corazón insiste en volverte a encontrar
como estrella encendida en mitad del dolor
como un último acorde buscando tu voz
Así se enterazan los hilos del tiempo
entre ramas dormidas renace el recuerdo
de un amor infinito que aprendió a esperar
sin dejar de creer, sin dejar de amar
Esperaré el momento aunque callen las horas
y el viento porque sé que en algún universo
hoy volveremos a empezar de nuevo
Esperaré tu regreso con el alma encendida
en silencio y cuando vuelvas a mirar
sabremos que el amor jamás se fue

martes, 7 de julio de 2026

QUIERO SER LA LLUVIA


 

Quiero ser la lluvia en tu desierto, 
la calma cuando todo sale mal, 
el suspiro que despierte tus silencios, 
la verdad detrás de cada señal. 
Quiero ser el eco de tus pasos, 
la voz que nunca vas a olvidar, 
el refugio donde duerman tus abrazos, 
la orilla donde quieras regresar. 
Y quedarme en tu mirada, 
como un cielo al amanecer, 
ser la fuerza que te salva, 
cuando no puedas creer. 
Quiero ser la única razón de tu existencia, 
el río eterno que se entrega al mar. 
Y que seas tú mi luz y mi coherencia, 
la esperanza que me enseña a soñar. 
Quiero ser fuego vivo en tu tormenta, 
tu verdad, tu fe, tu inspiración. 
El murmullo de este amor que se reinventa, 
cada latido de mi corazón. 
Quiero ser el brillo del ocaso, 
las estrellas hablándote de mí, 
cada instante convertido en un abrazo, 
un camino que no tenga fin. 
Quiero ser el viento en tu ventana, 
la melodía suave de tu voz, 
la ternura que tu alma siempre llama, 
el destino escribiéndose entre los dos. 
Y si el tiempo borra huellas, 
yo me quedaré en tu piel, 
como un faro entre la niebla, 
guiándote una y otra vez. 
Quiero ser la única razón de tu existencia, 
la llama eterna que no morirá. 
Ser el viaje hacia toda la dulzura, 
el amor que el alma recordará. 
Quiero ser el soplo que acaricia tu vida, 
tu refugio, tu sueño y tu verdad. 
Y quedarme para siempre en tu sonrisa, 
amándote en la eternidad.

lunes, 6 de julio de 2026

LAS ESTRELLAS TITILAN


 

 Las estrellas titilan, compás en el cielo 
promesas tan viejas, que ya ni las veo 
la noche me mira, me pide un desvelo 
le juro mi historia, le pago en deseo 
Entre tanta sombra, ¿Quién recuerda el juramento? 
Se apagó tu nombre, se encendió mi pensamiento 
montes en la niebla, guardan lo que ya no tengo 
secretos que duelen, pero igual los sostengo 

Camino descalzo sobre polvo y sobre miedo 
cada huella ardiendo, cada paso, otro recuerdo 
si el silencio grita, yo le grito por dentro 
que yo soy del barro, pero apunto hacia el cielo 
Guardianes de la niebla, díganme la verdad 
¿Dónde van las promesas cuando cae la ciudad? 
Si el amor se destiñe con la oscuridad yo me prendo 
la sangre, pa’ volver a brillar Las estrellas titilan, 
me quieren hablar susurran tu nombre, 
me vuelven a atar si el tiempo te borra, 
yo vuelvo a empezar que mi pena 
hecha canto no se va a callar 

Subo por la loma con la rabia en la garganta 
mezclo mi quejido con la rima que levanta 
todo lo que fuimos se perdió entre la maraña 
pero en cada barra se me cura la distancia 
Viejas cicatrices, mapa de lo que he vivido 
pierdo lo que quise, gano lo que no he perdido 
si la noche aprieta, saco fuego de la palma 
cada golpe al aire, otro golpe a la desgracia 

Si me escucha el viento, que te cuente lo que fui 
que te diga que en tus ojos aprendí a morir 
y a nacer de nuevo en el filo del error
donde se confunde la nostalgia con rencor 
Guardianes de la niebla, díganme la verdad 
¿Dónde van las promesas cuando cae la ciudad? 

Si el amor se destiñe con la oscuridad 
yo me prendo la sangre, pa’ volver a brillar 
Las estrellas titilan, me quieren hablar 
susurran tu nombre, me vuelven a atar 
si el tiempo te borra, yo vuelvo a empezar 
que mi pena hecha canto no se va a callar .

LA PARTIDA

  Perdí en el juego que tú inventaste, sin comprender las reglas al entrar; moviste mis piezas, luego te marchaste, dejándome solo frente al...