Desnudo de alas, cada noche duermo
sobre el
ombligo gris
de un bello
recuerdo que se abraza
desesperado
a la cintura
de un deseo
que se perdió
en la oscuridad del sueño
enredado
entre los rizos rebeldes
de tus
pestañas de seda.
Desnudo de
alas, cada noche navego
por los mares
de tus labios insolentes
que
despiertan en mí las primaveras
dormidas
y en los
jardines del edén
la quinta
sinfonía de Beethoven.
Desnudo de
alas, cada noche
me pierdo en el vuelo eterno del llanto
y giro alrededor de tu cuerpo
y giro alrededor de tu cuerpo
como un
cometa errante
locamente
enamorado de la luz de tus ojos.
Desnudo de alas…

No hay comentarios:
Publicar un comentario