Las ventanas de mi corazón,
hoy al igual que ayer
cuando la lluvia
jugando al mus era nuestra
mejor aliada…
Yacen en el suelo: sin
cristales, sin cortinas
y sin persianas
que sujeten las alas del viento que hasta mi boca
tu recuerdo trae.
que sujeten las alas del viento que hasta mi boca
tu recuerdo trae.
Mis manos vacías de agua y de
sol, en la quimera
de un sueño roto o no cumplido
de un sueño roto o no cumplido
aprietan con fuerza las nalgas
de una mañana
que escondida entre las
sombras de un almanaque
tranquilamente su pelo peina.
Mientras, mi corazón sin
latidos que su presencia
delate
sentado a los pies de la cama, desayuna las últimas flores.
sentado a los pies de la cama, desayuna las últimas flores.
























