Quiso pasar por la vida
sin dejar huellas
que delatasen
su existencia en este mundo...
Y cada mañana
envuelto en guantes
de negro olvido,
salía de su propio vientre
y volaba
sin rumbo fijo por: perfiles,
aristas y andamios de soledad.
El cielo enrojecido se despide Deja un manto estrellado La luna despierta Se alza y me mira Abre un sendero olvidado En el refugio hondo de ...
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