lunes, 12 de enero de 2026

EL CIELO ENROJECIDO

El cielo enrojecido se despide
Deja un manto estrellado
La luna despierta
Se alza y me mira
Abre un sendero olvidado
En el refugio hondo de la noche
Mis pensamientos se enredan
Se enlazan
Como esa brisa que entra por la ventana
Y en susurros mis sueños abraza
Cada estrella
Un deseo que guardo
Cada chispa clavada en la negrura
Es un guiño que rompe mi cansancio
Me recuerda que hay paz en la penumbra
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
El murmullo sin prisa de la vida
Se siente lejos
Pero me alcanza
Como un cante antiguo detrás de una puerta
Me abre la piel
La memoria se alza
Luz de faroles colgando en la nada
Ojos de un barrio que nunca descansa
Yo
Con mis dudas
Mi pena cerrada
Y esta guitarra que todo lo canta
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
[palmas sordas Voz baja] Si me pierdo
Luna
No me abandones
Guárdame el paso en tu resplandor
Que en cada grieta nacen canciones
Y entre las ruinas florece el valor
[crescendo Taconeo] Que aunque me caiga
Yo me levanto
Sobre cenizas
Vuelvo a arder
Porque este fuego que llevo en llanto
Es la razón de volver a creer
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
 

 
  

domingo, 4 de enero de 2026

FRUTO DE TU ARBOL (Dedicado a mi madre que siempre estara conmigo)

Dolores, tu nombre es un suspiro al viento.
Un aroma a jazmín que calma mi tormento.
A nadie he querido yo tanto en mi existencia.
Tu amor fue mi escudo, mi firme resistencia.
Ni el tiempo ni el olvido logran desvanecerte.
 
En cada amanecer me enseño... a quererte.
El fandango me exige que entregue mi quebranto.
Que convierta mi duelo en un apasionado canto.
Y así lo hago, madre, con pena y con orgullo,
porque llevo tu sangre, tu noble barullo.

En estas cuerdas tensas mi lamento se expande.
Mi vida es un tributo que tu memoria agrande.
Las guitarras lloran con notas gemebunda
mientras mis pies golpean la tierra moribunda.
Busco en el compás la forma de encontrarte,
de volver a sentir tu mano en mi arte.
 
Te recuerdo con el alma en este trance vivo
mi corazón te nombra mi sentir más nativo.
Yo soy fruto de tu árbol crecido bajo el cielo
que un día te vio partir y sintió el gran desvelo.
Pero tu legado vive en cada poro mío,
en la fuerza del baile, en mi firme albedrío.
No hay sombra que me alcance.
 
No hay noche que me apague si llevo
tu recuerdo como luz que me halague.
 

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

ASI ME ENCUENTRO


 

Así, me encuentro dormido, navegando entre palabras,
un poema sin fin, una melodía callada.
Entre panfletos y sombras, mis memorias labras,
un jardín de esperanzas, donde el alma es sembrada.
 
Las horas siguen su danza, un vals eterno,
cada instante perdido es un tesoro añorado.
Los sueños se deslizan, como un viento tierno,
en el rincón secreto donde el tiempo es sagrado.
 
Así, sigo soñando, entre las pestañas suaves,
donde la ilusión me abraza con su manto sutil.
En el eco de sonrisas y en recuerdos claves,
encuentro el sentido, en ser feliz de perfil.
 
Aunque la vida cambie y el tiempo se asiente,
los recuerdos permanecen, raíles del alma.
La ilusión perdida murmura en presente,
una canción de amor que en calma se embalsama.
 
Los panfletos vuelan, como hojas en otoño,
cada palabra escrita es un latido vivo.
En su fragilidad, encuentro lo que me duele,
un refugio dulce donde el ser es altivo.

 

 

 

 

lunes, 29 de diciembre de 2025

DORMIDO ENTRE LAS PESTAÑAS


Dormido entre las pestañas de una ilusión perdida,
un eco suave susurra en la brisa apacible.
Los panfletos amarillos, hojas de la vida,
donde se ocultan los sueños, el tiempo indefinible.
 
Recuerdos de sonrisas, clandestinas y suaves,
las sombras danzan en un rincón olvidado.
Cada rayo de sol en lo oscuro se atreve,
dibujando un paisaje en un corazón cerrado.
 
Las calles murmuran secretos antiguos,
pasos que retumban en el eco del ayer.
Voces que se pierden entre risas y bríos,
tejiendo historias que nunca se han de romper.
 
Esa sonrisa furtiva, un faro en la niebla,
un instante robado al albor de la vida.
Las flores en el jardín, con fragancia de tregua,
susurran a las estrellas una voz compartida.
 
Un café humeante y un libro desgastado,
lo cotidiano se viste de magia y de encanto.
Las horas se deslizan, como un río dorado,
y el mundo se detiene en un suspiro tanto.
 
Las ventanas del alma, entreabiertas, susurran,
las historias de amores en noches de verano.
Cada mirada furtiva, en la que dos mundos murmuran,
es un lienzo de colores, un destino lejano.

 

 

viernes, 26 de diciembre de 2025

DIBUJANDO CAMINOS EN MI ESPALDA



 


Que esta sensación de placer
Mágica y primera
Al despuntar el alba
Me inunde con fervor
Despertando al cuerpo de una forma certera
En el lecho tibio que nos une
Mi señor
Tus manos dibujando caminos en mi espalda
Tu aliento confundido con mi respiración
Se acorta la distancia
Se desarma la calma
Se enciende en mi pecho una nueva devoción
En el lecho tibio
Mi señor
Mi vida
Se detiene el mundo
Late el corazón
Se me rinde el alma
Se deshace la herida
Y en tu abrazo encuentro mi revelación
Tiembla la cortina con la brisa de la aurora
Resbalan nuestras sombras por la habitación
Se queda en la almohada la noche que se agota
Renace entre tus besos mi segunda ocasión
Dime que este instante se queda en mi memoria
Como un juramento grabado en la piel
Que siempre en tus brazos se repita la historia
De este amanecer que me hizo tuya otra vez.

JESÚS PÉREZ ROMERO

martes, 23 de diciembre de 2025

VUELVE QUE MI CORAZÓN TE LLAMA



 

A través del tupido velo
Que cubre las ventanas de mi habitación
Tiembla mi pecho inquieto
Buscando tu respiración
La nostalgia de tus caricias ausentes
Me eleva
Me arrastra
Me lleva
Como un globo de oxígeno al techo del cielo
Sobre la vieja escalera
Donde habitan los sueños cansados
Se enreda tu nombre en mi voz
Entre encajes de miradas perdidas
Que se esconden del sol
Y aparecen
Apariciones de fantasmas olvidados
Que susurran
Lo que nunca te he contado
Vuelve
Que mi corazón te llama
Se desangra en esta cama
Entre encajes y fantasmas de tu amor
Vuelve
Que sin ti nada se aclara
Se desvela y se dispara
Mi deseo rebotando en el rencor
Vuelve
Que mi corazón te llama
Late torpe en este drama
Prisionero en el aroma de tu voz
Sobre el vidrio empañado tu sombra
Baila lenta con mi soledad
Tu silueta se sienta a mi lado
Y me cuenta que no volverás
Se descosen las sábanas viejas
Se descuadra mi respiración
Tus promesas se caen del ropero
Como cajas sin razón
Y aparecen
Fotogramas de besos enterrados
Que me muerden
Como clavos del pasado
Vuelve
Que mi corazón te llama
Se desangra en esta cama
Entre encajes y fantasmas de tu amor
Vuelve
Que sin ti nada se aclara
Se desvela y se dispara
Mi deseo rebotando en el rencor
Vuelve
Se me escapa tu calor
Pero si la cierro
Me encierro con el dolor
Dame una señal
Un paso
Un ruido en el pasillo
Que me diga que regresas
A habitar en mi castillo
 
Que mi corazón te llama
Se desangra en esta cama
Entre encajes y fantasmas de tu amor
Vuelve
Que sin ti nada se aclara
Se desvela y se dispara
Mi deseo rebotando en el rencor
Vuelve
Que mi corazón te llama
Late torpe en este drama
Prisionero en el aroma de tu voz

 

 

 

 

 

domingo, 21 de diciembre de 2025

UN LABERINTO INCIERTO



 

La memoria juega, un laberinto incierto,
un eco de risas, de llantos pasados.
El tiempo es un ladrón que se vuelve muy experto,
despojando de brillo lo que fue siempre amado.
 
En la confusión hallamos la esencia,
los fragmentos de vida, sueños perdidos.
Así, en la lucha por hallar coherencia,
forjamos en las sombras destinos heridos.
 
Mas en cada herida late la esperanza,
un sol que renace tras llantas de tormenta.
Aunque el dolor sea un constante baluarte,
los corazones humildes son fuerza que enfrenta.
 
Así navegamos, entre luces y sombras,
a lo largo del río que el destino nos tiende.
Con cada herida, el amor que asombra,
hace renacer lo que el tiempo pretende.
 
En el viaje incierto de esta existencia,
los corazones humildes, en su andar constante,
con valentía enfrentan la resistencia,
y en cada herida, su latido es vibrante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

PETALOS ENCENDIDOS





 Sobre un lecho de pétalos
Encendidos de pasión
Como llamas que susurran En la piel de tu rubor Cuando hacemos el amor Lento arde la razón La primavera despierta Sin pijama ni pudor Mágica en su desnudez Brilla en cada rincón Pétalos encendidos Bailan sobre tu piel Un volcán en tu pecho Despierta otra vez La magia nos envuelve No hay nada que temer Un abrazo de enredaderas Dibuja en tu vientre sol Paredes pintadas de cal Historias de nuestro amor El tiempo se queda quieto Mientras late el corazón La primavera despierta Sin pijama ni pudor Mágica en su desnudez Brilla en cada rincón Pétalos encendidos Bailan sobre tu piel Un volcán en tu pecho Despierta otra vez La magia nos envuelve No hay nada que teme

miércoles, 17 de diciembre de 2025

LA ARAÑA PACIENTE



 

La araña paciente su red va urdiendo,
Con hilos de plata en la penumbra gris,
Espera la presa que caerá rendida,
En este juego de pérdida y raíz.

Los sueños teñidos de frivolidad,
Se pierden en ecos de voces sin rumbo,
La oscuridad cubre con manto pesado,
El camino incierto de un alma sin numen.

El alma que busca entre dueños su hogar,
Encuentra en los espejos un eco sin voz,
Un reflejo antiguo de lo que pudo ser,
En este retiro de luz y de los.

La red se ha cerrado, la mosca atrapada,
Sus risas se apagan, solo queda el llanto,
La araña celebra con silencio astuto,
El fin de un vuelo, el más triste quebranto.

Y los espejos mudos, testigos callados,
Del ciclo eterno de caída y dolor,
Siguen reflejando con mirada serena,
La prepotencia humana, su vano esplendor.

martes, 16 de diciembre de 2025

EL VACIO DE LA SOLEDAD



 

Con la resaca de haber vivido,
una noche de locura enfermiza,
abriste un hueco en el vaho,
del espejo del baño, brillando en su risa.
 
El vaho se fue disipando,
un bosque encantado te abrazó,
pero en ese mágico instante,
la soledad a tu lado se posó.
 
Contemplaste con tristeza,
las ojeras marcadas en tu rostro,
cicatrices de una batalla,
contra un amor que fue solo un monstruo.
 
Desnuda de ropa y de estima,
el agua de la ducha resbala,
como lágrimas de una vida,
que en el olvido se desarma.
 
Tus manos frotan con rabia,
tus labios y tus nalgas,
con cada roce, con cada pena,
borra el sabor de caricias amargas.
 
La luz del sol suave acaricia,
los labios del amanecer dorado,
un nuevo día que se inicia,
mientras el alma queda en su lado.
 
La incertidumbre te envuelve,
vacío que inunda tu ser,
en cada rincón de tu esencia,
la sombra de lo que quiso renacer.
 
Afuera suena la vida,
risas y sueños flotan en la brisa,
pero aquí dentro, en tu mente,
resuena la tormenta sin prisa.
 
Las memorias rondan tus pasos,
en un vals que nadie bailó,
la melancolía se hace abrazo,
mientras el mundo se alejó.
 
Te miras en ese espejo,
triste reflejo de tu ayer,
en tus ojos guardas secretos,
de un amor que no quiso crecer.
 
El agua busca sanar heridas,
lavar lo que se queda atrás,
pero el eco de las caricias,
sigue latiendo en tu soledad.
 
Una noche de locura,
te dejó marcas que no sanan,
las risas se tornan en locura,
mientras la vida te engalana.
 
El bosque encantado se desvanece,
y el espejo vuelve a nublarse,
la fragancia de la ausencia,
te acompaña en tu caminar.
 
Quisieras volver a soñar,
reconstruir lo que fue ilusión,
pero la realidad te atrapa,
en un laberinto de confusión.
 
Con cada gota en tu piel,
te despides de la noche oscura,
mientras enfrentas al amanecer,
la batalla de tu locura.
 
Desnuda de todo en la vida,
no hay consuelo en este viaje,
mas los rayos del sol son promesa,
de un nuevo capítulo, un nuevo paisaje.
 
Así sigues en tu caminar,
con la resaca de haber vivido,
una noche que quiso ser sueño,
y terminó en desconsuelo y olvido.
 
En el rincón de tu alma,
la luz del sol se asoma a brillar,
y aunque la duda persista,
en tu corazón, la vida quiere empezar.
 
 

domingo, 14 de diciembre de 2025

CONDENADO A CADENA PERPETUA


 

Condenado a cadenas perpetuas,
en esta prisión de desventuras,
cada madrugada veo en sombras,
las huellas de nuestras locuras.
 
Serás siempre el suspiro eterno,
la melodía en el silencio gris,
mi alma en sus cadenas encierra,
la esperanza de un amor que es y no es.
 
Así pasa el tiempo en su danza,
y la vida, como río, se va,
quedando atrás los ecos tristes
de un amor que me quiere olvidar.
 
Mas en cada lágrima caída,
brillan recuerdos resplandecientes,
pues aunque condenado, rindo homenaje
a tu amor y sus suaves latentes.
 
Entre las sombras azules que la noche ha tejido,
mis manos desnudas buscan el calor que has perdido,
susurrando en la brisa, mientras la luna canta,
las caricias lejanas que mi alma tanto aguanta.
 
Sobre el rostro oscuro de la soledad reposa,
un silencio profundo que nunca se reposa,
y en la quietud del alba, cuando el mundo despierta,
cobijo la verde esperanza que mi pecho alberga.
 
Encontrarte de nuevo entre ramas de un beso,
sería como el agua que calma este exceso,
la rima curiosa juega en la orilla del miedo,
entre los volantes suaves de un amor nunca quedo.
 
Cada tarde se oculta la risa juguetona,
de tus labios de miel, dulce y enigmática persona,
y en el vaivén del viento, yo busco tu mirada,
perdida entre juncos, entre sombras calladas.
 
Cobijo la verde esperanza de un encuentro sincero,
dormida en las orillas de un silencio ligero,
que cada noche invade este mosaico dorado,
donde los últimos suspiros son sueños guardados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 13 de diciembre de 2025

TU PELO AL VIENTO


 


Cuando el viento del este soplaba con fuerza

y el tomillo y los hinojos danzaban en el aire,
su pelo suelto al viento, mostraba pureza
Y en su andar un mágico y bello donaire.
 
Libres los hombros, la sierra susurra,
firme el paso, como río que canta,
la brisa acaricia, la piel que murmura,
en su rostro la luna gentilmente implanta.
 
Un susurro del campo, su esencia se siente,
bajo la blusa blanca, un juego de luces,
con los botones luchando valientemente,
en una danza suave que nunca se induce.
 
Caderas que giran, apelando a la vida,
como el ciclo del trigo que brota en el suelo,
cada paso que da, es primavera querida,
en la tierra fértil donde gime el anhelo.
 
Sus labios carnosos, la fruta del día,
rojos como el fuego, ardientes en calor,
sus risas resuenan, música en armonía,
como un río que fluye, pura felicidad y amor.
 
Dientes blancos, soldados de un campo dorado,
alineados con gracia, como surcos de espera,
verdes los campos despliegan su lado,
y en su andar se mueven, la tierra es su esfera.
 
Las flores la siguen, la belleza divina,
la albahaca y el orégano se inclinan a su paso,
cuando el viento del este, su fuerza destina,
un canto de hogar, un romántico lazo.
 
Bajo el sol que despliega su luz sobre el campo,
el aroma del hinojo se une al susurro,
y su vida se llena de un mágico encanto,
bajo un cielo que sueña, bajo un manto seguro.
 
Como el río se abraza a la orilla que ama,
así siente la tierra su latido intenso,
cuando el viento del este sopla drama,
y ella, mujer fuerte, se siente inmenso.
 
Su andar es poema, su gesto es canción,
la tierra respira en su paso ligero,
y cada rincón reverbera su pasión,
bajo un cielo estrellado, en su sendero.
 
Así, cuando el viento susurra con fuerza,
y el olor a tomillo embriaga el sendero,
recordaré su forma, su mágica esencia,
su belleza radiante, en el hogar sincero.

 

viernes, 12 de diciembre de 2025

EL ECO DE UN BESO SE HUNDE EN EL CAMINO


 

En las noches calladas Se duerme el destino
El eco de un beso se hunde en su camino
Las sombras susurran secretos al vino
Y el reloj se detiene Burlando al divino.
 
Oh En la danza del tiempo Las almas se pierden
Como hojas de otoño Los sueños se quiebran
Los pasos resuenan Pero nunca se encuentran
En la danza del tiempo Las almas se alejan.
 
El farol titilante llora su lamento
Los pasos en la calle dibujan el viento
Un tango de ausencia que roba el aliento
Y el corazón late Prisionero del tiempo.
 
Oh En la danza del tiempo
Las almas se pierden
Como hojas de otoño Los sueños se quiebran
Los pasos resuenan Pero nunca se encuentran
En la danza del tiempo Las almas se alejan
 
 
Bailan las estrellas con su luz quebrada
La luna es testigo de la fe olvidada
Un abrazo vacío Promesa gastada
Y el alma se entrega Ya deshilachada.
 
Oh En la danza del tiempo Las almas se pierden
Como hojas de otoño Los sueños se quiebran
Los pasos resuenan Pero nunca se encuentran
En la danza del tiempo Las almas se alejan.

 

 

 

martes, 9 de diciembre de 2025

EN CADA PASO YYO SIENTO TU AMOR



 

Las calles me esperan, el mundo es vasto,
con los zapatos limpios, en paz caminaré.
Aunque el corazón sufra, yo haré un pacto,
de recordar lo hermoso, lo que un día fue.
 
 
Si tú lo decides, la vida es ligera,
pero en cada paso, yo siento tu amor.
Así que me voy, aunque quede en espera,
de que un nuevo amanecer borre el dolor.
 
 
Me iré desnudo de ropas y reproches.
En las manos el calor de la última caricia.
Tu abrazo se queda en el aire, reproches,
como una pompa de jabón, dulce delicia.
 
Difuminándose lento, llevándose el día,
en un suspiro hondo, profundo y leal.
La nostalgia me envuelve en esta agonía,
desde que no te tengo, mi mundo es un mal.
 
Las estrellas susurran tu nombre en la noche,
se dibuja tu risa en cada rincón.
Me aferro a la dulce esencia en un broche,
pues en cada latido, aún vive tu voz.
 
El tiempo desvanece como el humo en el aire,
pero tu esencia queda grabada en mi piel.
Caminaré ligero, dejando mi desaire,
pues el amor, aunque ausente, nos une a la vez.
 
Así me despido, sin miedo, sin cadena,
los reproches se disipan como un eco leal.
Hoy guardo tu recuerdo, ternura serena,
y en mi pecho resuena, tu amor inmortal.

 

 

 

 

 

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

SI TU LO DECIDES MI AMOR



Si tú lo decides, mi amor, partiré.
Con los zapatos limpios, el alma en calma.
En la maleta guardo lo que fue,
el último beso, un eco en mi palma.
 
Entre las dudas, el peso del ayer,
vivir con la culpa que pesa y abruma.
Quiero el espacio de libertad, mujer,
donde el deseo florezca y se asuma.
 
Sé que la vida a veces nos oprime,
tu ausencia me duele, pero quiero ir.
Las sombras que acarician este laberinto,
susurran memorias que no van a morir.
 
Te llevo en mi ser, aunque busque el sol,
aún con el peso de lo que dejé.
Cada paso firme, aunque ruede el rol,
con el corazón intacto, siempre en pie.
 
Las horas pasadas son ríos de calma,
donde tus caricias aún me persiguen.
Pero si tú decides ir, no hay desarma,
mi amor será libre, aunque no te abriguen.

 

 

 

 

 

 

NUESTRA HISTORIA



 


Me gusta cuando callas, el silencio danza.
Tu voz, como susurro, en la brisa va,
y en mi pecho, un eco, dulce esperanza,
corriendo alegre, enamorado está.
 
Las paredes oyen tu risa sincera,
en cada rincón, un latido encontrar,
gritando al viento, su amor no se cierra,
más que a nada en el mundo, me amas, al amar.
 
En los pasillos del alma abierta,
las sombras se disipan, brillan las luces,
tu risa es el faro, la puerta cubierta,
donde mis sueños navegan sin cruces.
 
Cuando callas, el mundo se detiene,
y el susurro de tu amor se siente al volar,
en cada latido, mi corazón sostiene,
que en tu silencio, la vida vuelve a brillar.
 
Las palabras son brisas, efímeras, calladas,
pero el amor se siente, habita en lo profundo,
como el agua que fluye en sendas doradas,
me gusta cuando callas, pues tu amor es mi mundo.
 
Cada silencio, un poema que empieza,
un canto de lo eterno, de lo que no acaba,
en tu calma encuentro la mayor belleza,
y en cada susurro, mi alma se abra.
 
Así, en el silencio, crece nuestra historia,
las risas entre sombras, las miradas brillantes,
en el eco profundo de nuestra memoria,
me gusta cuando callas, somos amantes.
 
Tu amor, un río claro que no deja de correr,
y en el murmullo suave, mis miedos se van,
me gusta cuando callas, puedo entender,
que en tu abrazo eterno, yo siempre estaré.

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 6 de diciembre de 2025

NUESTROS CORAZONES AL MISMO COMPAS



 

 

Cuando cojo tus manos, siento volar
mi corazón libre, sin más ataduras.
En un rincón del cosmos quiero hallar,
donde arder en llamas, sin censuras.
 
Sutil es el viento que nos acaricia,
susurra los sueños que juntos tejimos.
Mientras el reloj, sin prisa, se desliza,
en cada latido, secretos vivimos.
 
Busquemos la estrella que brilla solo,
fundiendo dos almas en un abrazo.
Nuestros cuerpos danzan, sin ningún lodo,
bailando en la noche, del mundo acaso.
 
Las sombras se esconden, no hay razón temer,
pues en este viaje, tú eres mi faro.
La luz de tu risa me invita a creer,
que el amor verdadero jamás es raro.
 
Y si el tiempo apura sus pasos alados,
nosotros persistimos en nuestro vuelo.
Construyendo un refugio de sueños dorados,
donde el alma encuentre su verdadero suelo.
 
Que al tocar tus manos se apaga el dolor,
se disipan los miedos, surge el anhelo.
Que el fuego nos abrace, purifique el amor,
y nos envuelva en su ardor, cual bello cielo.
 
Así, entre galaxias, forjamos un lazo,
nuestros corazones en un mismo compás.
El eco de risas perfora el ocaso,
y en este instante eterno, solo hay paz.
 
Cuando cojo tus manos, no hay nada que temer,
pues el universo entero conspira a favor.
En cada susurro, en cada amanecer,
te encuentro en mis versos, mi fiel acompañador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


viernes, 5 de diciembre de 2025

EL AMOR EN SUSUSURROS SE AHOGA



 


Convertido en sombras el amor juega,
en medio de la noche serena,
susurro del viento danza y navega,
travesuras de la luna que envenena.
 
Mis manos se abrazan suavemente,
con la dulzura que entrega el alba,
temblorosas como gacelas al verte,
en tus orillas mis ansias se salvan.
 
 
Oh, amor que flota en el viento,
como hojas que el otoño lleva,
cantemos juntos en este momento,
bajo el manto de estrellas que nos ciega.
 
Brillan los ojos de la luna,
testigos del brillo de nuestros sueños,
las olas susurran su fortuna,
mientras el tiempo vive en pequeños dueños.
 
Las olas, como caballos del mar,
cabalgan perdidas en su andar,
y en sus vaivenes me dejan soñar,
con el eco de un beso a despertar.
 
Mis manos se abrazan suavemente,
con la dulzura que entrega el alba,
temblorosas como gacelas al verte,
en tus orillas mis ansias se salvan.
 
Los secretos del universo se oyen,
en el murmullo del agua que avanza,
el amor en susurros se ahogan,
en la corriente suave de su danza.
 
A la sombra de un roble antiguo,
te prometo un nunca, dulce y profundo,
navegaremos juntos este abrigo,
sin temor a perdernos en este mundo.
 
Oh, amor que flota en el viento,
como hojas que el otoño lleva,
cantemos juntos en este momento,
bajo el manto de estrellas que nos ciega.

 

 

 

 

 

 

jueves, 4 de diciembre de 2025

UN POEMA UN ABRAZO


 

Un poema, un abrazo cálido,
por el tiempo se entrelazan,
los sueños de un mundo unido,
donde las penas se desplazan.
 
Bajo el cielo iluminado,
cada estrella es un legado,
brillan en noches de anhelo,
somos fuego, somos hielo.
 
El sudor derramado es fuerza,
un testimonio de lucha y de amor,
cada niño que canta, que empieza,
lleva en su pecho el clamor.
 
Así el canto nunca se apaga,
es un susurro que embriaga,
la vida en sus múltiples formas,
con sudor, pasión y las normas.
 

Las tierras sembradas de historias,
cultivan esperanzas y sueños,
donde brotan mil memorias,
en el aire flotan pequeños.
 
En cada rincón de la tierra,
se siente el sudor de la gente,
en su lucha nace la sierra,
en su pecho, amor latente.
 
Por cada gota que cae al suelo,
una historia renace de nuevo,
del campesino laborioso,
del soñador que es audaz y hermoso.
 
El sudor une manos y almas,
es el puente entre generaciones,
donde las risas traen las palmas,
cantando nuevas aspiraciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

TU SABES MI QUERIDA AMIGA


 


Tú sabes, mi querida amiga, que el amor,
que siento por ti es un lazo sutil.
Como un alpinista que en el hielo implora,
el cordón umbilical que abraza el perfil.
 
Susurra en la brisa ese fino abrazo,
que lo une a la vida en su esencia y voz.
Esa conexión que jamás es escaso,
como el amor sincero que brota en dos.
 
Cada paso que damos, en cumbre o en vuelo,
es tan fuerte y tenue, un viaje real.
Tu risa es el estirón sobre el suelo,
una roca que firme sostiene el mural.
 
En el corazón llevamos la historia,
los recuerdos que guardamos en el alma.
Como estrellas brillando en la memoria,
tu luz siempre clara, mi paz y mi calma.

Complicidades tejidas con hilos dorados,
un lazo eterno que no puede romper.
En cada palabra los sueños soñados,
un canto de vida que llama a querer.
 
Caminamos juntas por senderos lejanos,
las huellas tejidas en cantos de ayer.
Las risas que cruzan, susurros hermanos,
tus ojos reflejan la fuerza de ver.
 
El amor que comparto, mi fiel compañera,
es un río sereno que fluye sin fin.
Las memorias son flores, y la primavera,
anida en tu abrazo, un jardín juvenil.
 
Y cuando la tormenta nos quiera alcanzar,
seremos refugio, bastión inquebrantable.
En el eco del viento, podré susurrar,
que el amor es eterno, sincero y amable.
 

Eres melodía que arrulla mis horas,
las notas que danzan en cielo de azul.
Tu existencia ilumina, como auroras,
un lienzo divino que abraza mi luz.
 
Las sombras se disipan, dan paso a la vida,
en el juego sutil de la voz y el corazón.
Las dificultades son parte del viaje,
pero a tu lado encuentro mi razón.
 
Eres la brújula en mares inciertos,
la certeza del día, la calma del sol.
Navegamos juntas, en tiempos desiertos,
construimos un mundo de sueños y amor.
 
Así en este andar, te entrego mi canto,
mi balada infinita, mi abrazo sincero.
Tú sabes, mi amiga, que el amor es mi manto,
un lazo profundo, un regalo eterno.
 
Y aunque la distancia pueda interponerse,
en cada latido, en cada compás,
seguirá nuestro lazo, jamás se mecerse,
un amor que es fuerte, un amor que es paz.
 
Este viaje juntos, en risas y en llanto,
una travesía pura en la vida, sin par.
Quedémonos siempre en ese instante,
donde el amor florece y vuelve a brillar.

 

 

 

 

 

martes, 2 de diciembre de 2025

CADA ESTRELLA BRILLA EN EL CIELO



 

En la brisa suave susurra el anhelo,
los atardeceres cantan su canción,
con el murmullo del agua, eterno destello,
un eco de amor que acaricia el corazón.
 
Las miradas furtivas, secretos guardados,
en la penumbra se encuentran sin temor,
se entrelazan los versos de sueños soñados,
susurran a la luna un dulce clamor.
 
En este refugio, donde el tiempo se frena,
las sombras se alargan, danzan sin final,
juntos navegamos en la paz que promesa,
un mundo de sueños donde el amor es real.
 
Las luces titilantes brotan de cada estrella,
son música plena que llena el lugar,
en el suave vaivén de la noche bella,
nuestros corazones comienzan a volar.

Cada hoja que cae, ligera y dorada,
lleva nuestro mensaje, se suma al viento,
las luces del atardecer, cómplices calladas,
revelan la historia que guarda el momento.
 
En cada paso dado, un nuevo pasaje,
la senda se visten de eternidades,
nuestros corazones danzan en su homenaje,
en un mar de promesas y de verdades.
 
Los suspiros flotan en el aire tibio,
como perfumes suaves de flores de ayer,
un canto sereno, un leve desvarío,
que guía mis pasos al próximo amanecer.
 
Oh, los atardeceres, sus voces encantadas,
trabajan en silencio, orquestan la luz,
y el murmullo del agua, así entrelazadas,
es un eco de amor que abraza la cruz.
 
Cada estrella brilla en el cielo profundo,
como un faro que espera el faro de amor,
invitándote a soñar en este mundo,
donde el tiempo se para y no hay más temor.
 
Nos abrazamos fuerte en la noche estrellada,
con el viento danzando en nuestra piel,
y en el aire vibrante de esta jornada,
seremos eternos, unidos por la miel.
 
Así en este rincón, donde todo comienza,
la historia se cuenta sin prisa, sin fin,
bajo cielos dorados, se esconde la esencia,
de dos almas que el destino entrelazó al fin.
 
Los atardeceres cantan a nuestros anhelos,
con su luz moribunda que invita a amar,
el murmullo del agua, suave y sincero,
nos recuerda que siempre debemos soñar.
 
En la magia de un instante, el tiempo se quiebra,
los secretos florecen, el amor se revela,
y así, entre miradas, la vida celebra,
los anhelos profundos que el alma consuela.
 
Llegamos a ser parte de este hermoso juego,
donde cada momento es un verso por hallar,
los susurros del viento se vuelven nuestro fuego,
y el amor, cual atardecer, nunca dejará de brillar.

 

 

 

 

 

lunes, 1 de diciembre de 2025

EL ESPEJO COMPLICE DE TUS DESVELOS



 


Con la resaca de haber vivido,
una noche de locura enfermiza,
abriste un hueco en el cristal frío,
del espejo que en el baño aterriza.
 
Un bosque encantado se asomaba,
donde sueños perdidos vagaban,
y en la tristeza, la soledad anidaba,
horizontes y sombras se entrelazaban.
 
Contemplaste tu rostro cansado,
las ojeras marcaban el paso,
del tiempo y las risas que fueron,
la alegría una bruma, un escaso lazo.
 
Desnuda de ropa y de estima,
el agua resbalaba, dulce y serena,
como caricias que ya no hay,
un eco lejano, una canción en pena.

Las manos temblando, llenas de rabia,
frotaban los labios, buscando el olvido,
las nalgas como huellas de un paso fallido,
intentando borrar un deseo de sabia.
 
El sabor amargo de besos vacíos,
de caricias que ardían y se apagaron,
un refugio en la piel de momentos tardíos,
en la mente las voces que nunca callaron.
 
La luz del sol, suave caricia,
acariciaba los labios del día,
mientras incertidumbre en la brisa,
llenaba los rincones de tu agonía.
 
El vacío que inunda tu alma errante,
como un río sin cauce, sin rumbo y sin fin,
jugando en sus aguas, amargo instante,
reflejando en tu ser un sol sin confín.
 
El espejo, cómplice de tus desvelos,
te mira con ojos que saben de penas,
y en cada reflejo, un eco de anhelos,
de lo que se fue, dulces cadenas.
 
Quisieras gritarle a la luna llena,
un secreto guardado en la noche estrellada,
mas el eco responde con una condena,
el silencio eterno, la voz callada.
 
Los fantasmas de ayer se desvanecen,
como hilos de humo entre tus dedos,
y el vacío del alma surgen,
con cada recuerdo, con cada enredo.
 
Hoy te levantas, luchadora errante,
con el agua del alba que abraza tus pies,
saboreando la vida, aunque sea distante,
y enfrentando el mundo que no te ves.
 
Con cada gota, te haces más fuerte,
despliegas las alas que el dolor cubría,
enfrentando la pena, abrazando el suerte,
construyendo de nuevo tu propia armonía.
 
Y así en el baño, entre luces doradas,
te miras al espejo y sonríes al hoy,
hacia adelante, dejando las sombras,
sabiendo que la vida es tu verdadero doy.

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 30 de noviembre de 2025

EL TIEMPO SE SESLIZA COMO ARENA EN LAS MANOS


 

El tiempo se desliza como arena en las manos,
llevándose los gozos, sembrando la inquietud.
Cada grano es un sueño, un futuro lejano,
donde el amor, a su sombra, busca su plenitud.
 
Soñando con un nuevo mañana vibrante,
con color y con música, en cada rincón.
Imaginando tu risa, un canto distante,
que ilumina mi ser y despierta la razón.
 
Las horas caminan, un susurro fugaz,
tejiendo en el aire recuerdos de ayer.
Cada instante vivido se vuelve un compás,
marcando las notas que no quiero perder.
 
Navego por este mar de ausencias profundas,
remando en la memoria de días felices.
Cada ola me lleva a contemplar las hondas
heridas que el tiempo, en su paso, desdice.
 
Los paisajes del alma se tiñen de gris,
pintando nostalgias que el viento arrastró.
Fulgor de los sueños, que oscila y va a su raíz,
el eco de risas que la brisa llevó.
 
Las flores del campo, un perfume lejano,
susurra en sus pétalos lo que ya no está aquí.
Los ecos de amores que fueron tan humanos,
se disipan en sombras, se marchan sutil.
 
Las noches son largas, llenas de promesas,
con la luna guardiana de un mundo soñado.
Quisiera encontrar en esas sutilezas
el hilo dorado del tiempo olvidado.
 
Así voy navegando, perdida en el aire,
como ave errante siguiendo un destino.
A veces un suspiro se vuelve un donaire,
y en sueños perdidos, recreo el camino.
 
Mas el tiempo es astuto, como río sereno,
la arena se escapa entre dedos con fe.
Y en este vaivén, donde todo es terreno,
el amor se queda en lo que fue y no fue.
 
Cierro los ojos y veo un horizonte,
donde el sol vuelve a asomar tras la bruma gris.
Las promesas del alba renacen en monte,
en el canto de aves que vuelven a ser.
 
El ciclo se reinicia, aunque duela el pasado,
la historia se escribe con versos de amor.
El tiempo, con su arte, nos deja legado,
un brillo en el alma y un eco, un clamor.
 
Se va la penumbra, llega la certeza,
que el amor, aunque ausente, jamás se irá.
Cada grano de arena forma la belleza
de lo que hemos vivido, de lo que aún será.
 
Y aunque el tiempo corra y sus ríos avancen,
yo guardo en el pecho un refugio sutil.
Donde el amor respira, donde los instantes
se suman en danza, en un ciclo febril.
 
Así va la balada, contando la vida,
con versos que fluyen como un río en calma.
Cada grano de arena es una historia querida,
donde el amor renace y se apodera del alma.
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 29 de noviembre de 2025

CUANDO LAS ESTRELLAS


 


Cuando las estrellas velan mis noches,

y los recuerdos por mi piel afloran,
las manos blancas del sueño aminoran
el dolor que me causan tus reproches.
 
Busco en los pechos blancos del olvido
el calor que no me quisiste dar,
y en su ternura trato de encontrar
el amor que tú me tienes prohibido.
 
Caminando: solo, triste y vencido,
por los caminos de la soledad,
lloro como un soldado malherido,
llevando en mi boca un beso encendido.
 
Y en mis pasos la firme voluntad
de recuperar el tiempo perdido,
de encontrar el abrigo en el latido
y la luz que me dé serenidad.
 
Las noches se hacen largas y calladas,
susurros de viento atraviesan mi piel,
y el eco de tus risas, lejanas,
se convierte en un canto tan cruel.
 
Entre sombras me pierdo un momento,
y la luna observa mi penar,
sus rayos me cubren como un lamento
deseando que vuelvas a amar.
 
Las horas son grilletes sin tregua,
mi corazón, un barco sin puerto,
navega en mares de dudas y niebla,
sus anhelos, un camino desierto.
 
La memoria se aferra a los instantes,
los dulces besos de tu juventud,
y así el paso del tiempo aplastante
me recuerda tu amor, mi virtud.
 
Mis pasos resuenan en esta soledad,
como un canto perdido en la bruma,
el eco de un amor que fue realidad,
ahora tan solo un peso que abruma.
 
A veces en sueño tu imagen se asoma,
y en el roce suave del viento,
siento que el destino me toma
y me envuelve en su oscuro tormento.
 
Pero aunque el dolor sea mi canto,
no me rendiré ante tu desprecio,
seguiré buscando, a pesar del quebranto,
las luces que guardan mi precio.
 
Así, las estrellas seguirán velando
mis noches llenas de ausencia y pesar,
y en su fulgor seguiré soñando
con el amor que no quiere llegar.
 

 

 

 

viernes, 28 de noviembre de 2025

EN LAS TARDES LANGUIDAS DE INVIERNO


 


 

En las tardes lánguidas del invierno,
cuando la niebla abraza el sendero,
las garras de soledad hacen su juego
y ocultan su rostro en el frío de enero.

 
El tiempo avanza, con paso eterno,
los minutos se dibujan en acero,
y en el silencio oscuro, donde me encuentro,
los recuerdos de tu amor son un desvelo.
 
Aquel amor tirano, fuego y hielo,
llena mi pecho de un dulce anhelo.
Con reproches y sombras, en la negrura,
abro las puertas del infierno, en locura.
 
Le arranco las uñas negras al viento,
que altanero baja veloz del monte,
para besar tu boca con devoción,
y olvidar el sufrimiento, a su horizonte.
 
Un susurro de tu voz, en el lamento,
resuena en mis venas como un torrente,
y en la penumbra, donde el alma siente,
encuentro la luz de un amor latente.
 
Cerrando los ojos de la razón,
te encuentro en el eco de una canción;
cada nota es un verso, un nuevo anhelo,
que me envuelve en su magia, dulce y sincero.
 
Las estrellas titilan en este cielo,
y a cada paso, un recuerdo entero
se posa en mis labios, cual un destello,
de los días vividos, tan puro y tan bello.
 
Tiempos de invierno, el abrazo helado,
pero en mi pecho, un fuego sagrado;
los recuerdos de ti, no olvidados,
son la antorcha que guía mis pasos errados.
 
El viento murmura secretos lejanos,
y en susurros trae voces de veranos.
A veces me encuentro perdido, cansado,
y el eco de tu risa me deja atrapado.
 
Miro las sombras danzar en la vida,
mientras la nostalgia entona su herida.
Las puertas del tiempo se abren y cierran,
pero el amor eterno nunca se aferra.
 
Un día, tal vez, encontraré la calma,
y el peso del mundo se irá de mi alma.
Pero mientras tanto, en noches sombrías,
bailo con los fantasmas de mis días.
 
En las tardes lánguidas del invierno,
cuando la soledad es este cerco eterno,
te busco en el viento, en cada suspiro,
y hallo en tu ausencia un dulce retiro.
 
Así, el tiempo sigue su marcha voraz,
entre recuerdos que no saben de paz.
Pero en cada latido, la esperanza florece,
y en el dolor, mi amor te enriquece.
 
Vuelve a mis sueños, oh amor lejano,
quebrantando el silencio con un solo grano.
Así las tardes, aunque sean gélidas,
me llenan de vida, tus memorias, cálidas.

 

 

 

 

 

miércoles, 26 de noviembre de 2025

OCULTO ENTRE LOS PLIEGES


 

 

Oculto entre los pliegues generosos,
de la almohada que acaricia tu pelo,
cada noche un susurro temeroso,
en mi pecho despierta su anhelo.
 
El recuerdo de tu ausencia me abruma,
cada mañana de otoño desvela,
el café derramado, la bruma,
de un amor que a tu alma se asoma.
 
Trae hasta mí el sabor de la hierbabuena,
que en mi boca dejaste al partir,
un eco de risas, dulzura plena,
un rayo de sol que no quiere morir.
 
Sobre tu vientre, blanco y sereno,
me invento un lecho de telarañas,
en cada hilo un suspiro pleno,
en cada hilo, el tiempo se baña.

Mientras tus caricias, suaves y tiernas,
como gotas de rocío entre ramas,
juguetonas cuelgan, infinitas,
dibujando en el aire dulces tramas.
 
La noche se viste de silencio,
y el viento susurra secretos callados,
en cada esquina, un recuerdo extenso,
en cada sombra, pasos olvidados.
 
El murmullo del río cercano,
acompaña mi pecho que aún te llama,
cada ola, un latido humano,
cada espuma, un deseo que se inflama.
 
Las hojas caen, despidiendo el verano,
y en este ocaso, tus ojos vigilan,
un mundo que fue, un amor temprano,
un fuego en el alma que nunca se apaga.
 
Sigo, buscando en lo oscuro,
la luz de tu risa, la paz de tu voz,
como un faro en la noche, un conjuro,
que ilumina los caminos y se va sin decir adiós.
 
Oculto entre pliegues de tiempos pasados,
sigues siendo un eco en mi corazón,
el recuerdo de besos, momentos sagrados,
teje historias en la eterna canción.
 
Y así despierto, cada mañana,
con el café derramado en la piel,
mientras el otoño su triste campana,
me recuerda que aún eres mi miel.
 
Eres el aire que me habitó,
un canto de amor, un canto sin fin,
aunque ausente, nunca te olvidó,
mi almohada y mis sueños son la raíz.
 
Así tu esencia se encuentra viva,
en la tela que teje mi soledad,
con cada caricia que el viento nos brinda,
te guardo profundo, en mi eternidad.
 
Oculto entre los pliegues generosos,
de esta almohada que guarda tu aliento,
seguiré soñando, sin llantos odiosos,
en la danza eterna de nuestro encuentro.

 

 

 

 

 

martes, 25 de noviembre de 2025

GRITOS COMO ALFILERES


 


Gritos como alfileres de colores,
se van clavando, punzantes, en la sombra,
de la oscuridad que nos abraza,
en un pecho ahogado por su propia alfombra.
 
Recreando en paredes blancas del silencio,
un mosaico vibrante, lleno de vida,
trozos escaneados de figuras que bailan,
vanguardistas, brillantes, en sus horas perdidas.
 
El miedo se oculta entre cortinas,
que adornan aires de altivez florecida,
los que se creen el centro, el ombligo,
del vasto universo, su historia tejida.
 
Viejos espejos, colgados y mudos,
en un retiro donde la luz se disfraza,
se ríen en silencio de la prepotencia,
reflejan su rostro, dulce, y les da la garra.
 
Tres dimensiones de una mosca risueña,
con gafas que brillan, entre risas y llanto,
a punto de caer en la red que acecha,
de una araña astuta, en su cruel canto.
 
El ecosistema de la vulgaridad,
donde la frivolidad tiñe los sueños,
las voces se ahogan en la oscuridad dura,
y el alma busca su hogar, entre dueños.
 
Colores brillantes, como llamas de fuego,
punzan la piel de quienes observan callados,
la conferencia de egos que se nutre del miedo,
en un teatro de sombras, de cuerpos cansados.
 
Las cortinas susurran historias perdidas,
de aquellos que fueron, que pensaron saber,
pero bajo la tela de su altiva llegada,
ahí se esconden, temiendo caer.
 
Las risas de los espejos danzan al viento,
un eco burlón que no cesa jamás,
los que se elevan, con aires de grandes,
olvidan que la caída siempre acechará.
 
Y entre estos gritos como pinceles,
el alma lucha, y se aferra a la luz,
a ese mosaico de la vida vivida,
donde cada golpe da fuerza y virtud.
 
Así, andar por caminos inciertos,
enfrentando demonios que nublan el ser,
se vuelve un arte, un baile constante,
un juego sutil donde hay que renacer.
 
Los alfileres de colores, clavan su brío,
en un pecho que grita, que siente y respira,
los ecos de risa se convierten en canto,
mientras la oscuridad su manto retira.

 

 

 

 

lunes, 24 de noviembre de 2025

UN LEVE SUSURRO DE UÑAS CORTADAS


 

Un leve susurro de uñas cortadas,
despierta levemente tus sentidos,
llevando poemas a tus oídos,
y a tu alma caricias encadenadas.

Un devenir de olas almidonadas
baña con olor de mar tus vestidos,
y sobre búfalos enfurecidos
insemina de amor las madrugadas.

Suaves susurros de amor, de puntillas,
caminan sobre las alas del viento,
y se cuelgan sobre los negros pechos
de la noche que duerme en silencio.

Un río enfurecido alza un lamento
exigiendo amor, dulzura y derechos,
mientras las estrellas, en su firmamento,
susurran secretos, anhelos y besos.

Ecos de antaño, voces olvidadas,
las olas repiten historias de amores,
cada espuma que nace me lleva en volandas
los sueños perdidos, los viejos temores.

En cada caricia, un verso escondido,
en cada mirada, un mundo distinto,
los búfalos rugen en la penumbra,
y el viento acaricia lo que nunca ha visto.

Las aguas murmuran entre los quiebros,
cantan las sirenas al viejo marinero,
los tristes carteles de un amor que no fue
se deslizan en sombras, envueltos en fuego.

Las luces titilan, danza de fantasmas,
los recuerdos flotan en notas de piano,
un giro de danza, el corazón llama,
y el amor, como un río, acaricia su mano.
 
Con cada susurro, la brisa despierta,
pintando en el aire dulces melodías,
y en cada latido, la vida se acerca,
tejiendo en el alma la más bella poesía.

Las horas se mezclan en un suave hilo,
los ecos se funden como el mar en la orilla,
y las uniones se hacen, fuego encendido,
bailando entre sombras, tu mirada brilla.

Así las noches se acaban en sueños,
donde el tiempo se rinde, donde nada se teme,
y un leve susurro, eterno y pequeño,
canta al mundo entero, lo que tú si quiere.

Las estrellas vigilan desde su altura,
mientras en tu alma brota la ternura,
un leve susurro, un amor encendido,
teje historias viejas, el tiempo y el río.
 

 

 

 

 

domingo, 23 de noviembre de 2025

LA LUZ DEL UNIVERSO


 

La luz del universo baña tu cuerpo,
en un baile suave de estrellas perdidas,
con susurros viejos llenos de anhelos,
dos almas errantes, dos vidas unidas.
 
Desnudas se encuentran, en sombras se abrazan,
buscando refugio, un rincón callado,
donde el eco puro de sus esperanzas
transforme la noche en un canto sagrado.
 
La luz del universo baña tu cuerpo,
mientras mi aliento acaricia tu nuca,
como el viento dulce que juega en el trigo
y besa los labios que en los almendros busca.
 
Esa calma suave, fragancia de luna,
despierta los sueños que aún están latentes,
ilumina el lienzo de la madrugada,
bordando en el cielo visiones recientes.
 
La luz del universo baña tu cuerpo,
y un sueño de ilusiones rompe la oscuridad,
de la noche oscura, cual mil pedacitos,
que danzó en silencio, llena de verdad.

Sombras que juegan en la brisa suave,
en un vaivén eterno, un ritmo sin prisa,
caricias que fluyen como el río incesante,
regando los campos, dejando sonrisa.
 
Tus ojos brillantes, como soles lejanos,
reflejan las luces de un cosmos infinito,
mientras nuestras almas, en susurros humanos,
se entrelazan suaves, en un amor bendito.
 
La luz del universo baña tu cuerpo,
cada estrella brilla, cada deseo nace,
en el cielo oscuro, un destino eterno,
dos corazones que en el tiempo se trace.
 
Y así, en la noche, se funden las almas,
en danza estelar, en un amor sincero,
con cada latido, el universo habla,
y en susurros suaves, invita el viajero.

 

 

 

 

EL CIELO ENROJECIDO

El cielo enrojecido se despide Deja un manto estrellado La luna despierta Se alza y me mira Abre un sendero olvidado En el refugio hondo de ...