Llenos de luz serán los días sin tu sombra,
cada paso un latido despertando el corazón,
los amigos como puentes sosteniendo la memoria,
mientras gira lentamente la rueda
del reloj.
Y en la danza del tiempo volveremos a encontrarnos,
como estrellas fugitivas rozándose al caer,
porque nada se termina cuando existe lo vivido,
porque el alma reconoce lo que no quiere perder.
Y
aunque el viento cambie el rumbo, aunque duela caminar,
hay abrazos invisibles que jamás se apagarán.
Llenos de luz, llenos de vida, seguiremos más allá del dolor,
cada recuerdo será
una llama encendida dentro del corazón.
Llenos de luz, llenos de sueños, aunque la noche quiera vencer,
tu esencia será mi faro cuando no sepa volver.
Envueltos en recuerdos los pasos se hacen
danza,
los sueños dibujan rutas en otro amanecer,
donde la risa no muere ni se rompen las promesas,
donde el amor permanece aunque no pueda verse.
Dos corazones valientes desafiando las tormentas,
un hilo dorado ardiendo
en la eternidad,
cada abrazo fue una historia tatuada entre las manos,
cada lágrima una forma distinta de amar.
Y así, entre susurros, mi voz se alza hasta el cielo,
te buscaré en el silencio, en
la lluvia y el mar,
porque incluso en la tristeza tu luz me acompañará.
Llenos de luz, llenos de vida, renaciendo en cada canción,
aunque el miedo cierre puertas siempre hablará
el corazón.
Llenos de luz, llenos de alma, nada nos pudo separar,
porque quien ama de verdad nunca deja de brillar.


















