La distancia no cura las heridas…
Las oculta
fríamente entre las
pestañas
de los recuerdos
y cada noche
a lomos de un suspiro azul
amanece
con lágrimas en los ojos
y frío en la soledad de su vientre.
Perdí en el juego que tú inventaste, sin comprender las reglas al entrar; moviste mis piezas, luego te marchaste, dejándome solo frente al...
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