domingo, 17 de noviembre de 2019

A LA CAZA DE HOMBRES





Como una cazadora furtiva que espera
sus presas
escondida en el silencio de la madrugada…

Escondes tus deseos de venganza
entre los velos
de una fuente de ojos cristalinos
y la oscuridad de un vientre vacío de pudor.

Humedece con tu risa de lenguas rotas
las raíces de los recuerdos
y llenas tu corazón: de nostalgias, dolor y llanto.

Sentada en los aposentos de tu orgullo,
esperas (con la tranquilidad que dan los años)
a tus presas
que son como esos pequeños animalitos
que cada noche, temblando de frio
buscan en los labios del viento, el calor de una caricia.



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