Como
un reloj de arena…
Llegamos
desnudos
a la vida
y
vamos
gastando
nuestro tiempo
cayendo
lentamente
sobre
una superficie
tan
frágil
como
el cristal que cubre
las
retinas de nuestros ojos.
Como
un reloj de arena…
Llegamos
desnudos
a la vida
y
nos vamos desnudos
con
la extraña sensación
de
no haber vivido nunca.
Como
un reloj de arena…

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