Cuando miro tus labios rojos,
la noche pierde el miedo al amanecer,
y en mis venas corre un incendio
que no sabe cómo detenerse.
Tus palabras saben a fuego,
a deseo lento bajo la piel,
y mis manos tiemblan calladas
imaginando volverte a tener.
Porque en tus besos
vive la llama que me hace arder,
y en tu mirada
mi corazón vuelve a nacer.
Cuando miro tus labios rojos,
miles de estrellas comienzan a caer,
y todo mi cuerpo te llama
como el mar llama a la marea otra vez.
Cuando miro tus labios rojos,
se rompe el silencio dentro de mí,
y no existe distancia ni tiempo
si tus besos me dejan vivir.
Mis labios se vuelven volcanes
de lava encendida y ansiedad,
buscando en la curva de tu boca
un refugio para descansar.
Y aunque el mundo siga girando,
yo me pierdo en tu respiración,
porque tus labios tienen el secreto
de desarmar mi razón.
Déjame quedarme en tu fuego,
arder despacio hasta el final,
que si el amor tiene un color
seguro es rojo… como tu mirar.
Cuando miro tus labios rojos,
todo el universo empieza a temblar,
y mi alma cruza la noche
solo para poderte besar.
Cuando miro tus labios rojos…
ya no quiero despertar,
porque en el fuego de tu boca
aprendí lo que es amar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario