lunes, 2 de febrero de 2026

JULIA


 Dos años fueron tiempo suficiente
para que el rumbo cambiara su marea,
la brisa, fuerte e indiferente,
los llevó donde el destino planea.
Como hojas secas que el otoño arranca
y lanza al aire sin pedir permiso,
la unión que fue promesa franca
se rompió en un adiós impreciso.
 
Juan tomó el camino del asfalto denso,
buscando un norte en otra geografía,
dejando atrás un pasado intenso,
una ciudad que ya no le servía.
Halló su sitio en el fragor ajeno,
donde el sudor forjó un nuevo cimiento,
y un nido de alegría, pleno y sereno,
llenó su casa con suave contento.
Las risas de sus hijos, eco claro,
superaron la sombra del olvido,
y el desafío, firme y necesario,
hizo su nuevo andar más decidido.
 
 Julia, por su parte, alzó la vista,
mirando al horizonte prometido,
su espíritu, tenaz alquimista,
buscaba un puerto no conocido.
Caminó hacia nuevos horizontes vastos,
donde el sol brillaba con más pureza,
superando viejos y tristes fastos,
tejiendo amor con sabia ligereza.
Su vida fue un tapiz de experiencias ricas,
un bordado de encuentros y de calma,
con hilos de bondad y de fatigas,
nutriendo el cuerpo y sanando el alma.
 
No hubo reproche ni amargo lamento,
solo la aceptación de lo que fue,
el mutuo fluir de aquel momento
que al separarse no se retuvo.
Cada uno es piloto de su barca,
navegando un mar de incertidumbre,
y aunque una vieja memoria marca,
el presente exige su costumbre.
 
La vida sigue, fiel a su mandato,
moviendo el tiempo sin mirar atrás,
dejando atrás el íntimo retrato
de lo que un día no pudo regresar.
Y así, en silencio, en mundos separados,
hallaron paz en sendas divergentes,
dos corazones que el azar ha hallado
en paisajes distintos e inocentes.
 
 Pasaron los años con su andar pesado,
Las horas tejieron un lienzo infinito,
Décadas pasaron, el tiempo ha volado,
Dejando un recuerdo, un eco bendito.
Capítulos enteros de vidas tejidas,
Se alzaron y cayeron cual olas del mar,
Con tinta invisible y sendas perdidas,
El hado seguía su ruta sin par.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 23 de enero de 2026

EL AMOR AMADO


 


 

 

Porque el amor amado se me hizo cicatriz
Un círculo en la sangre vuelve siempre al mismo sitio
Aunque cambie de paisaje
Lo enterré mil veces, lo tapé con otras manos
Pero late en las paredes de este pecho desarmado
Porque el amor amado es rueda que no se rompe
Vuelve sobre mis pasos, me persigue por mi nombre
No se hiela en el invierno, ni se rinde en mi derrota
Porque el amor amado se me agarra la garganta
Y arde, y arde, y arde en cada gota
No es palabra escrita en papel que ya amarilla
Es sudor en la camisa, en la sal sobre la mesa
Lo maldigo, lo rechazo, le cierro puertas y ventanas
Y aparece en cada rostro en la grieta más humana
Porque el amor amado es rueda que no se rompe
Vuelve sobre mis pasos, me persigue por mi nombre
No se hiela en el invierno, ni se rinde en mi derrota
Porque el amor amado se me agarra la garganta
Y arde, y arde, y arde, y arde en cada gota
Y aunque diga que se acaba, que esta vez ya no regresa
Me desnuda la mentira, me deshace la tristeza
Porque en la fibra secreta que ni yo mismo conozco
Hay un fuego que te llama y me quema poco a poco
Es rueda que no se rompe, vuelve sobre mis pasos
Me persigue por mi nombre
No se hiela en el invierno, ni se rinde en mi derrota
Porque el amor amado se me agarra la garganta
Y arde, y arde, y arde, arde en cada gota
 

 

 

 

 

miércoles, 21 de enero de 2026

EN EL FIRMAMENTO


 


 

 

En lo alto el firmamento se viste de gala,
Un oro profundo que el sol va tejiendo,
Colores que caen cual suave metralla,
Mientras el silencio se va recorriendo.
Los aromas del café, dulce fragancia,
Me abrazan despacio, con fiel compañía,
Despiertan en mí una nueva constancia,
La vida en binario, que hallo todavía.
 
La tibia presencia me envuelve con gracia,
Un calor sincero que el alma conforta,
Sintiendo que el tiempo aquí no desgracia,
La puerta del alma se encuentra ya abierta.
Cierra los ojos, mi espíritu amado,
Y siente este viaje que el aire me ofrece,
Donde cada instante, con arte labrado,
Es verso que nace y al corazón crece.
 
Las sombras se estiran, figuras que bailan,
Dibujos efímeros sobre la tierra dura,
Entre las risas que alegres se exhalan,
Y el eco lejano de alguna aventura.
El horizonte murmura secretos callados,
Historias que el viento se lleva y regresa,
De sueños cumplidos, de anhelos logrados,
Y alguna promesa que el alma no besa.

 

 

 

 

 

lunes, 19 de enero de 2026

AMOR SIN DUDA NI ENGAÑO


 

Mis pasos son ecos de un tiempo pasado,
Recuerdos que vibran en el suelo frío,
Un camino incierto que he transitado,
Lejos del calor de tu amor y tu brío.
 
En cada huella que el polvo ha cubierto,
Se esconde un sueño que el viento borró,
Un destino tejido, ahora desierto,
Donde la esperanza en silencio murió.
 
El horizonte, lienzo ya vencido,
Muestra las grietas de un ayer sin paz,
Y el aire lleva un murmullo perdido,
De aquello que fue dulce y fugaz.
 
La brisa trae un adiós sin consuelo,
Se lleva el perfume de lo que fue eterno,
Y tiñe de añil el vasto cielo,
Anunciando un invierno más tierno.
 
El sol se hunde tras la sierra doliente,
Montañas grises de honda pesadumbre,
Mientras la luz se apaga lentamente,
Cubriendo el valle con su vislumbre.
 
El cielo viste un manto de ceniza,
Un gris profundo que el alma consume,
Y cada estrella, tenue y huidiza,
Es un verso que lento se resume.
 
Esos luceros que en la noche asoman,
Podrían ser la chispa que haga nacer,
De las cenizas, aquellas bromas,
Lo que aún guarda fuerza en el ser.
 
Un deseo ardiente me quema por dentro,
Que traigas de vuelta el calor perdido,
Que rompas el muro de este centro,
Donde mi esperanza se ha dormido.
 
Espero el día en que tu sombra asome,
Trayendo un poema guardado en el bolsillo,
Que sea la cura que el alma dome,
Y alivie este pecho tan sencillo.
 
Que traigas contigo la lluvia bendita,
Que limpie el sendero y la pena despoje,
Y el aroma puro de tu visita,
Como un bálsamo que al fin me acoge.
 
Que el amor resplandezca sin duda ni engaño,
Rompiendo el silencio tan largo y sombrío,
Tras este oscuro y callado extraño,
Que habita mi pecho, mi único navío.
 
Vuelve pronto, amor, que mi espera no cesa,
Mi corazón es un eco esperando tu voz,
Que calme el rumor de esta promesa,
Y el viento lo convierta el altavoz.

 

 

 

martes, 13 de enero de 2026

COMO UN CLAVEL ABANDONADO


 


En el jardín olvidado donde habitan las memorias,
sus raíces, aún firmes, sostienen el peso del olvido.
Las hojas se tiñen de nostalgia, verdes susurros,
mientras el polvo de los días se asienta en su abrigo.
 
La maceta rota, un símbolo de la fragilidad,
con grietas que relatan el camino de sus días.
Las flores marchitas, testigos de la soledad,
cantan al unísono una balada de agonías.
 
Como un clavel herido, su rojo arde como antorcha,
aunque el sol se apague, su esencia todavía brilla.
Los rayo de luz que atraviesan la tristeza,
pintan de esperanza lo que la vida destila.
 
El rocío de la mañana besa sus pétalos secos,
un instante de pureza en un mundo desvanecido.
Las hojas, como manos, buscan el toque del cielo,
mientras sus raíces luchan por crecer en el frío.
 
Los insectos aletean, aventureros del instante,
y se posan en el borde del amor que se descompone.
El canto de las aves, lejanas y vibrantes,
resuenan en el aire, ecos de lo que se amone.
 
Como un clavel abandonado, permanece la soledad,
ahogándose en el silencio de un jardín marchito.
Pero en su esencia ardiente, hay una serenidad,
un recordatorio dulce de lo que fue escrito.
 
Bajo el cielo estrellado, llora el viento su destino,
y las estrellas son testigos del viaje del tiempo.
Cada noche, los sueños se mezclan en su camino,
y la luna, al observar, pinta de plata un momento.
 
Las noches son profundas, y el frío es un abrigo,
mientras la tierra respira su antigua sabiduría.
El clavel, un guerrero, aferrado a su abrigo,
aguarda la llegada de una nueva melodía.
 
Los fantasmas del verano juegan en sus sombras,
y el sol, cual paladín, lucha por regresar.
Mientras las estaciones giran, como horas profundas,
el clavel, como un guerrero, aún anhela florecer.
 
Las manos del tiempo acarician lo marchito,
en una danza sutil de amores perdidos.
Y aunque el jardín susurre, en su tono despacito,
el clavel conservará su rojo dorado y herido.
 
Con el viento se desliza un suspiro callado,
mientras las memorias del ayer susurran canción.
Sobre el suelo de la tierra, un amor bien cuidado,
se asoma entre raíces, buscando la razón.
 
Las historias que el clavel anhela contar,
se entrelazan con leyendas de un tiempo lejano.
Los días de fuego, de risas en el mar,
se ocultan entre las hojas, en cada canto humano.
 
Como un rojizo clavel, aún lucha por florecer,
inquieto en su soledad, espera la primavera.
Sin perder su bravura, un eco de querer,
y en su corazón albergue la fuerza sincera.
 
A medida que los días florecen en el jardín,
las sombras se aligera y el brillo se cristaliza.
El clavel rojo, fuerte, desafía su destino,
y se levanta en la tierra, cada día se realiza.
 
Las lluvias de octubre, un bálsamo eterno,
nacen del cielo y abrazan su forma frágil.
Cada gota es un verso que canta en el invierno,
mientras el clavel guarda un amor imperecedero.
 
Y cuando finalmente llega el sol radiante,
el rojo se intensifica al brillo del alba.
En cada nuevo día, un regalo constante,
el clavel resplandece como alma que no acaba.
 
Así, el ser humano en su andar por la vida,
del clavel se hace eco, se siente reflejado.
La lucha por florecer tras la herida,
una danza de esperanza, un sueño inmaculado.
 
Como un rojo clavel, abandonado y herido,
tejiendo en el aire hilos de amor perdurable,
la esencia perdura en el tiempo compartido,
y el clavel en su lucha, nunca será olvidado.
 
Mis manos vacías de futuro y esperanzas,
abren una flor de incertidumbre y deseo,
en el vientre desierto y seco del tiempo,
los sueños marchitan en un río sin menos.
 
El sol se oculta tras un velo de nubes,
cálido abrazo que ya no abriga,
las sombras danzan en un campo yermo,
donde la vida clama, pero se niega.
 
Las raíces de la tierra suspiran hondo,
buscando el rocío de un alba renaciente,
cada gota es un susurro, una canción,
del eco que arde en la lejanía latente.
 
Mis manos vacías buscan el horizonte,
un laberinto de esperanzas y dudas.
El viento arrastra susurros perdidos,
cuentos de un porvenir que aguarda su ser.
 
En la noche oscura, brilla una estrella,
guiando mis pasos con luz titilante,
promesas flotan en el aire gélido,
mientras mis manos vacías buscan calor.
 
Los años caen como hojas en otoño,
cada una susurra historias que no fueron,
dibujan un camino en el suelo partido,
donde la vida florece entre piedras y miedos.
 
Las flores que crecen en el lecho marchito,
son versos perdidos en el viento errante,
palabras de amor que nunca se dijeron,
en un jardín donde no hay más que lo ausente.
 
Mis manos vacías, un lienzo en blanco,
esperan pintarse de colores brillantes,
cada golpe del pecho es un eco lejano,
que resuena en el silencio de lo constante.
 
A veces el futuro se siente distante,
como un puente que cruje bajo el peso,
pero en cada paso hay semillas ocultas,
que germinan profundas en el suelo espeso.
 
Y si aquel camino parece incierto,
las estrellas nos guían en la penumbra,
cada instante es un don, un tesoro escondido,
que florece en el viaje, aunque se sienta vacío.
 
Mis manos vacías, símbolo de lucha,
se aferran a sueños que parecen lejanos,
el viento susurra palabras a los sauces,
una sinfonía nueva que rompe lo vano.
 
En los corazones donde arde la lucha,
las llamas de esperanza nunca se apagan,
y aunque el futuro sea un mar turbulento,
las olas susurran que todo es posible.
 
El abrazo del tiempo es dulce y amargo,
cada cicatriz cuenta historias vividas,
y aunque los caminos sean arduos y largos,
las manos vacías pueden abrazar la vida.
 
Así florece el futuro de incertidumbre,
como un jardín secreto que busca su luz,
y aunque mis manos vacías no tengan respuestas,
su fuerza en la búsqueda nunca será cruz.
 
Con cada paso el destino se teje,
un tapiz de anhelos y sueños fragantes,
mis manos vacías encuentran su esencia,
en la danza del tiempo, en sus giros vibrantes.
 
Y si el horizonte parece desdibujarse,
yo seguiré caminando con fe en mi pecho,
porque aunque el futuro sea un campo yermo,
siembro en mi alma esperanzas a raudales.
 
Las flores que brotan en la tierra furiosa,
son símbolos vivos de lo que vendrá,
y aunque mis manos vacías a veces se sientan,
el eco de la vida siempre florecerá.
 
Mientras que tu risa pintada al óleo,
sobre la piel blanca de la inocencia,
se pierde en la garganta oscura,
de una mina bañada en ilusiones.
 
Las sombras danzan, misteriosas y suaves,
con ecos lejanos de un pasado brillante.
Las piedras susurran dulces cantos,
susurros que juegan en el viento errante.
 
En la penumbra, un faro titilante,
brilla como el recuerdo fugaz,
una chispa de esperanza contrastante,
en las profundidades del silencio audaz.
 
El aire es pesado, cargado de anhelos,
de sueños que embellecen la desdicha.
Cada gota de sudor lleva destellos,
de luchas y amores que el alma enriqueza.
 
Pero hay un río, un coursing sereno,
que fluye entre las rocas de la vida,
y en cada corriente, un reflejo pleno,
de lo que fuimos, de lo que se anida.
 
En cada golpe del martillo constante,
se oyen promesas y ecos de risas,
mientras el tiempo avanza y es cambiante,
los secretos del mundo se deslizan.
 
Cien mundos se entrelazan en un suspiro,
en la oscuridad, encontramos el brillo,
una melodía, un eco, un delirio,
y en el abismo, también hay un destello.
 
Así que mientras tu risa resuena,
en la superficie de los sueños perdidos,
enfrentaremos el abismo que reina,
con la luz de nuestros corazones ardidos.
 
Las ilusiones como murallas se alzan,
y en el horizonte brilla la eternidad,
sabemos que a veces, el miedo nos abraza,
mas la valentía nos da claridad.
 
La vida es un lienzo, cada día un trazo,
en el que pintamos nuestro caminar,
y aunque las sombras nos acechen sin lazo,
la esperanza siempre nos hace brillar.
 
Volveremos a levantar nuestra voz,
como el eco de un canto que nunca muere,
y mientras la risa florezca atroz,
de las piedras oscuras, el amor se hiere.
 
Porque en esta mina de sueños y penas,
nuestros anhelos son luces del alma,
y aunque la oscuridad a veces nos frena,
la vida, en su esencia, siempre es calma.
 
Brindemos, pues, por el arte de amar,
por la risa que se cierne en el aire,
por la luz que en las sombras quiere estallar,
por la fuerza que nunca sabe rendirse.
 
Amaremos incluso en la noche cerrada,
nuestros corazones serán como el fuego,
forjando el futuro, sin senda marcada,
dejando que el amor sea nuestro juego.
 
Y en la profundidad de esta mina eterna,
donde el silencio consume las ilusiones,
nuestra risa brillará como una linterna,
encendiendo los caminos y las visiones.
 
Así, mientras el tiempo siga su danza,
nuestras risas resonarán en el vacío,
pues en el eco de la vida hay confianza,
y en cada lágrima, un nuevo desafío.
 
La risa, un regalo pintado en óleo,
en la piel blanca de un lienzo divino,
donde cada sonrisa es un bello trofeo,
y cada momento, un viaje genuino.
 
Mientras en la mina los sueños se forjan,
las llamas del amor nunca se apagan,
y aunque las sombras en la noche se ahogan,
la luz de nuestras risas siempre nos embriaga.
 
Por eso, sigue riendo, sin tregua ni duda,
que la vida vale más que el oro bruñido,
y en la mina oscura, aunque densa y muda,
las risas son tesoros que nunca han cedido.
 
Así, mientras tu risa pintada al óleo,
se pierde en la garganta de la mina en calma,
sabemos que el amor es el arte más bello,
y que somos eternos en cada profecía.
 

lunes, 12 de enero de 2026

EL CIELO ENROJECIDO

El cielo enrojecido se despide
Deja un manto estrellado
La luna despierta
Se alza y me mira
Abre un sendero olvidado
En el refugio hondo de la noche
Mis pensamientos se enredan
Se enlazan
Como esa brisa que entra por la ventana
Y en susurros mis sueños abraza
Cada estrella
Un deseo que guardo
Cada chispa clavada en la negrura
Es un guiño que rompe mi cansancio
Me recuerda que hay paz en la penumbra
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
El murmullo sin prisa de la vida
Se siente lejos
Pero me alcanza
Como un cante antiguo detrás de una puerta
Me abre la piel
La memoria se alza
Luz de faroles colgando en la nada
Ojos de un barrio que nunca descansa
Yo
Con mis dudas
Mi pena cerrada
Y esta guitarra que todo lo canta
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
[palmas sordas Voz baja] Si me pierdo
Luna
No me abandones
Guárdame el paso en tu resplandor
Que en cada grieta nacen canciones
Y entre las ruinas florece el valor
[crescendo Taconeo] Que aunque me caiga
Yo me levanto
Sobre cenizas
Vuelvo a arder
Porque este fuego que llevo en llanto
Es la razón de volver a creer
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
 

 
  

domingo, 4 de enero de 2026

FRUTO DE TU ARBOL (Dedicado a mi madre que siempre estara conmigo)

Dolores, tu nombre es un suspiro al viento.
Un aroma a jazmín que calma mi tormento.
A nadie he querido yo tanto en mi existencia.
Tu amor fue mi escudo, mi firme resistencia.
Ni el tiempo ni el olvido logran desvanecerte.
 
En cada amanecer me enseño... a quererte.
El fandango me exige que entregue mi quebranto.
Que convierta mi duelo en un apasionado canto.
Y así lo hago, madre, con pena y con orgullo,
porque llevo tu sangre, tu noble barullo.

En estas cuerdas tensas mi lamento se expande.
Mi vida es un tributo que tu memoria agrande.
Las guitarras lloran con notas gemebunda
mientras mis pies golpean la tierra moribunda.
Busco en el compás la forma de encontrarte,
de volver a sentir tu mano en mi arte.
 
Te recuerdo con el alma en este trance vivo
mi corazón te nombra mi sentir más nativo.
Yo soy fruto de tu árbol crecido bajo el cielo
que un día te vio partir y sintió el gran desvelo.
Pero tu legado vive en cada poro mío,
en la fuerza del baile, en mi firme albedrío.
No hay sombra que me alcance.
 
No hay noche que me apague si llevo
tu recuerdo como luz que me halague.
 

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

ASI ME ENCUENTRO


 

Así, me encuentro dormido, navegando entre palabras,
un poema sin fin, una melodía callada.
Entre panfletos y sombras, mis memorias labras,
un jardín de esperanzas, donde el alma es sembrada.
 
Las horas siguen su danza, un vals eterno,
cada instante perdido es un tesoro añorado.
Los sueños se deslizan, como un viento tierno,
en el rincón secreto donde el tiempo es sagrado.
 
Así, sigo soñando, entre las pestañas suaves,
donde la ilusión me abraza con su manto sutil.
En el eco de sonrisas y en recuerdos claves,
encuentro el sentido, en ser feliz de perfil.
 
Aunque la vida cambie y el tiempo se asiente,
los recuerdos permanecen, raíles del alma.
La ilusión perdida murmura en presente,
una canción de amor que en calma se embalsama.
 
Los panfletos vuelan, como hojas en otoño,
cada palabra escrita es un latido vivo.
En su fragilidad, encuentro lo que me duele,
un refugio dulce donde el ser es altivo.

 

 

 

 

lunes, 29 de diciembre de 2025

DORMIDO ENTRE LAS PESTAÑAS


Dormido entre las pestañas de una ilusión perdida,
un eco suave susurra en la brisa apacible.
Los panfletos amarillos, hojas de la vida,
donde se ocultan los sueños, el tiempo indefinible.
 
Recuerdos de sonrisas, clandestinas y suaves,
las sombras danzan en un rincón olvidado.
Cada rayo de sol en lo oscuro se atreve,
dibujando un paisaje en un corazón cerrado.
 
Las calles murmuran secretos antiguos,
pasos que retumban en el eco del ayer.
Voces que se pierden entre risas y bríos,
tejiendo historias que nunca se han de romper.
 
Esa sonrisa furtiva, un faro en la niebla,
un instante robado al albor de la vida.
Las flores en el jardín, con fragancia de tregua,
susurran a las estrellas una voz compartida.
 
Un café humeante y un libro desgastado,
lo cotidiano se viste de magia y de encanto.
Las horas se deslizan, como un río dorado,
y el mundo se detiene en un suspiro tanto.
 
Las ventanas del alma, entreabiertas, susurran,
las historias de amores en noches de verano.
Cada mirada furtiva, en la que dos mundos murmuran,
es un lienzo de colores, un destino lejano.

 

 

viernes, 26 de diciembre de 2025

DIBUJANDO CAMINOS EN MI ESPALDA



 


Que esta sensación de placer
Mágica y primera
Al despuntar el alba
Me inunde con fervor
Despertando al cuerpo de una forma certera
En el lecho tibio que nos une
Mi señor
Tus manos dibujando caminos en mi espalda
Tu aliento confundido con mi respiración
Se acorta la distancia
Se desarma la calma
Se enciende en mi pecho una nueva devoción
En el lecho tibio
Mi señor
Mi vida
Se detiene el mundo
Late el corazón
Se me rinde el alma
Se deshace la herida
Y en tu abrazo encuentro mi revelación
Tiembla la cortina con la brisa de la aurora
Resbalan nuestras sombras por la habitación
Se queda en la almohada la noche que se agota
Renace entre tus besos mi segunda ocasión
Dime que este instante se queda en mi memoria
Como un juramento grabado en la piel
Que siempre en tus brazos se repita la historia
De este amanecer que me hizo tuya otra vez.

JESÚS PÉREZ ROMERO

martes, 23 de diciembre de 2025

VUELVE QUE MI CORAZÓN TE LLAMA



 

A través del tupido velo
Que cubre las ventanas de mi habitación
Tiembla mi pecho inquieto
Buscando tu respiración
La nostalgia de tus caricias ausentes
Me eleva
Me arrastra
Me lleva
Como un globo de oxígeno al techo del cielo
Sobre la vieja escalera
Donde habitan los sueños cansados
Se enreda tu nombre en mi voz
Entre encajes de miradas perdidas
Que se esconden del sol
Y aparecen
Apariciones de fantasmas olvidados
Que susurran
Lo que nunca te he contado
Vuelve
Que mi corazón te llama
Se desangra en esta cama
Entre encajes y fantasmas de tu amor
Vuelve
Que sin ti nada se aclara
Se desvela y se dispara
Mi deseo rebotando en el rencor
Vuelve
Que mi corazón te llama
Late torpe en este drama
Prisionero en el aroma de tu voz
Sobre el vidrio empañado tu sombra
Baila lenta con mi soledad
Tu silueta se sienta a mi lado
Y me cuenta que no volverás
Se descosen las sábanas viejas
Se descuadra mi respiración
Tus promesas se caen del ropero
Como cajas sin razón
Y aparecen
Fotogramas de besos enterrados
Que me muerden
Como clavos del pasado
Vuelve
Que mi corazón te llama
Se desangra en esta cama
Entre encajes y fantasmas de tu amor
Vuelve
Que sin ti nada se aclara
Se desvela y se dispara
Mi deseo rebotando en el rencor
Vuelve
Se me escapa tu calor
Pero si la cierro
Me encierro con el dolor
Dame una señal
Un paso
Un ruido en el pasillo
Que me diga que regresas
A habitar en mi castillo
 
Que mi corazón te llama
Se desangra en esta cama
Entre encajes y fantasmas de tu amor
Vuelve
Que sin ti nada se aclara
Se desvela y se dispara
Mi deseo rebotando en el rencor
Vuelve
Que mi corazón te llama
Late torpe en este drama
Prisionero en el aroma de tu voz

 

 

 

 

 

domingo, 21 de diciembre de 2025

UN LABERINTO INCIERTO



 

La memoria juega, un laberinto incierto,
un eco de risas, de llantos pasados.
El tiempo es un ladrón que se vuelve muy experto,
despojando de brillo lo que fue siempre amado.
 
En la confusión hallamos la esencia,
los fragmentos de vida, sueños perdidos.
Así, en la lucha por hallar coherencia,
forjamos en las sombras destinos heridos.
 
Mas en cada herida late la esperanza,
un sol que renace tras llantas de tormenta.
Aunque el dolor sea un constante baluarte,
los corazones humildes son fuerza que enfrenta.
 
Así navegamos, entre luces y sombras,
a lo largo del río que el destino nos tiende.
Con cada herida, el amor que asombra,
hace renacer lo que el tiempo pretende.
 
En el viaje incierto de esta existencia,
los corazones humildes, en su andar constante,
con valentía enfrentan la resistencia,
y en cada herida, su latido es vibrante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 20 de diciembre de 2025

PETALOS ENCENDIDOS





 Sobre un lecho de pétalos
Encendidos de pasión
Como llamas que susurran En la piel de tu rubor Cuando hacemos el amor Lento arde la razón La primavera despierta Sin pijama ni pudor Mágica en su desnudez Brilla en cada rincón Pétalos encendidos Bailan sobre tu piel Un volcán en tu pecho Despierta otra vez La magia nos envuelve No hay nada que temer Un abrazo de enredaderas Dibuja en tu vientre sol Paredes pintadas de cal Historias de nuestro amor El tiempo se queda quieto Mientras late el corazón La primavera despierta Sin pijama ni pudor Mágica en su desnudez Brilla en cada rincón Pétalos encendidos Bailan sobre tu piel Un volcán en tu pecho Despierta otra vez La magia nos envuelve No hay nada que teme

miércoles, 17 de diciembre de 2025

LA ARAÑA PACIENTE



 

La araña paciente su red va urdiendo,
Con hilos de plata en la penumbra gris,
Espera la presa que caerá rendida,
En este juego de pérdida y raíz.

Los sueños teñidos de frivolidad,
Se pierden en ecos de voces sin rumbo,
La oscuridad cubre con manto pesado,
El camino incierto de un alma sin numen.

El alma que busca entre dueños su hogar,
Encuentra en los espejos un eco sin voz,
Un reflejo antiguo de lo que pudo ser,
En este retiro de luz y de los.

La red se ha cerrado, la mosca atrapada,
Sus risas se apagan, solo queda el llanto,
La araña celebra con silencio astuto,
El fin de un vuelo, el más triste quebranto.

Y los espejos mudos, testigos callados,
Del ciclo eterno de caída y dolor,
Siguen reflejando con mirada serena,
La prepotencia humana, su vano esplendor.

martes, 16 de diciembre de 2025

EL VACIO DE LA SOLEDAD



 

Con la resaca de haber vivido,
una noche de locura enfermiza,
abriste un hueco en el vaho,
del espejo del baño, brillando en su risa.
 
El vaho se fue disipando,
un bosque encantado te abrazó,
pero en ese mágico instante,
la soledad a tu lado se posó.
 
Contemplaste con tristeza,
las ojeras marcadas en tu rostro,
cicatrices de una batalla,
contra un amor que fue solo un monstruo.
 
Desnuda de ropa y de estima,
el agua de la ducha resbala,
como lágrimas de una vida,
que en el olvido se desarma.
 
Tus manos frotan con rabia,
tus labios y tus nalgas,
con cada roce, con cada pena,
borra el sabor de caricias amargas.
 
La luz del sol suave acaricia,
los labios del amanecer dorado,
un nuevo día que se inicia,
mientras el alma queda en su lado.
 
La incertidumbre te envuelve,
vacío que inunda tu ser,
en cada rincón de tu esencia,
la sombra de lo que quiso renacer.
 
Afuera suena la vida,
risas y sueños flotan en la brisa,
pero aquí dentro, en tu mente,
resuena la tormenta sin prisa.
 
Las memorias rondan tus pasos,
en un vals que nadie bailó,
la melancolía se hace abrazo,
mientras el mundo se alejó.
 
Te miras en ese espejo,
triste reflejo de tu ayer,
en tus ojos guardas secretos,
de un amor que no quiso crecer.
 
El agua busca sanar heridas,
lavar lo que se queda atrás,
pero el eco de las caricias,
sigue latiendo en tu soledad.
 
Una noche de locura,
te dejó marcas que no sanan,
las risas se tornan en locura,
mientras la vida te engalana.
 
El bosque encantado se desvanece,
y el espejo vuelve a nublarse,
la fragancia de la ausencia,
te acompaña en tu caminar.
 
Quisieras volver a soñar,
reconstruir lo que fue ilusión,
pero la realidad te atrapa,
en un laberinto de confusión.
 
Con cada gota en tu piel,
te despides de la noche oscura,
mientras enfrentas al amanecer,
la batalla de tu locura.
 
Desnuda de todo en la vida,
no hay consuelo en este viaje,
mas los rayos del sol son promesa,
de un nuevo capítulo, un nuevo paisaje.
 
Así sigues en tu caminar,
con la resaca de haber vivido,
una noche que quiso ser sueño,
y terminó en desconsuelo y olvido.
 
En el rincón de tu alma,
la luz del sol se asoma a brillar,
y aunque la duda persista,
en tu corazón, la vida quiere empezar.
 
 

domingo, 14 de diciembre de 2025

CONDENADO A CADENA PERPETUA


 

Condenado a cadenas perpetuas,
en esta prisión de desventuras,
cada madrugada veo en sombras,
las huellas de nuestras locuras.
 
Serás siempre el suspiro eterno,
la melodía en el silencio gris,
mi alma en sus cadenas encierra,
la esperanza de un amor que es y no es.
 
Así pasa el tiempo en su danza,
y la vida, como río, se va,
quedando atrás los ecos tristes
de un amor que me quiere olvidar.
 
Mas en cada lágrima caída,
brillan recuerdos resplandecientes,
pues aunque condenado, rindo homenaje
a tu amor y sus suaves latentes.
 
Entre las sombras azules que la noche ha tejido,
mis manos desnudas buscan el calor que has perdido,
susurrando en la brisa, mientras la luna canta,
las caricias lejanas que mi alma tanto aguanta.
 
Sobre el rostro oscuro de la soledad reposa,
un silencio profundo que nunca se reposa,
y en la quietud del alba, cuando el mundo despierta,
cobijo la verde esperanza que mi pecho alberga.
 
Encontrarte de nuevo entre ramas de un beso,
sería como el agua que calma este exceso,
la rima curiosa juega en la orilla del miedo,
entre los volantes suaves de un amor nunca quedo.
 
Cada tarde se oculta la risa juguetona,
de tus labios de miel, dulce y enigmática persona,
y en el vaivén del viento, yo busco tu mirada,
perdida entre juncos, entre sombras calladas.
 
Cobijo la verde esperanza de un encuentro sincero,
dormida en las orillas de un silencio ligero,
que cada noche invade este mosaico dorado,
donde los últimos suspiros son sueños guardados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 13 de diciembre de 2025

TU PELO AL VIENTO


 


Cuando el viento del este soplaba con fuerza

y el tomillo y los hinojos danzaban en el aire,
su pelo suelto al viento, mostraba pureza
Y en su andar un mágico y bello donaire.
 
Libres los hombros, la sierra susurra,
firme el paso, como río que canta,
la brisa acaricia, la piel que murmura,
en su rostro la luna gentilmente implanta.
 
Un susurro del campo, su esencia se siente,
bajo la blusa blanca, un juego de luces,
con los botones luchando valientemente,
en una danza suave que nunca se induce.
 
Caderas que giran, apelando a la vida,
como el ciclo del trigo que brota en el suelo,
cada paso que da, es primavera querida,
en la tierra fértil donde gime el anhelo.
 
Sus labios carnosos, la fruta del día,
rojos como el fuego, ardientes en calor,
sus risas resuenan, música en armonía,
como un río que fluye, pura felicidad y amor.
 
Dientes blancos, soldados de un campo dorado,
alineados con gracia, como surcos de espera,
verdes los campos despliegan su lado,
y en su andar se mueven, la tierra es su esfera.
 
Las flores la siguen, la belleza divina,
la albahaca y el orégano se inclinan a su paso,
cuando el viento del este, su fuerza destina,
un canto de hogar, un romántico lazo.
 
Bajo el sol que despliega su luz sobre el campo,
el aroma del hinojo se une al susurro,
y su vida se llena de un mágico encanto,
bajo un cielo que sueña, bajo un manto seguro.
 
Como el río se abraza a la orilla que ama,
así siente la tierra su latido intenso,
cuando el viento del este sopla drama,
y ella, mujer fuerte, se siente inmenso.
 
Su andar es poema, su gesto es canción,
la tierra respira en su paso ligero,
y cada rincón reverbera su pasión,
bajo un cielo estrellado, en su sendero.
 
Así, cuando el viento susurra con fuerza,
y el olor a tomillo embriaga el sendero,
recordaré su forma, su mágica esencia,
su belleza radiante, en el hogar sincero.

 

viernes, 12 de diciembre de 2025

EL ECO DE UN BESO SE HUNDE EN EL CAMINO


 

En las noches calladas Se duerme el destino
El eco de un beso se hunde en su camino
Las sombras susurran secretos al vino
Y el reloj se detiene Burlando al divino.
 
Oh En la danza del tiempo Las almas se pierden
Como hojas de otoño Los sueños se quiebran
Los pasos resuenan Pero nunca se encuentran
En la danza del tiempo Las almas se alejan.
 
El farol titilante llora su lamento
Los pasos en la calle dibujan el viento
Un tango de ausencia que roba el aliento
Y el corazón late Prisionero del tiempo.
 
Oh En la danza del tiempo
Las almas se pierden
Como hojas de otoño Los sueños se quiebran
Los pasos resuenan Pero nunca se encuentran
En la danza del tiempo Las almas se alejan
 
 
Bailan las estrellas con su luz quebrada
La luna es testigo de la fe olvidada
Un abrazo vacío Promesa gastada
Y el alma se entrega Ya deshilachada.
 
Oh En la danza del tiempo Las almas se pierden
Como hojas de otoño Los sueños se quiebran
Los pasos resuenan Pero nunca se encuentran
En la danza del tiempo Las almas se alejan.

 

 

 

martes, 9 de diciembre de 2025

EN CADA PASO YYO SIENTO TU AMOR



 

Las calles me esperan, el mundo es vasto,
con los zapatos limpios, en paz caminaré.
Aunque el corazón sufra, yo haré un pacto,
de recordar lo hermoso, lo que un día fue.
 
 
Si tú lo decides, la vida es ligera,
pero en cada paso, yo siento tu amor.
Así que me voy, aunque quede en espera,
de que un nuevo amanecer borre el dolor.
 
 
Me iré desnudo de ropas y reproches.
En las manos el calor de la última caricia.
Tu abrazo se queda en el aire, reproches,
como una pompa de jabón, dulce delicia.
 
Difuminándose lento, llevándose el día,
en un suspiro hondo, profundo y leal.
La nostalgia me envuelve en esta agonía,
desde que no te tengo, mi mundo es un mal.
 
Las estrellas susurran tu nombre en la noche,
se dibuja tu risa en cada rincón.
Me aferro a la dulce esencia en un broche,
pues en cada latido, aún vive tu voz.
 
El tiempo desvanece como el humo en el aire,
pero tu esencia queda grabada en mi piel.
Caminaré ligero, dejando mi desaire,
pues el amor, aunque ausente, nos une a la vez.
 
Así me despido, sin miedo, sin cadena,
los reproches se disipan como un eco leal.
Hoy guardo tu recuerdo, ternura serena,
y en mi pecho resuena, tu amor inmortal.

 

 

 

 

 

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

SI TU LO DECIDES MI AMOR



Si tú lo decides, mi amor, partiré.
Con los zapatos limpios, el alma en calma.
En la maleta guardo lo que fue,
el último beso, un eco en mi palma.
 
Entre las dudas, el peso del ayer,
vivir con la culpa que pesa y abruma.
Quiero el espacio de libertad, mujer,
donde el deseo florezca y se asuma.
 
Sé que la vida a veces nos oprime,
tu ausencia me duele, pero quiero ir.
Las sombras que acarician este laberinto,
susurran memorias que no van a morir.
 
Te llevo en mi ser, aunque busque el sol,
aún con el peso de lo que dejé.
Cada paso firme, aunque ruede el rol,
con el corazón intacto, siempre en pie.
 
Las horas pasadas son ríos de calma,
donde tus caricias aún me persiguen.
Pero si tú decides ir, no hay desarma,
mi amor será libre, aunque no te abriguen.

 

 

 

 

 

 

NUESTRA HISTORIA



 


Me gusta cuando callas, el silencio danza.
Tu voz, como susurro, en la brisa va,
y en mi pecho, un eco, dulce esperanza,
corriendo alegre, enamorado está.
 
Las paredes oyen tu risa sincera,
en cada rincón, un latido encontrar,
gritando al viento, su amor no se cierra,
más que a nada en el mundo, me amas, al amar.
 
En los pasillos del alma abierta,
las sombras se disipan, brillan las luces,
tu risa es el faro, la puerta cubierta,
donde mis sueños navegan sin cruces.
 
Cuando callas, el mundo se detiene,
y el susurro de tu amor se siente al volar,
en cada latido, mi corazón sostiene,
que en tu silencio, la vida vuelve a brillar.
 
Las palabras son brisas, efímeras, calladas,
pero el amor se siente, habita en lo profundo,
como el agua que fluye en sendas doradas,
me gusta cuando callas, pues tu amor es mi mundo.
 
Cada silencio, un poema que empieza,
un canto de lo eterno, de lo que no acaba,
en tu calma encuentro la mayor belleza,
y en cada susurro, mi alma se abra.
 
Así, en el silencio, crece nuestra historia,
las risas entre sombras, las miradas brillantes,
en el eco profundo de nuestra memoria,
me gusta cuando callas, somos amantes.
 
Tu amor, un río claro que no deja de correr,
y en el murmullo suave, mis miedos se van,
me gusta cuando callas, puedo entender,
que en tu abrazo eterno, yo siempre estaré.

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 6 de diciembre de 2025

NUESTROS CORAZONES AL MISMO COMPAS



 

 

Cuando cojo tus manos, siento volar
mi corazón libre, sin más ataduras.
En un rincón del cosmos quiero hallar,
donde arder en llamas, sin censuras.
 
Sutil es el viento que nos acaricia,
susurra los sueños que juntos tejimos.
Mientras el reloj, sin prisa, se desliza,
en cada latido, secretos vivimos.
 
Busquemos la estrella que brilla solo,
fundiendo dos almas en un abrazo.
Nuestros cuerpos danzan, sin ningún lodo,
bailando en la noche, del mundo acaso.
 
Las sombras se esconden, no hay razón temer,
pues en este viaje, tú eres mi faro.
La luz de tu risa me invita a creer,
que el amor verdadero jamás es raro.
 
Y si el tiempo apura sus pasos alados,
nosotros persistimos en nuestro vuelo.
Construyendo un refugio de sueños dorados,
donde el alma encuentre su verdadero suelo.
 
Que al tocar tus manos se apaga el dolor,
se disipan los miedos, surge el anhelo.
Que el fuego nos abrace, purifique el amor,
y nos envuelva en su ardor, cual bello cielo.
 
Así, entre galaxias, forjamos un lazo,
nuestros corazones en un mismo compás.
El eco de risas perfora el ocaso,
y en este instante eterno, solo hay paz.
 
Cuando cojo tus manos, no hay nada que temer,
pues el universo entero conspira a favor.
En cada susurro, en cada amanecer,
te encuentro en mis versos, mi fiel acompañador.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


viernes, 5 de diciembre de 2025

EL AMOR EN SUSUSURROS SE AHOGA



 


Convertido en sombras el amor juega,
en medio de la noche serena,
susurro del viento danza y navega,
travesuras de la luna que envenena.
 
Mis manos se abrazan suavemente,
con la dulzura que entrega el alba,
temblorosas como gacelas al verte,
en tus orillas mis ansias se salvan.
 
 
Oh, amor que flota en el viento,
como hojas que el otoño lleva,
cantemos juntos en este momento,
bajo el manto de estrellas que nos ciega.
 
Brillan los ojos de la luna,
testigos del brillo de nuestros sueños,
las olas susurran su fortuna,
mientras el tiempo vive en pequeños dueños.
 
Las olas, como caballos del mar,
cabalgan perdidas en su andar,
y en sus vaivenes me dejan soñar,
con el eco de un beso a despertar.
 
Mis manos se abrazan suavemente,
con la dulzura que entrega el alba,
temblorosas como gacelas al verte,
en tus orillas mis ansias se salvan.
 
Los secretos del universo se oyen,
en el murmullo del agua que avanza,
el amor en susurros se ahogan,
en la corriente suave de su danza.
 
A la sombra de un roble antiguo,
te prometo un nunca, dulce y profundo,
navegaremos juntos este abrigo,
sin temor a perdernos en este mundo.
 
Oh, amor que flota en el viento,
como hojas que el otoño lleva,
cantemos juntos en este momento,
bajo el manto de estrellas que nos ciega.

 

 

 

 

 

 

jueves, 4 de diciembre de 2025

UN POEMA UN ABRAZO


 

Un poema, un abrazo cálido,
por el tiempo se entrelazan,
los sueños de un mundo unido,
donde las penas se desplazan.
 
Bajo el cielo iluminado,
cada estrella es un legado,
brillan en noches de anhelo,
somos fuego, somos hielo.
 
El sudor derramado es fuerza,
un testimonio de lucha y de amor,
cada niño que canta, que empieza,
lleva en su pecho el clamor.
 
Así el canto nunca se apaga,
es un susurro que embriaga,
la vida en sus múltiples formas,
con sudor, pasión y las normas.
 

Las tierras sembradas de historias,
cultivan esperanzas y sueños,
donde brotan mil memorias,
en el aire flotan pequeños.
 
En cada rincón de la tierra,
se siente el sudor de la gente,
en su lucha nace la sierra,
en su pecho, amor latente.
 
Por cada gota que cae al suelo,
una historia renace de nuevo,
del campesino laborioso,
del soñador que es audaz y hermoso.
 
El sudor une manos y almas,
es el puente entre generaciones,
donde las risas traen las palmas,
cantando nuevas aspiraciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

miércoles, 3 de diciembre de 2025

TU SABES MI QUERIDA AMIGA


 


Tú sabes, mi querida amiga, que el amor,
que siento por ti es un lazo sutil.
Como un alpinista que en el hielo implora,
el cordón umbilical que abraza el perfil.
 
Susurra en la brisa ese fino abrazo,
que lo une a la vida en su esencia y voz.
Esa conexión que jamás es escaso,
como el amor sincero que brota en dos.
 
Cada paso que damos, en cumbre o en vuelo,
es tan fuerte y tenue, un viaje real.
Tu risa es el estirón sobre el suelo,
una roca que firme sostiene el mural.
 
En el corazón llevamos la historia,
los recuerdos que guardamos en el alma.
Como estrellas brillando en la memoria,
tu luz siempre clara, mi paz y mi calma.

Complicidades tejidas con hilos dorados,
un lazo eterno que no puede romper.
En cada palabra los sueños soñados,
un canto de vida que llama a querer.
 
Caminamos juntas por senderos lejanos,
las huellas tejidas en cantos de ayer.
Las risas que cruzan, susurros hermanos,
tus ojos reflejan la fuerza de ver.
 
El amor que comparto, mi fiel compañera,
es un río sereno que fluye sin fin.
Las memorias son flores, y la primavera,
anida en tu abrazo, un jardín juvenil.
 
Y cuando la tormenta nos quiera alcanzar,
seremos refugio, bastión inquebrantable.
En el eco del viento, podré susurrar,
que el amor es eterno, sincero y amable.
 

Eres melodía que arrulla mis horas,
las notas que danzan en cielo de azul.
Tu existencia ilumina, como auroras,
un lienzo divino que abraza mi luz.
 
Las sombras se disipan, dan paso a la vida,
en el juego sutil de la voz y el corazón.
Las dificultades son parte del viaje,
pero a tu lado encuentro mi razón.
 
Eres la brújula en mares inciertos,
la certeza del día, la calma del sol.
Navegamos juntas, en tiempos desiertos,
construimos un mundo de sueños y amor.
 
Así en este andar, te entrego mi canto,
mi balada infinita, mi abrazo sincero.
Tú sabes, mi amiga, que el amor es mi manto,
un lazo profundo, un regalo eterno.
 
Y aunque la distancia pueda interponerse,
en cada latido, en cada compás,
seguirá nuestro lazo, jamás se mecerse,
un amor que es fuerte, un amor que es paz.
 
Este viaje juntos, en risas y en llanto,
una travesía pura en la vida, sin par.
Quedémonos siempre en ese instante,
donde el amor florece y vuelve a brillar.

 

 

 

 

 

martes, 2 de diciembre de 2025

CADA ESTRELLA BRILLA EN EL CIELO



 

En la brisa suave susurra el anhelo,
los atardeceres cantan su canción,
con el murmullo del agua, eterno destello,
un eco de amor que acaricia el corazón.
 
Las miradas furtivas, secretos guardados,
en la penumbra se encuentran sin temor,
se entrelazan los versos de sueños soñados,
susurran a la luna un dulce clamor.
 
En este refugio, donde el tiempo se frena,
las sombras se alargan, danzan sin final,
juntos navegamos en la paz que promesa,
un mundo de sueños donde el amor es real.
 
Las luces titilantes brotan de cada estrella,
son música plena que llena el lugar,
en el suave vaivén de la noche bella,
nuestros corazones comienzan a volar.

Cada hoja que cae, ligera y dorada,
lleva nuestro mensaje, se suma al viento,
las luces del atardecer, cómplices calladas,
revelan la historia que guarda el momento.
 
En cada paso dado, un nuevo pasaje,
la senda se visten de eternidades,
nuestros corazones danzan en su homenaje,
en un mar de promesas y de verdades.
 
Los suspiros flotan en el aire tibio,
como perfumes suaves de flores de ayer,
un canto sereno, un leve desvarío,
que guía mis pasos al próximo amanecer.
 
Oh, los atardeceres, sus voces encantadas,
trabajan en silencio, orquestan la luz,
y el murmullo del agua, así entrelazadas,
es un eco de amor que abraza la cruz.
 
Cada estrella brilla en el cielo profundo,
como un faro que espera el faro de amor,
invitándote a soñar en este mundo,
donde el tiempo se para y no hay más temor.
 
Nos abrazamos fuerte en la noche estrellada,
con el viento danzando en nuestra piel,
y en el aire vibrante de esta jornada,
seremos eternos, unidos por la miel.
 
Así en este rincón, donde todo comienza,
la historia se cuenta sin prisa, sin fin,
bajo cielos dorados, se esconde la esencia,
de dos almas que el destino entrelazó al fin.
 
Los atardeceres cantan a nuestros anhelos,
con su luz moribunda que invita a amar,
el murmullo del agua, suave y sincero,
nos recuerda que siempre debemos soñar.
 
En la magia de un instante, el tiempo se quiebra,
los secretos florecen, el amor se revela,
y así, entre miradas, la vida celebra,
los anhelos profundos que el alma consuela.
 
Llegamos a ser parte de este hermoso juego,
donde cada momento es un verso por hallar,
los susurros del viento se vuelven nuestro fuego,
y el amor, cual atardecer, nunca dejará de brillar.

 

 

 

 

 

JULIA

  Dos años fueron tiempo suficiente para que el rumbo cambiara su marea, la brisa, fuerte e indiferente, los llevó donde el destino planea. ...