lunes, 1 de diciembre de 2025

EL ESPEJO COMPLICE DE TUS DESVELOS



 


Con la resaca de haber vivido,
una noche de locura enfermiza,
abriste un hueco en el cristal frío,
del espejo que en el baño aterriza.
 
Un bosque encantado se asomaba,
donde sueños perdidos vagaban,
y en la tristeza, la soledad anidaba,
horizontes y sombras se entrelazaban.
 
Contemplaste tu rostro cansado,
las ojeras marcaban el paso,
del tiempo y las risas que fueron,
la alegría una bruma, un escaso lazo.
 
Desnuda de ropa y de estima,
el agua resbalaba, dulce y serena,
como caricias que ya no hay,
un eco lejano, una canción en pena.

Las manos temblando, llenas de rabia,
frotaban los labios, buscando el olvido,
las nalgas como huellas de un paso fallido,
intentando borrar un deseo de sabia.
 
El sabor amargo de besos vacíos,
de caricias que ardían y se apagaron,
un refugio en la piel de momentos tardíos,
en la mente las voces que nunca callaron.
 
La luz del sol, suave caricia,
acariciaba los labios del día,
mientras incertidumbre en la brisa,
llenaba los rincones de tu agonía.
 
El vacío que inunda tu alma errante,
como un río sin cauce, sin rumbo y sin fin,
jugando en sus aguas, amargo instante,
reflejando en tu ser un sol sin confín.
 
El espejo, cómplice de tus desvelos,
te mira con ojos que saben de penas,
y en cada reflejo, un eco de anhelos,
de lo que se fue, dulces cadenas.
 
Quisieras gritarle a la luna llena,
un secreto guardado en la noche estrellada,
mas el eco responde con una condena,
el silencio eterno, la voz callada.
 
Los fantasmas de ayer se desvanecen,
como hilos de humo entre tus dedos,
y el vacío del alma surgen,
con cada recuerdo, con cada enredo.
 
Hoy te levantas, luchadora errante,
con el agua del alba que abraza tus pies,
saboreando la vida, aunque sea distante,
y enfrentando el mundo que no te ves.
 
Con cada gota, te haces más fuerte,
despliegas las alas que el dolor cubría,
enfrentando la pena, abrazando el suerte,
construyendo de nuevo tu propia armonía.
 
Y así en el baño, entre luces doradas,
te miras al espejo y sonríes al hoy,
hacia adelante, dejando las sombras,
sabiendo que la vida es tu verdadero doy.

 

 

 

 

 

 

 

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