Largas son las madrugadas sin sentir
sobre mis labios
el calor de tus labios
que son como un volcán en erupción.
Sin sentir sobre mi cuerpo, tu cuerpo
como un potro desbocado
galopando
al compás de una melodía tres por cuatro.
Largas son las madrugadas sin sentir
sobre mi boca
el leve jadeo de tu boca temblorosa y muda
abriendo puertas y ventanas
en las paredes del silencio y habitando
las cornisas donde duermen
las golondrinas y el búho espera su presa.
Largas son las madrugadas sin ti…

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