Entre las sombras grises y
mudas
que la soledad derrama cada
tarde
sobre las hojas caídas
por la brisa celosa del viejo
otoño…
Deshojo sesenta primaveras
y busco refugio
en el sabor de un beso
que como los labios de la
tarde
cosidos
a las enaguas de un balcón
en las esquinas rotas del viento
en las esquinas rotas del viento
como un mendigo llorando se
pierde...

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