En las
madrugadas frías de invierno,
cuando
las manos
sin
guantes del viento buscan
el
calor en las brasas
encendidas
de un corazón enamorado…
La
soledad
envuelta
en un pijama de papel
duerme
sobre
tu vientre desnudo y una lágrima
inocente
de pecados
baja
suavemente por el canal de tus mejillas
para
buscar entre tus labios
el beso
encendido que en tu boca al esconder juega…
No hay comentarios:
Publicar un comentario