El reflejo de un beso
dibujó
en el vientre del agua
un pequeño
arcoíris de amor…
Y todas las golondrinas
del barrio
bajaron
a beber en tus labios
temblorosas
como un poema escrito
en primavera.
Escondido entre la piel
que cubre la insolente
Duermen
los deseos de un joven
que una madrugada
se escapo
de tus labios para morir
ardiente de un aquelarre
desbordado por la lujuria y la pasión.







































