Cuando
el orgullo con su cara
de
ombligo descalzo
arrastra
sus pies de lagartija
sobre
un sendero
sembrado:
de prepotencia,
de
soberbia y altivez…
Cuando
rechaza con desdén
los
lazos: de amor,
de
cariño y amistad,
que
une tu vida a la vida de los demás…
Más
que orgullo, es un gesto
de
cobardía
que
oculta sus miedos
entre
las pestañas lascivas
de
un sentimiento preñado de inferioridad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario