martes, 6 de octubre de 2026

LA PARTIDA


 

Perdí en el juego que tú inventaste,
sin comprender las reglas al entrar;
moviste mis piezas, luego te marchaste,
dejándome solo frente al tablero final.

Jugaste despacio, con manos serenas,
mientras yo apostaba lo que no tenía;
tú conocías de memoria mis penas
y aun así sonreías cuando el alma cedía.

Fuiste reina en un reino de espejos,
dueña absoluta del drama y la escena;
yo perseguía tus pasos de lejos,
sin ver que tu abrazo también era condena.

Hoy queda tu risa flotando en la casa,
un eco rebelde que se niega a morir;
y mi orgullo, vencido, se rompe y se arrastra
por los mismos caminos que te vi partir.

Tus palabras se pierden entre las paredes,
como humo de un incendio que no quiere acabar;
y hay noches en que escucho cómo vuelves
en cada silencio que me invita a recordar.

Te encuentro escondida detrás de una canción,
en una melodía, en un viejo atardecer;
y aunque juré cerrar para siempre el corazón,
todavía hay una parte que te quiere volver a ver.

Qué extraño este amor que sabe a derrota,
esta herida que aprende a respirar;
yo sé que tu ausencia debería ser la respuesta,
pero mi corazón no sabe cómo dejarte atrás.

Quizá algún día termine la partida,
y pueda mirar tus huellas sin temblar;
pero hoy, aunque sé que te llevaste mi vida,
sigo soñando con volver a jugar.

viernes, 2 de octubre de 2026

EL ESPEJISMO DE TU SONRISA


 


Ilusiones fugaces cruzaron mi cielo,
como aves perdidas buscando consuelo,
y en medio del aire, temblando de prisa,
creí que la vida cabía en tu sonrisa.

Nunca imaginé que detrás de tus ojos
se escondieran silencios, heridas y abrojos,
que aquella mirada, tan dulce y serena,
fuera el comienzo de mi propia condena.

Bailé con tus sueños al borde del día,
creyendo que el mundo contigo latía,
pero entre los pasos de aquel viejo baile
tu amor se hizo sombra, tu voz se hizo aire.

Construí un castillo de luces y estrellas,
pinté en mis paredes promesas tan bellas,
y cuanto más alto elevaba mi sueño,
más solo quedaba mi pobre empeño.

Tu risa, que un día sonaba a esperanza,
se volvió lentamente una triste distancia;
un eco perdido, una flor marchitada,
una puerta entreabierta que nunca fue entrada.

Así juega el destino con fuegos de artificio:
nos muestra colores, nos vende su vicio,
y cuando creemos tocar las estrellas,
nos deja en la noche contando centellas.

Sin embargo, en el fondo, el silencio gritaba,
mientras mi corazón por ti se desangraba;
había un desamor escondido en tus besos,
un invierno creciendo detrás de los sueños.

Y aún recuerdo aquella sonrisa brillante,
como un faro encendido en un mar vacilante;
pero ahora comprendo, después de perderte,
que también una luz puede anunciar la muerte.

No murió mi esperanza, aunque sangró la herida,
ni murió aquel sueño que cambió mi vida;
tan solo aprendí, entre lágrimas y calma,
que hay sonrisas hermosas que no abrazan el alma.

Y si alguna noche tu recuerdo regresa,
ya no encontrará mi corazón en promesa;
serás ese espejismo que el tiempo deshizo,
la sombra de un sueño que nunca fue mío.

 

 

 

lunes, 28 de septiembre de 2026

ECO DE OTRO LATIDO


 Seguro que no sería tanto el dolor,
si el alma supiera olvidar con el viento;
si después de entregarnos, piel contra piel,
no quedara un recuerdo latiendo por dentro.

Después de hacer el amor contigo,
vi el brillo en tus ojos, recién estrenado,
un pequeño universo naciendo en tus mejillas,
un instante que el tiempo dejó apresado.

Y dejaste caer, sobre el nudo en mi garganta,
palabras tan dulces que parecían antiguas;
como si otro tiempo volviera a mis manos,
como si tus labios conocieran mis dudas.

Pero llevo en el pecho un rosario de ausencias,
cuentas de un amor que no quiere romperse;
y en cada virtud que descubro en tus ojos
hay una sombra que insiste en esconderse.

Porque hubo otro abrazo que fue mi refugio,
otra voz que hizo hogar dentro de mi silencio;
y aunque hoy seas tú quien me ofrece la calma,
su recuerdo regresa, furtivo, hasta el pecho.

Oh, qué extraño es amar cuando el alma vacila,
cuando un beso presente despierta un ayer;
cuando el cuerpo se entrega buscando la dicha
y el corazón, dividido, no sabe qué hacer.

En tus brazos navego un mar apacible,
una noche sin miedo, desnuda de heridas;
pero al fondo de todo, donde nadie alcanza,
una bruma dibuja otras viejas caricias.

Amor que se aferra, amor que se apaga,
pequeña llama que se niega a morir;
mientras tú me iluminas con tu propia mañana,
otro nombre en mi sombra se empeña en latir.

Y no sé si quererte será suficiente
para que el pasado renuncie a volver;
ni sé si este fuego que nace contigo
podrá borrar la huella de aquel querer.

Quizá amar también sea esta contradicción:
abrazar lo que llega mientras duele lo ido;
besar unos labios sintiendo en el fondo
el eco lejano de otro latido.

Pero cuando amanezca y la noche se marche,
tal vez las estrellas sabrán qué decir;
quizá el corazón, cansado de sombras,
aprenda por fin a quedarse en ti.

Y si alguna lágrima cae entre tus brazos,
no preguntes de dónde aprendió a caer;
hay amores que mueren sin dejar de existir,
y hay recuerdos que tardan una vida en desaparecer.

Por eso te abrazo, aunque tiemble mi alma,
aunque el ayer todavía quiera regresar;
porque entre tu pecho y mi pecho esta noche
hay una verdad que comienza a despertar:

que quizá no se trata de borrar lo vivido,
ni de negar lo que un día dolió;
sino de elegir, aun con miedo y heridas,
el amor que hoy, frente a mí, se quedó.

sábado, 26 de septiembre de 2026

SI ALGUNA NOCHE TUS OJOS VUELVEN


 

Si alguna noche tus ojos vuelven
a derramar la tristeza de ayer,
si entre tus manos los sueños se mueren
y el alma no sabe qué hacer,

regresa despacio, sin miedo al pasado,
que aún queda una llama debajo de mi piel;
el tiempo podrá habernos separado,
pero no consiguió borrarte de mí.

Quizá encontrarás las flores dormidas,
los viejos senderos cubiertos de gris,
pero entre las sombras de aquellas heridas
aún queda un rincón reservado para ti.

Regresa, si el viento te lleva mi nombre,
si alguna canción te recuerda mi voz;
si en medio de tantos caminos y hombres
tu corazón todavía escucha a los dos.

No importa cuántas estaciones pasaron,
ni cuántas estrellas dejamos caer;
hay besos que el tiempo jamás ha borrado
y amores que esperan sin saber por qué.

Y si al regresar la niebla te abraza,
si el miedo te impide volver a mirar,
camina hacia mí, aunque el pasado amenace,
que mis brazos sabrán dónde hacerte llegar.

Porque la vida nos hizo perder el camino,
nos puso distancias, silencios y adiós;
pero hay corazones que siguen unidos
aunque el mundo se empeñe en decirles que no.

Así que si un día decides volver,
no traigas promesas, ni explicaciones;
ven solamente con ganas de querer,
que yo guardaré intactas mis emociones.

Y cuando tus ojos encuentren los míos,
tal vez comprendamos, sin decir una palabra,
que después de tantos inviernos y olvidos,
el amor que se fue… nunca se marchaba.

 

 

jueves, 24 de septiembre de 2026

ERES COMO LA MAÑANA


 Eres como la mañana, suave y clara,
que llega hasta mi piel con luz de abril,
y despierta en mi pecho, dulce y sutil,
un amor que en silencio te esperaba.

Cuando rozas mi alma, se declara
la sed que por tus labios es febril;
y tu voz, como un beso juvenil,
hace eterno el instante en que te amara.

Cada cuerda que tocas, enamora,
y en cada nota tiembla mi deseo,
como un sueño que el corazón implora.

Quiero perderme en ti cuando te veo,
ser la canción que tu guitarra adora
y vivir para siempre en tu recuerdo.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

TUS OJOS REFLEJAN UN MUNDO DIVINO

 

Tus ojos reflejan un mundo divino 
Un cielo secreto que invita a soñar 
Y cuando me miras cambia el camino 

Pues hasta el silencio comienza a cantar 
El tiempo se rinde despacio a tu lado 
Las horas se olvidan de dónde venir 
Y queda el instante desnudo y dorado 

Con una promesa que quiere existir
Tus manos dibujan un lienzo genuino 
Trazando caricias con suave emoción 
Y en cada contacto descubro el destino 

Que escribe tu nombre dentro del corazón 
 Los pétalos brillan dorados de fuego
Como pequeñas estrellas sobre el rosal 
Y el aire se llena de un dulce sosiego 

Mientras tu fragancia me vuelve inmortal 
Cada roce es un íntimo y leve susurro 
Un juego de almas que quieren hablar 
Un beso que nace venciendo el murмурllo 

De todo lo que el mundo nos quiso ocultar
Y allí entre las flores tu sombra y la mía 
Se funden despacio bajo el resplandor 
La noche se vuelve una dulce poesía 

Y el cielo se inclina para ver nuestro amor 
No existe distancia ni miedo ni prisa 
Tan solo dos almas queriéndose ver 
Tu boca dibuja la más bella sonrisa 

Y el mundo se olvida de volver a correr 
Si el tiempo algún día quisiera llevarte 
Si el alba intentara romper este sueño 
Mis manos sabrían de nuevo encontrarte 

En aquel jardín donde el amor fue eterno 
Porque mientras tus ojos descansen en los míos 
Y mientras tus manos me vuelvan a tocar 
Florecerán siempre los mismos rocíos 

En nuestro jardín imposible de olvidar 
Y cuando la vida se quede en silencio 
Cuando ya no queden caminos por andar 
Guardaremos juntos aquel dulce momento 

En que el tiempo aprendió por amor a parar 
Tus ojos reflejan un mundo divino 
Un cielo secreto que invita a soñar 
Y cuando me miras cambia el camino 

Pues hasta el silencio comienza a cantar
El tiempo se rinde despacio a tu lado 
Las horas se olvidan de dónde venir 
Y queda el instante desnudo y dorado 

Con una promesa que quiere existir 
Tus manos dibujan un lienzo genuino 
Trazando caricias con suave emoción 
Y en cada contacto descubro el destino 

Que escribe tu nombre dentro del corazón 
Los pétalos brillan dorados de fuego 
Como pequeñas estrellas sobre el rosal 
Y el aire se llena de un dulce sosiego 

Mientras tu fragancia me vuelve inmortal 
Cada roce es un íntimo y leve susurro 
Un juego de almas que quieren hablar 
Un beso que nace venciendo el murmullo 

De todo lo que el mundo nos quiso ocultar 
Y allí entre las flores tu sombra y la mía 
Se funden despacio bajo el resplandor 
La noche se vuelve una dulce poesía 
Y el cielo se inclina para ver nuestro amor 
Si el tiempo algún día quisiera llevarte...
 


martes, 22 de septiembre de 2026

EN LA TRAMA FINAL


 

En la trama sutil de nuestra vida,

se entrelazan los hilos del destino,

y en la noche, cual faro repentino,

tu mirada ilumina mi partida.

Navego por un mar de luz dormida,

sin conocer la senda ni el camino,

mas tu voz, como estrella, me adivino

y guía mi esperanza estremecida.

¿Qué importa si se pierde el horizonte,

si el viento nos conduce hacia lo incierto,

si el sueño nos reclama mar adentro?

Que sigan nuestras almas frente a frente,

tejidas por el tiempo y por la suerte,

navegando hacia un mundo diferente.

En la trama sutil de nuestra vida,

se entrelazan los hilos del destino,

y en la noche, cual faro repentino,

tu mirada ilumina mi partida.

Navego por un mar de luz dormida,

sin conocer la senda ni el camino,

mas tu voz, como estrella, me adivino

y guía mi esperanza estremecida.

¿Qué importa si se pierde el horizonte,

si el viento nos conduce hacia lo incierto,

si el sueño nos reclama mar adentro?

Que sigan nuestras almas frente a frente,

tejidas por el tiempo y por la suerte,

navegando hacia un mundo diferente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lunes, 21 de septiembre de 2026

REFUGIO DE MIS SUEÑOS


 

Eres refugio donde el sueño anida,
la dulce luz que al corazón despierta,
la voz que, entre las sombras, deja abierta
la senda más hermosa de la vida.

Contigo el mundo encuentra otra medida,
y cada estrella parece estar más cerca;
tu risa entre mis penas me libera,
tu abrazo vuelve eterna la partida.

Entre susurros nace la esperanza,
entre risas se enciende nuestra historia,
y en cada sombra encuentro tu presencia.

Somos dos corazones en confianza,
guardando para siempre aquella gloria
de un amor que se hizo permanencia.

domingo, 20 de septiembre de 2026

DOS CAMINO


 

Entre gritos de dolor, miedos sin nombre,
ríos desbordados de agua y sangre,
nacemos sin mapas ni instrucciones,
herramientas de un Dios que nadie sabe.
 
Nos dan apellidos, rostros, destinos,
nos atan con lazos que llaman hogar
y un ego ardiente latiendo en silencio
y un corazón que no deja de dudar.
 
Y así comienza esta lucha infinita,
una vida entera por decidir.
 
Dos caminos frente a mí,
dos verdades que no sé cuál seguir,
una carga en la mochila del alma
y el peso de lo que no he leído.
 
Dos caminos sin final,
dos espejos donde me puedo perder
y la duda clavada en el pecho
de no haber sabido escoger.
 
Uno promete mentiras doradas,
aplausos que saben a soledad,
el ego te eleva como si volaras
pero el viento te deja caer al final.
 
El otro te encierra en sombras profundas,
sentimientos que no quieren callar.
 Cada noche regresan en forma de duda,
susurrando que debes escapar.
Y en la madrugada, sin respuestas claras,
mi alma empieza a arder.
 
Dos caminos frente a mí,
dos verdades que no sé cuál seguir,
una carga en la mochila del alma
y el peso de lo que no he leído.
 
Dos caminos sin final,
dos espejos donde me puedo perder
y la duda clavada en el pecho
de no haber sabido escoger.
 
Quiero ir a un lugar sin cadenas,
donde el miedo no pueda alcanzar,
volar libre entre nubes de sueños
y olvidar lo que tuve que dejar.
 
Padre, sangre, nombres impuestos,
ecos que no elegí escuchar,
pero el paso que doy en la sombra
solo yo lo puedo marcar.
 
Dos caminos frente a mí,
y esta vez voy a aprender a elegir,
aunque duela cargar con la historia
que jamás quise escribir.
 
Dos caminos y al final
no hay correcto ni error que medir,
 solo pasos que dejan su huella
en la vida que quiero vivir.

sábado, 19 de septiembre de 2026

LUZ EN LA SOMBRA


 

Con toda la luz del universo brillando
Sobre el eco vacío de tus pensamientos
Se abre un mapa invisible y extraño
Donde se pierden tus propios argumentos
 
Cada día entras sin darte cuenta
En un laberinto de fe y de ambición
Con la bendición fría de las estrellas
Que observan en silencio tu obsesión
 
Y crees que el mundo gira en tu mando
Que el aire obedece tu voz al pasar
Pero en el fondo se está agrietando
El pedestal donde quieres reinar
 
Con toda la luz del universo iluminando
El lado más oscuro de tus pensamientos
Te vas ahogando, te vas negando
Entre tus propios mandamientos
 
La luz del universo apuntando
A las grietas de tu convicción
Se va rompiendo, se va cayendo
Tu imperio de imposición
 
Desde la cima de tu torre de acero
Miras abajo sin querer mirar
Donde la gente camina en silencio
Sin tu doctrina para respirar
 
Levantas leyes como muros de humo
Órdenes firmes sin preguntar
Y arriesgas todo por mantener el rumbo
De un mundo que no quieres soltar
 
Pero el poder que creías eterno
Empieza lento a desdibujar
Y lo que llamas orden correcto
Se vuelve ruido al despertar
 
Con toda la luz del universo iluminando
El lado más oscuro de tus pensamientos
Te vas ahogando, te vas negando
Entre tus propios mandamientos
 
 
Con toda la luz del universo apuntando
A las grietas de tu convicción
Se va rompiendo, se va cayendo
Tu imperio de imposición
 
Y en el silencio de lo que niegas
Hay una voz que quiere hablar
No es enemigo, no es guerra nueva
Es solo el miedo a mirar atrás
 
Con toda la luz del universo brillando
Ya no hay sombras que puedas ocultar
Y en ese instante vas comprendiendo
Que el control no es libertad.
 

jueves, 17 de septiembre de 2026

LA LUZ DE TUS OJOS


 Hay una luz que nace en tu mirada,
un resplandor que al corazón despierta,
y cuando llega, toda sombra incierta
se vuelve sueño, música encantada.

Tus ojos son la aurora enamorada
que abre las puertas de mi noche abierta,
y en su fulgor mi soledad se ausenta,
como una estrella al alba deslumbrada.

Si alguna vez se apaga el firmamento,
si el mundo pierde el rumbo entre la bruma,
buscaré tu mirada, mi destino.

Porque en la luz serena de tus ojos
encuentra el alma aquello que no tuvo:
un cielo para amar en el camino.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

ROSA NEGRA


 

Una rosa negra como la noche,
marchita en el borde del dolor,
lleva el silencio de un te quiero
que se perdió sin voz.

Late en la herida abierta del tiempo,
sangra en cada rincón,
y en la mirada fría del mundo
se deshoja nuestro amor.

Y nace o muere sin aviso,
como un suspiro en la piel,
se quiebra en mil pedazos
lo que no supimos ver.

Rosa negra, flor del olvido,
crece donde no hay calor,
se alimenta del vacío
que dejó nuestro amor.

Rosa negra, noche eterna,
lágrima sin final,
vive entre sombras y ausencias
que no vuelven jamás.

Entre las piedras del camino
se arrastra sin dirección,
moja la piel de la mañana
con su amarga canción.

Huele a duelo cada instante,
a promesas que no están,
y en sus pétalos se esconden
suspiros que morirán.

Y nace o muere en el viento,
sin saber a dónde ir,
como un eco que se pierde
antes de poder vivir.

Rosa negra, flor del olvido,
crece donde no hay calor,
se alimenta del vacío
que dejó nuestro amor.

Rosa negra, noche eterna,
lágrima sin final,
vive entre sombras y ausencias
que no vuelven jamás.

Cada invierno la despierta,
cada ausencia la hunde más,
entre brazos de la nada
vuelve siempre a comenzar.

Y en tus lágrimas oscuras
se ahoga sin redención,
como un grito que no encuentra
salida en el corazón.

Rosa negra, flor herida,
testigo de este final,
en tus pétalos se escribe
lo que no pudo durar.
Rosa negra, amor marchito,
sombra que aprendí a abrazar,
eres todo lo que queda
cuando ya no queda más.

Una rosa negra como la noche…
y mustia…
como el rostro de nuestro amor…

lunes, 14 de septiembre de 2026

HOY VUELVE A MI MEMORIA


 Hoy vuelve a mi memoria aquel instante
en que el destino pronunció tu nombre,
y, sin saberlo aún, cambió mi rumbo
la luz que amaneció en tu semblante.

Dos miradas, unidas en un trance,
sellaron nuestro pacto sobre el mundo;
calló la voz, mas habló lo profundo,
y el tiempo se rindió ante aquel romance.

Desde entonces, tu nombre es melodía,
un eco que en mi pecho permanece,
como estrella que alumbra todavía.

Y aunque el tiempo transforme lo que ofrece,
aquel instante vive en mi poesía,
pues lo que nace del alma nunca muere.

sábado, 12 de septiembre de 2026

MADRUGADA ETERNA




Fría, como las tardes de invierno, 
te siento caminar por la habitación. 
Distante, como el vuelo torpe 
de las gaviotas en celo, 
perdiendo el rumbo, perdiendo la intención. 

Tu mirada está casi apagada, 
es la tenue llama de un viejo candil, 
un suspiro que se queda sin aceite, 
un invierno que no quiere ser abril. 

Se fundió tu luz tímidamente 
en el opaco cristal de tu expresión, 
una mueca, una sombra de repente, 
una sonrisa sin carmín ni dirección. 

Y comprendimos, sin decir una palabra, 
que no hacían falta redes para esta situación. 
Nuestro amor se marcha, la puerta se entreabre, 
directo al olvido, sin una explicación. 
Se va oculto, perdiéndose en la arena, 
en el vientre oscuro de una madrugada eterna. 


Sin enredos, sin buscar los porqués, el silencio 
fue el juez de nuestra historia. 
No hubo frases que salvaran 
los pies del naufragio inminente en la memoria. 

Opaco el cristal, opaca la vida, 
el amor se retira con paso de seda. 
No queda carmín, no queda salida, 
solo esta penumbra que todo lo enreda. 

Y comprendimos, sin decir una palabra, 
que no hacían falta redes para esta situación. 
Nuestro amor se marcha, la puerta se entreabre, 
directo al olvido, sin una explicación. 

Se va oculto, perdiéndose en la arena, 
en el vientre oscuro de una madrugada eterna. 

Como el vuelo torpe... Como el candil sin aceite... 
Nuestro amor se marcha... En el vientre oscuro... 
De una madrugada... eterna.

JESÚS PÉREZ ROMERO




jueves, 10 de septiembre de 2026

YA NO ESTARÉ


 

Si algún día te vas y vuelves arrepentida,
buscando el eco de lo que un día fue,
debes saber que el tiempo cerró la herida
y al hombre que amabas, ya no lo vas a ver.
 
Ya no encontrarás en mí a aquel enamorado
que cada mañana, con el sol en el balcón,
te daba un beso de ternura, ilusionado,
y en sus manos guardaba el calor de tu pasión.
 
Ya no encontrarás al hombre enamorado,
el que ocultaba en sus ojos el brillo del ayer.
Esa noche de entrega quedó en el pasado,
y el silencio de la aurora me enseñó a no volver.
 
No busques el perdón que pedía de rodillas
en la esquina solitaria de un triste poema;
hoy mis naves no encallan en tus orillas,
ya no soy el actor de tu falso dilema.
 
Ya no encontrarás a aquel que se perdía
entre tus brazos y un gemido roto,
mientras la madrugada eterna nos cubría
y yo buscaba el cielo en tu cuerpo devoto.
 
Navegué curioso por todos tus rincones,
entre la magia y la suavidad de tu vientre,
pero naufragaron todas mis ilusiones
y hoy soy un extraño que camina de frente.
 
Me pedías perdón con el desayuno en la mesa,
en la mesa de un sueño que no se cumplió.
Tenía en la mente una nueva locura,
una promesa, una imagen de amor
que al final se escaneó... pero el archivo se borró.
 
Ya no encontrarás al hombre enamorado,
el que ocultaba en sus ojos el brillo del ayer.
Esa noche de entrega quedó en el pasado,
y el silencio de la aurora me enseñó a no volver.
 
No busques el perdón que pedía de rodillas
en la esquina solitaria de un triste poema;
hoy mis naves no encallan en tus orillas,
ya no soy el actor de tu falso dilema.
 
Si algún día vuelves... no toques la puerta.
El hombre enamorado se fue con tu ausencia,
y hoy solo queda un adiós... como única herencia.


martes, 8 de septiembre de 2026

UN MUNDO NUEVO


 

Busco un mundo nuevo al despertar,
donde el miedo no nos haga dudar,
donde caigan muros de falsedad
y las sombras no nos quieran parar.
 
Las zancadillas que quieren romper
los sueños que llevamos en pie,
se vuelven polvo al amanecer
si cantamos juntos otra vez.
 
Que no nos frene la envidia ni el rencor,
que el camino lo marque el corazón…
Quiero un mundo nuevo, libre de verdad,
donde un canto venza a la oscuridad,
donde el arte cure y nos haga volar,
y la vida sea pura libertad.
 
Sin racismo, sin odio ni ambición,
sin cadenas que apaguen la ilusión,
donde el alma encuentre su lugar…
y amar sea la única razón.
 
Que la música nos haga sentir,
que los colores nos dejen vivir,
que la cultura nos enseñe a ver
que en lo distinto
hay mucho que aprender.
 
Un lugar más justo al caminar,
donde nadie se quede atrás,
donde el pan se parta sin mirar
a quién le toca o quién da más.
 
Que la esperanza no tenga final,
que la unión nos haga inmortal…
Quiero un mundo nuevo,
libre de verdad, donde un canto
venza a la oscuridad,
donde el arte cure y nos haga volar,
y la vida sea pura libertad.
 
Sin racismo, sin odio ni ambición,
sin corruptos robando el corazón,
donde el alma encuentre su lugar…
y amar sea la única razón.
 
Y si el camino se vuelve difícil,
si el ruido no deja escuchar,
que tu amor sea mi brújula siempre,
la luz que me ayude a llegar.
 
Porque en ti crece lo que yo soñé,
como un fuego que no morirá,
la amistad, la verdad y la fe…
todo empieza si tú estás.
 
Quiero un mundo nuevo
donde el amor crezca fuerte,
más alto que el dolor,
donde cada abrazo sea un hogar
y la vida nos vuelva a abrazar.
 
Sin egoísmos, sin miedo a sentir,
con mil manos dispuestas a construir,
ese mundo que empieza en los dos…
y en el amor que crece en ti.

 

 

 

 

sábado, 5 de septiembre de 2026

ESCRITO POR ESCRIBIR


 

Dicen que el destino duerme
en hojas que el viento arrancó,
de un sueño blanco de algodón
que nunca el suelo tocó.
 
Que habita en versos abiertos,
sin forma, sin dirección,
donde sangran las metáforas
como ríos sin control.
 
Y lloran los olvidados
sin dioses a quien mirar,
mesas llenas de silencio
que nunca los invitarán.
 
¿Está escrito ya mi camino
o lo tengo que escribir yo?
Con la rabia entre los dientes,
con el peso del dolor.
 
Si el destino es solo humo
de un fuego que se apagó,
yo seré la chispa viva
que arda dentro del corazón.
 
Se esconde en cartas gastadas
del loco que va sin red,
en líneas torcidas del tiempo
que nadie sabe leer.
 
Puede ser ceniza fría
de lo que no pudo ser,
o la llama que se alza
cuando decides creer.
 
Y gritan los invisibles
contra un cielo sin piedad,
mientras falsos dioses
juegan a imponer su voluntad.
 
¿Está escrito ya mi camino
o lo tengo que escribir yo?
Con la rabia entre los dientes,
con el peso del dolor.
 
Si el destino es solo humo
de un fuego que se apagó,
yo seré la chispa viva
que arda dentro del corazón.
 
No más manos invisibles
decidiendo por los dos,
ni promesas de un mañana
que nunca dijo “aquí estoy yo”.
 
Hoy la tinta es de mis heridas,
hoy la pluma es mi voz,
y aunque tiemble cada línea…
será mía la canción.
 
No estaba escrito mi camino,
lo tuve que escribir yo,
con las uñas, con el alma,
con cada golpe y error.
 
Si el destino era silencio,
yo lo rompí con mi voz,
y encendí en la oscuridad
todo aquello que soy yo.

 

 

 

viernes, 4 de septiembre de 2026

CUANDO LA LLUVIA ESCRIBE


 Por calles mojadas van las palabras,
descalzas, entre charcos de memoria,
dibujan en la noche alguna historia
y encienden en silencio luces claras.

Se escuchan las nostalgias más amargas
perdidas en la lluvia transitoria,
mientras el corazón busca la gloria
de aquellas ilusiones ya lejanas.

En cada esquina duerme un sentimiento,
un eco de tus lágrimas perdidas
que sube lentamente hacia el cielo;

y el dolor, convertido en pensamiento,
hace de nuestras sombras florecidas
un canto que se eleva hacia el universo.

jueves, 3 de septiembre de 2026

EN ALGUN MOMENTO PUEDE SOÑAR


 En algún momento puede soñar
con romper los dientes de las cadenas,
desatarse del tiempo y sus condenas,
y dejar que la vida vuelva a andar.

Puede que quiera volver a jugar,
a perderse en caricias tan ajenas,
que, disfrazadas de amor, sean penas
que envenenen las ganas de llorar.

Pero quizá, cuando llegue la mañana,
comprenda que no existe otra prisión
que aquella que construye el miedo.

Y al romperse por fin la vieja trama,
sentirá latir su corazón
sin relojes, sin cadenas, ni estruendo.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

LOS DOS CAMINOS


 

Bajo árboles que nunca pierden su verde eternidad, 
los ríos cantan claros secretos de cristal, 
pies descalzos despiertan la tierra al caminar, 
y el sol se rompe en escamas sobre el agua al pasar. 

Ciervos y gacelas bajan sin temor a beber, 
mientras peces juegan en la espuma del amanecer, 
y el aire huele a fruta madura y floración, 
como si el mundo entero respirara en comunión. 

En este jardín sin dueño ni prisión, la vida late libre, 
sin miedo ni condición. 
Pero hay dos caminos abiertos en el centro del ser, 
uno es luz que te abraza, el otro te puede perder. 

Uno canta a la vida, al amor y a la verdad, 
el otro siembra cadenas disfrazadas de eternidad. 
 Entre hierbas que susurran nombres de libertad, 
dos rutas nacen en la misma encrucijada ancestral. 

Una lleva a manos abiertas sin miedo a dar, 
donde el fruto cae solo, sin tener que conquistar. 
La otra se enreda en espinas de ambición, 
en murallas de orgullo, de miedo y posesión. 

Y el hambre se disfraza de orden y devoción, 
mientras crece la sombra de una falsa salvación. 
Y en nombre de un poder que alguien quiso inventar, 
se escribió la historia para poder dominar. 

Dos caminos abiertos en el centro del ser, 
uno es luz que te abraza, el otro te puede perder. 
Uno canta a la vida, al amor y a la verdad, 
el otro siembra cadenas disfrazadas de eternidad. 

Y el hombre se creyó dueño del cielo y del mar, 
creó dioses de hierro para poder controlar. 
Tomó el agua, la tierra, el pan y el porvenir, 
y olvidó que la vida no se puede someter ni medir. 

Dos caminos abiertos en el centro del ser, 
y aún decides cada día cuál quieres recorrer. 
Uno nace en la tierra, en la verdad y el sol, 
el otro en la sombra del miedo y del control.

JESÚS PÉREZ ROMERO

martes, 1 de septiembre de 2026

EL RIO DE LA IRONIA


 

Abrazado con fuerza al calor,
de ese último aliento que se va,
colgado de las manecillas del reloj,
que controla nuestra vida y su tictac.
Es una cuerda tensa,
una existencia en vilo,
donde el tiempo nos dicta
el final del camino.
Me subo de puntillas,
sin hacer ruido,
a la ventana gris
del tedio compartido,
y desde el borde del abismo
empiezo a mirar lo que la calma
no nos deja observar.
 
Y contemplo con una sonrisa
cargada de ironía y mala leche,
como se ahoga mi imagen sin prisa,
en un mundo que el hambre aproveche.
Desnudo de ropa, desnudo de fe,
mi reflejo se pierde,
donde ya no estaré.
Ahí va mi sombra,
sin esperanza alguna,
flotando en las aguas
que no tienen luna,
un río revuelto, turbulento y fatal,
donde el llanto del hombre
es el ruido ancestral,
cargado de guerras,
de injusticia y de miedo,
donde el pez más grande
nos clava su dedo.
 
¿Qué queda del hombre cuando el reloj se detiene?
¿Qué queda del alma cuando el río la retiene?
Solo esa sonrisa, mordaz y punzante,
viendo el naufragio de un mundo arrogante.
Y contemplo con una sonrisa cargada de ironía y mala leche,
como se ahoga mi imagen sin prisa,
en un mundo que el hambre aproveche.
Desnudo de ropa, desnudo de fe,
mi reflejo se pierde, donde ya no estaré.
 
Y colgado del reloj, abrazado al aliento,
en las aguas del río, se ahoga mi tiempo.

lunes, 31 de agosto de 2026

VOLAR JUNTOS


 Para volar desnudos sin mancharnos de este barro que arrastra la verdad, 
De estos lodos que apagan corazones en un río de egoísmo y soledad. 
Míralos, se hunden sin tocarse, se pierden sin saber mirar atrás, 
Pero tú y yo encontramos un refugio donde el alma aún respira libertad. 

Y aunque digan que hace falta cielo para poder despegar, 
yo he aprendido entre tus dedos otra forma de volar. 
Ni tú ni yo necesitamos alas, para elevarnos más allá, 
Cogidos de la mano, sin miedo, dibujando sueños al andar. 

Ni tú ni yo necesitamos alas, si el cielo empieza en tu mirar, 
volamos libres, sin cadenas, hacia un mundo por crear. 
Caminamos por un cielo de promesas donde el tiempo
 Se detiene a escuchar, 
Cada paso es un mosaico lento de ilusiones que no quieren callar. 

Y dejamos atrás los disfraces, las mentiras que quisieron pesar, 
Rompiendo moldes, viejas sombras, todo aquello que no deja amar. 
Que se queden los prejuicios con su frío y su disfraz, 
nosotros somos incendio que no van a apagar. 

Ni tú ni yo necesitamos alas, para elevarnos más allá, 
cogidos de la mano, sin miedo, dibujando sueños al andar. 
Ni tú ni yo necesitamos alas, si el cielo empieza en tu mirar, 
volamos libres, sin cadenas, hacia un mundo por crear. 


JESÚS PÉREZ ROMERO 


domingo, 30 de agosto de 2026

EL ULTIMO ESLABON


 El último eslabón de la cadena
me ata sin remedio a tu cintura,
y busco entre tus curvas la manera
de descifrar tu mapa de locura.

Me declaro culpable de quererte,
sin juez, sin abogado y sin testigos;
mi delito fue el miedo de perderte,
mi condena, dormir entre tus labios.

Robo a la noche un verso clandestino,
lo escondo entre las sombras de tu pelo,
y el fiscal de tu boca, peregrino,
me sentencia a vagar lejos del cielo.

Pero rompo los muros del convento
con la fuerza febril de un beso ardiente,
y libero en tus ojos tanto viento
que hasta la luna tiembla de repente.

Ya no quiero absolución ni penitencia,
ni cadenas que puedan sujetarnos;
si amarte es mi delito y mi sentencia,
que nadie venga nunca a perdonarnos.

MADRUGADAS DE INVIERNO


 

En las madrugadas frías de invierno 
me duermo sin hacer ruido, 
entre sombras barrocas que tiemblan 
al borde de lo perdido. 

Susurran viejas miradas con sonrisa de moral, 
dibujando en los caminos un reflejo irreal. 
Y nacen desde el fondo de los espejos del alma, 
fragmentos de un silencio que nunca encuentra calma. 

En las madrugadas frías de invierno me dejo caer, 
en el eco lejano de tu voz que no quiere volver. 
Y entre sábanas frías abrazo la soledad, 
como si en su vacío aún te pudiera encontrar. 


En las esquinas calladas de una fuente de cristal, 
se duermen tus recuerdos con miedo a despertar. 
Se esconden entre ramas de un sueño sin final, 
o en surcos casi perfectos que la noche va a trazar. 

Y el viento los arrastra sin rumbo ni razón, 
dejando en cada grieta pedazos de tu voz. 
En las madrugadas frías de invierno me dejo caer, 
en el eco lejano de tu voz que no quiere volver. 

Y entre sábanas frías abrazo la soledad, 
como si en su vacío aún te pudiera encontrar. 
Y si el alba pregunta por ti, diré que nunca te fuiste, 
que habitas en cada sombra de lo que ya no existe. 

Que vives en el susurro de esta eterna estación, 
donde el frío no es invierno… es solo tu adiós. 
En las madrugadas frías de invierno me duermo otra vez, 
entre restos de un sueño que nunca logré comprender. 

Y en la noche infinita de mi fragilidad, 
tu recuerdo es la herida que no deja de sangrar. 
En las madrugadas frías de invierno… me duermo… 
en las sábanas frías de mi eterna soledad.
 

viernes, 28 de agosto de 2026

OTRA TARDE MAS


 

Otra tarde más deshojando las horas de un reloj cansado de latir,
colgado en la pared sin memoria, sin saber de ti ni de mí.
Nunca entendió mis dudas ni mis ganas, ni el peso leve de esperar,
solo marca el tiempo que no pasa cuando no te vuelvo a encontrar.
 
Y aquí estoy, contando silencios, dibujando tu voz en el aire,
otra tarde muriendo despacio sin saber si vas a llamarme.
Y aquí estoy, atrapado en lo mismo, entre el sueño y lo que no fue,
otra tarde más sin destino aprendiendo a perderte otra vez.
 
Otra tarde más trazando garabatos que se esconden bajo tu nombre,
como niños jugando al olvido en rincones donde no respondes.
El teléfono guarda secretos, su silencio grita por ti,
y en su frío metal me reflejo como alguien que ya no es feliz.
 
Y aquí estoy, contando silencios, dibujando tu voz en el aire,
otra tarde muriendo despacio sin saber si vas a llamarme.
Y aquí estoy, atrapado en lo mismo, entre el sueño y lo que no fue,
otra tarde más sin destino aprendiendo a perderte otra vez.
 
Otra tarde más, versos torcidos, como palmeras frente al vendaval,
sosteniendo un cielo vencido donde ya no quieres volar.
Golondrinas pintan de negro los párpados de la ciudad,
y en su vuelo se llevan lejos lo que nunca supe guardar.
 
Y en las cornisas del olvido anidan todas tus ausencias,
mi refugio se vuelve ruido y tu voz… pura ausencia.
Tu teléfono ya no recuerda la historia que fui para ti,
y en esta tarde que no termina sé que también te perdí.
 
Y aquí estoy, contando silencios, dejando que caiga la tarde,
otra herida cerrando en falso sin valor para olvidarte.
Y aquí estoy, con las manos vacías, recogiendo lo que no fue,
otra tarde más que se enfría… y tú no vuelves otra vez.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 27 de agosto de 2026

HERMANA DEL MAR


 


Hermana pequeña del mar,
Bañas con tus olas calladas
Los campos fértiles del universo,
Los sueños que nadie sembraba.
Lavas los pies cansados
De naranjos que ya no cantan,
Y las manos quemadas
De almas que el mundo aparta.
 
Guardas historias que el viento no cuenta,
Lloras sal en cada marea lenta…
Y apagas con tus besos el fuego,
Que arde en los ojos del hombre ciego,
Las llamas que gritan desde el dolor,
Las cenizas de un roto amor.
 
Hermana del mar, llévate el frío,
Cura la herida, calma el vacío,
Donde la justicia nunca llegó,
Que nazca vida en tu canción.
 
Te vuelves manantial secreto,
De caricias que nadie ve,
Susurros que viven en silencio,
En la piel que no puede ser.
Pero solo el aire te toca,
Despeina tu soledad,
Araña tu espalda salada
y no te deja de amar.
 
Se pierde en tus playas, loco de amor,
Sin entender tu eterno dolor…
Y apagas con tus besos el fuego,
que arde en los ojos del hombre ciego,
las llamas que gritan desde el dolor,
las cenizas de un roto amor.
 
Hermana del mar, llévate el frío,
Cura la herida, calma el vacío,
Donde la justicia nunca llegó,
Que nazca vida en tu canción.
Si el mundo olvidó cómo mirar,
Tú sigues sabiendo perdonar,
Aunque te hieran sin piedad…
Sigues volviendo a empezar.
 
Apaga con tus besos el miedo,
Rompe las puertas del oscuro infierno,
Que en tus orillas vuelva a latir
 Lo que nunca pudo vivir.
 
Hermana del mar, no dejes de amar,
Aunque te quieran silenciar,
Que en cada ola quede tu voz… gritando justicia...
 
JESÚS PÉREZ ROMERO
 
 
 

miércoles, 26 de agosto de 2026

OASIS DE ESPEJOS ROTOS


 

Como el polvo denso, volátil y errante,
que cubre con su manto de gris ceniza
las arenas del desierto,
ese gigante donde el viento mis pasos
siempre borra a toda prisa.
Así se siente este silencio constante,
una página de olvido que en mi piel aterriza.
 
Lloro suspiros perfectamente ordenados,
aleatoriamente puestos en el altar,
en el marco vacío de un sueño olvidado
que ya no me deja ni descansar.
 
Y busco en la locura de un nuevo amanecer
el oasis que calme, con su manantial,
esta sed de espejos rotos, este padecer,
que deja el recuerdo de tu ausencia fatal.
Un reflejo herido que no sabe volver,
una sed que nace en mi pecho... como un puñal.
 
Y cada madrugada desnudo mi cuerpo,
despojo la armadura de la realidad.
Para escapar de este puerto muerto,
como un ocupa clandestino de la eternidad,
me lanzo al vacío, me siento despierto,
por las ventanas abiertas de la soledad.
 
Manantial de vidrios, reflejos que cortan,
el agua es arena y el cielo es metal.
Las sombras de ayer ya nada me importan,
si el frío del alma se vuelve inmortal.
 
Busco en la locura de un nuevo amanecer
el oasis que calme, con su manantial,
esta sed de espejos rotos, este padecer,
que deja el recuerdo de tu ausencia fatal.
Un reflejo herido que no sabe volver,
una sed que nace en mi pecho... como un puñal.
 
Como el polvo denso... Manto gris del desierto...
Ocupa clandestino... En la ventana abierta de mi soledad.
 

martes, 25 de agosto de 2026

LAS MEJILLAS DEL UNIVERSO


 

Las olas del mar chocando contra las rocas de mis dedos
se pierden, desesperadas, en la frialdad de tu mirada.
Es un invierno de sal que me quema los huesos,
mientras el agua juega al escondite en la nada.
 
El chapoteo suena entre mi boca muda,
atrapado en el eco de tus palabras de rechazo,
mi voz es un náufrago pidiendo ayuda,
mientras la distancia rompe nuestro último abrazo.
 
Los restos sobrantes de nuestro naufragio
se esparcen como esqueletos bajo el sol,
un presagio de olvido, un triste presagio,
donde el fuego de antes hoy es solo alcohol.
 
Y aquí sigo, sentado en la esquina de mi mente,
rumiando el eco de lo que ya no es nuestro.
Hubo un tiempo en que el amor era urgente,
y el cielo no era un lugar tan lejano y siniestro.
 
Porque en cada caricia, en cada beso,
en aquel fuego sagrado, libre y travieso...
Nos parecía, amor, nos parecía...
Tocar las mejillas del universo.
 
Arena dorada que cada noche nos cubre el llanto,
con ese manto de sal que disfraza la herida.
Mágica desnudez envuelta en tu espanto,
una danza de sombras en una causa perdida.
 
Tus dedos eran brújulas, los míos el camino,
ahora son solo astillas de un barco encallado.
Bebimos el miedo en la copa del vino,
y el perdón se quedó en el puerto olvidado.
 
Y aquí sigo, sentado en la esquina de mi mente,
rumiando el eco de lo que ya no es nuestro.
Hubo un tiempo en que el amor era urgente,
y el cielo no era un lugar tan lejano y siniestro.
 
Porque en cada caricia, en cada beso,
en aquel fuego sagrado, libre y travieso...
Nos parecía, amor, nos parecía...
Tocar las mejillas del universo.
 
¿Dónde quedaron los mapas del cielo?
¿En qué parte del cosmos se perdió tu calor?
Hoy el universo tiene las mejillas de hielo,
y yo solo soy el esqueleto de un antiguo esplendor.
 
Las mejillas del universo... (tan frías ahora)
Tocando el cielo con los labios... (en la arena dorada)
Muda mi boca... Tu rechazo...
Las olas siguen chocando... contra mis dedos...

 

 

 

 

lunes, 24 de agosto de 2026

LUZ EN SOMBRA


 

Con toda la luz del universo brillando,
sobre el eco vacío de tus pensamientos,
se abre un mapa invisible y extraño
donde se pierden tus propios argumentos.
 
Cada día entras sin darte cuenta
en un laberinto de fe y de ambición,
con la bendición fría de las estrellas
que observan en silencio tu obsesión.
 
 Y crees que el mundo gira en tu mando,
que el aire obedece tu voz al pasar,
pero en el fondo se está agrietando
 el pedestal donde quieres reinar.
 
Con toda la luz del universo iluminando
el lado más oscuro de tus pensamientos…
te vas ahogando, te vas negando,
entre tus propios mandamientos.
 
Con toda la luz del universo
apuntando a las grietas de tu convicción…
se va rompiendo, se va cayendo
tu imperio de imposición.
 
Desde la cima de tu torre de acero
miras abajo sin querer mirar,
donde la gente camina en silencio
sin tu doctrina para respirar.
 
Levantas leyes como muros de humo,
ordenes firmes sin preguntar,
y arriesgas todo por mantener el rumbo
de un mundo que no quieres soltar.
 
Pero el poder que creías eterno
empieza lento a desdibujar,
y lo que llamas “orden correcto”
se vuelve ruido al despertar.
 
Con toda la luz del universo iluminando
el lado más oscuro de tus pensamientos…
te vas ahogando, te vas negando,
entre tus propios mandamientos.
 
Con toda la luz del universo apuntando
a las grietas de tu convicción…
se va rompiendo, se va cayendo
tu imperio de imposición.
 
Y en el silencio de lo que niegas,
 hay una voz que quiere hablar,
no es enemigo, no es guerra nueva,
es solo el miedo a mirar atrás.
 
Con toda la luz del universo brillando,
ya no hay sombras que puedas ocultar…
y en ese instante vas comprendiendo
que el control no es libertad.
 
JESÚS PÉREZ ROMERO
 
 
 
 
 

LA PALOMA DEL AZAHAR


 


Cuando la flor del naranjo bañaba
su pelo con perfumes de azahar,
un navajazo frío quiso matar
la paloma que a volar comenzaba.

Libre ya de la moral que la azotaba,
como el cielo oscuro azota al mar,
el olvido azul quiso arrebatar
los sueños que cada noche soñaba.

Pero el alba, vestida de esperanza,
despertó en sus alas un rumor,
y volvió a levantar su vuelo al cielo.

Ni la herida pudo robarle la confianza,
ni el olvido consiguió apagar su amor:
la paloma venció al dolor con su vuelo.

viernes, 21 de agosto de 2026

BRISA CELOSA


 Como brisa celosa que se estrella
contra el muro infinito del cielo,
así mi amor, convertido en anhelo,
golpea tu corazón sin dejar huella.

Mi voz, que por tus labios se atropella,
se pierde entre las alas de aquel viento,
llevando hasta tu pecho el sentimiento
que en silencio por ti mi alma destella.

Y aunque seas roca fría ante mi fuego,
yo sigo pronunciando tu nombre,
como quien busca luz en el desvelo.

Quizá algún día, vencido el invierno,
tu corazón comprenda que mi ruego
nació para quererte sin gobierno.

martes, 18 de agosto de 2026

HOMENAJE A GARCIA LORCA


 La noche guardó silencio
cuando se apagó tu voz,
y Granada, entre sus sombras,
lloró contigo, Lorca.

Te llevaron por un camino
donde la muerte esperaba,
pero no pudieron llevarse
los versos de tu garganta.

Quedó la luna encendida,
temblando sobre los olivares,
y un caballo sin jinete
recorrió los viejos mares.

Tu sangre quedó en la tierra,
tu nombre, vivo en el viento,
y cada guitarra llora
cuando recuerda aquel tiempo.

No mueren los poetas
si su palabra permanece;
tú sigues entre nosotros
cuando una voz te recuerda.

Federico, duerme en la noche,
bajo la estrella más clara:
tu poesía sigue viva,
como una rosa de Granada.

lunes, 17 de agosto de 2026

FUEGO EN EL COSMO


 

De un tiempo a esta parte se ha llenado el jardín
de gurús de diseño y maestros sin fin;
escuelas de pensamiento con aroma a jazmín
que venden un despertar dentro de un maletín.

Afloran como rosas en plena primavera,
cada cual asegurando poseer la verdad entera;
pregonan desde torres, con solemnidad y talla,
que son los nuevos padres de la nueva gran batalla.

Uno habla de propósito, otro de innovación,
otro ha encontrado el centro de toda evolución;
uno te cobra el curso, otro vende inspiración,
y todos tienen fórmulas para hallar la solución.

Te explican que el fracaso es cuestión de actitud,
que basta con pensarlo para hallar la plenitud;
que el mundo está esperando tu genial transformación,
previo pago, naturalmente, de la correspondiente comisión.

Hay gurús de la brújula, del alma y del color,
del liderazgo consciente y del éxito interior;
gurús de la estrategia, del cambio y del talento,
que cambian de doctrina según sople el viento.

Y si preguntas: «¿Qué pruebas sostienen su teoría?»,
te responden con metáforas, silencio y poesía;
pues donde falta evidencia, florece la convicción,
y donde sobra marketing, se disfraza la opinión.

Pero el jardín es grande, y tiene otra verdad:
que nadie posee entero el mapa de la realidad;
que aprender no es seguir al que levanta más la voz,
ni llamar sabiduría a quien se anuncia como dios.

Quizá entre tanta rosa de etiqueta y vanidad,
convenga cultivar dudas, paciencia y curiosidad;
regar lo que funciona, podar la pretensión
y dejar que el pensamiento respire sin patrón.

Porque el sabio verdadero no necesita pedestal,
ni convierte cada duda en un producto comercial;
sabe que toda certeza, cuando empieza a florecer,
merece alguna pregunta antes de dejarse vender.

Y así, mientras los gurús se disputan el jardín,
con sus fórmulas doradas y su aroma a jazmín,
tal vez la gran enseñanza, sin curso y sin maletín,
sea aprender a distinguir la flor… de quien la vende por fin.

 

 

 

 

viernes, 14 de agosto de 2026

CON EL FUEGO DE LA PASION


 

Con el fuego de la pasión encendido en tus mejillas,
y la noche rendida al brillo de tu mirar,
tu melena danza libre, desafiando las orillas del viento
que no sabe si seguirte o naufragar.
 
Caminas con misterio, con insolencia serena,
como quien ya conoce el final de la canción,
y en cada paso dejas huellas que envenenan
a los que caen rendidos a tu dulce tentación.
 
Y juegas a ser invencible, aunque tiemble tu interior,
te escondes tras mil colores para disfrazar tu voz.
Eres fuego que no quema, pero enciende el corazón,
un suspiro entre la guerra de deseo y de razón,
tan orgullo, tan ternura, tan difícil de alcanzar,
eres todo lo que duele y no se puede olvidar.
 
 
Eres lluvia en pleno incendio, eres calma en tempestad,
la belleza de lo incierto que nadie puede domar.
Impregnas cada instante de pasión y de inocencia,
como un sueño que se niega a despertar,
y aunque juegas a ser fuerte, tu esencia
susurra secretos que no quieres revelar.
 
Bajo ese manto brillante que deslumbra y confunde,
se esconden tus caprichos y tu fragilidad,
y en las sombras de tu mundo, donde todo se difunde,
late un alma que también quiere amar.
 
Pero nadie ve el silencio que se esconde en tu mirar,
ni las grietas invisibles que no quieres mostrar.
Eres fuego que no quema, pero enciende el corazón,
un suspiro entre la guerra de deseo y de razón,
tan orgullo, tan ternura, tan difícil de alcanzar,
eres todo lo que duele y no se puede olvidar.
 
Eres lluvia en pleno incendio, eres calma en tempestad,
la belleza de lo incierto que nadie puede domar.
Y aunque el mundo caiga a tus pies, y se rindan a tu piel,
hay un eco en tu interior que no sabe responder…
Si el amor es un juego, o una herida sin cerrar,
si eres dueña del deseo o prisionera de amar.
 
Eres fuego, eres viento, eres duda y verdad,
una historia sin final que nadie puede contar,
tan orgullo, tan ternura, tan difícil de entender,
eres todo lo que quiero… y no puedo tener.
 
Eres magia en la penumbra, eres luz al naufragar,
la belleza de lo eterno que no se deja atrapar.


 

 

 

 

jueves, 13 de agosto de 2026

EL MURMULLO SUAVE


 El murmullo suave de la brisa nos abraza,
y a tu lado, mi amor, la noche se acompasa.
El tiempo se detiene, sin prisa y sin temor,
mientras las estrellas escriben nuestro amor.

Tu risa es melodía que despierta mi alma,
un dulce refugio que me devuelve la calma.
Y en cada mirada, profunda y sincera,
descubro que amarte es mi eterna primavera.

Las hojas van contando secretos del pasado,
historias que el viento guarda a nuestro lado.
Y yo, contemplándote bajo el cielo estrellado,
agradezco al destino haberte encontrado.

Si la luna pudiera escuchar lo que siento,
le diría que eres mi más bello pensamiento.
Porque cuando estás cerca, todo tiene sentido:
eres mi sueño más dulce, mi amor elegido.

Que siga la brisa susurrando tu nombre,
que el cielo nos cubra y la noche se asombre;
pues entre estrellas, silencio y ternura,
quiero amarte por siempre, con toda mi locura.

LA PARTIDA

  Perdí en el juego que tú inventaste, sin comprender las reglas al entrar; moviste mis piezas, luego te marchaste, dejándome solo frente al...