lunes, 1 de diciembre de 2014

EL DESEO DE AMARTE




 Condenado a cadenas perpetúa por la mágica
sensualidad que sobre mis manos derrama
el manantial inagotable de tus caricias…

Cada madrugada, me despierta la lluvia eterna
de tus recuerdos
y eleva mis deseos de amarte
a un lugar
donde los sueños duermen abandonados,
entre las pestañas rebeldes de un suspiro laico
que adorna con los lunares
de sus volantes las nalgas de la primavera.

Eleva mis deseos de amarte, a un estado alterado
de conciencia
donde el eco sin voz de tu mirada
se pierde entre las cuatro paredes de un corazón
de piedra
y mis manos vacías de calor, se abrazan
desesperadamente
a los labios inquisidores de un adiós sin retorno...




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