Nuestro amor oculto de las miradas
indiscretas
que la luz derrama sobre el estanque
dorado de la tarde…
En la oscuridad se esconde
y una algarabía de besos y caricias
nacen en mis labios
y mueren en la roja hoguera
de tu boca,
como un trozo de leña encendido...
Mis manos, como palomas curiosas
y juguetonas
que a enamorarse juegan, bajan
suavemente por las cálidas paredes
de tu vientre
y se pierden en la boca de un gemido,
que nació del mar
y en la madrugada se muere,
cantando bajito por "solea" de Triana.

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