Las estrellas titilan, compás en el cielo
promesas tan viejas, que ya ni las veo
la noche me mira, me pide un desvelo
le juro mi historia, le pago en deseo
Entre tanta
sombra, ¿Quién recuerda el juramento?
Se apagó tu nombre, se encendió mi pensamiento
montes en la niebla, guardan lo que ya no tengo
secretos que duelen, pero igual los sostengo
Camino descalzo sobre
polvo y sobre miedo
cada huella ardiendo, cada paso, otro recuerdo
si el silencio grita, yo le grito por dentro
que yo soy del barro, pero apunto hacia el cielo
Guardianes de la niebla, díganme la verdad
¿Dónde van las promesas cuando cae la ciudad?
Si el amor se destiñe con la oscuridad yo me prendo
la sangre, pa’ volver a brillar Las estrellas titilan,
me quieren hablar susurran tu nombre,
me vuelven
a atar si el tiempo te borra,
yo vuelvo a empezar que mi pena
hecha canto no se va a callar
Subo por la loma con la rabia en la garganta
mezclo mi quejido con la rima que levanta
todo lo que fuimos se
perdió entre la maraña
pero en cada barra se me cura la distancia
Viejas cicatrices, mapa de lo que he vivido
pierdo lo que quise, gano lo que no he perdido
si la noche aprieta, saco fuego de la palma
cada golpe
al aire, otro golpe a la desgracia
Si me escucha el viento, que te cuente lo que fui
que te diga que en tus ojos aprendí a morir
y a nacer de nuevo en el filo del error
donde se confunde la nostalgia
con rencor
Guardianes de la niebla, díganme la verdad
¿Dónde van las promesas cuando cae la ciudad?
Si el amor se destiñe con la oscuridad
yo me prendo la sangre, pa’ volver a brillar
Las estrellas titilan, me quieren hablar
susurran tu nombre, me vuelven a atar
si el tiempo te borra, yo vuelvo a empezar
que mi pena hecha canto no se va a callar .

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