Dormido entre los brazos oscuros
de una ilusión
perdida entre los panfletos
y los recuerdos
de una sonrisa clandestina…
Un sueño de polillas sin dientes
despierta
cada mañana en mis ojos
como las flores
que nacen entre las piedras del camino
y mueren
abandonadas y marchitas en la soledad
de un verso
esperando las caricias
de
un corazón locamente enamorado.
Deshojando más de sesenta
Primaveras…
Me abrazo
desesperadamente al calor
del último beso
cómo se abraza la tarde
al último rayo de sol
y contemplo
mi imagen desnuda de ropa
y esperanza
ahogándose
en la corriente creciente del río...

















