Entre sabanas con olor
a cuerpos
desnudos
y chinchetas clavadas
en las alas
de una bella mariposa…
Cada madrugada
me pierdo en la soledad
de un poema
que nunca será publicado
en la selectiva
y púdica editorial de tu boca.
Perdí en el juego que tú inventaste, sin comprender las reglas al entrar; moviste mis piezas, luego te marchaste, dejándome solo frente al...
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