Escondido
detrás de una sonrisa…
El
rictus
amargo
de la soledad
se
dibuja
cada
mañana en los labios
fríos
que
besan las paredes de mi alma.
Escondido
detrás de una sonrisa…
Recojo
los
huesos rotos de mis pensamientos
y
los planto en una maceta
esperando
con la ilusión del amante
celoso
que
en algún momento cicatricen
las
heridas
que
de mi te alejaron aquella mañana.
Escondido
detrás de una sonrisa…
Sueño
con
ese día en que tus caricias
broten
de
nuevo en tus manos como brotan
en
primavera
las
flores de los almendros
que
habitan en los jardines mi corazón.






















