Los árboles desnudos juegan
con el viento.
Varios
juegan con las esperanzas
de un pueblo.
A dedo serán elegidos.
En el vientre
más oscuro del silencio,
una voz
rota por la soledad del llanto…
Se ahoga
en un grito desesperado, de rabia
y de dolor.
Libertad, libertad, ¡Libertad…

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