domingo, 23 de noviembre de 2014

MENDIGANDO UNA CARICIA

                              

Mendigando una caricia de rosas blancas
como la piel
que generosa
cubre las nalgas rotas de tu inocencia…

Cada madrugada sueña con levantar el vuelo
y perderte entre las olas
de un beso con sabor salado de mar.

Vestida de azul, como el suspiro curioso
que se esconde entre las dudas de ángulos
muertos de tus labios
duerme en las esquinas de encajes
que adornan con sus hilos de seda negra,
los muslos bellos y torneados de la pasión.

Desnuda tímidamente los sentimientos que atan
la pureza de tu alma
y libre de prejuicios y pudor cada mañana
buscas nuevos caminos
y  como una magdalena en el horizonte te pierde…






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