Como un enjambre de abejas perdidas
en el
calor de una caricia clandestina
poso
mis labios temblorosos
sobre
los lunares mágicos
que
adornan las ventanas de tu piel
y levanto
el vuelo
como
los zánganos invisibles
que
habitan en la soledad de mis sueños.
Rompo
en mil pedazos el miedo
que
provoca en mi corazón
el
dolor de tu ausencia, y muero de amor
sobre el
techo de cristal
que corona
la cúpula de mi existencia
donde
habitan en precario: la pasión y los deseos…
Jesús
Pérez Romero
Del
libro de poemas: EL OTOÑO DE MI SOLEDAD
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