Es
verdad, caíste del cielo, pero antes de caer
le robaste al
Sol su energía y al Universo
toda la belleza que guardaba en su vientre
para mostrarla al mundo reflejada en tu
cara.
A
la noche le robaste su mágica y profunda oscuridad
a
las estrellas el brillo
y
a los faros de los puertos, la luz
que
en las noches de tormentas ilumina a los marineros.
Tu
madre, esa madre tan guapa que tienes
y
que tanto te quiere,
sueña
con ese día en el que la esperanza
que
hoy duerme guardada en los bolsillos
da
la ciencia
sea
capaz de realizar el milagro que tanto espera.
Ese
día en que tú devuelvas: la belleza al Universo,
a
la noche su oscuridad,
a
las estrellas su brillo
y
a los faros de los puertos la luz que le robaste
y
que ellos te devuelvan a ti, la común normalidad
de
la que disfrutamos o padecemos
todos
los humanos que habitamos
en
esto que llamamos tierra y que la mayor parte es agua.
Un
beso de cariño para que lo guardes en tu luz.