viernes, 3 de enero de 2014

UN AMOR… PARA SIEMPRE



Sobre una humilde bancada de complicidad
y sentimientos  
perfectamente encofrados y cimentados
a base de tiernas caricias
y hormigón armado
fuimos construyendo un edificio mágico
capaz de resistir sin temor a derrumbarse
los fuertes temporales
que suelen azotar a menudo la convivencia
en común
y las duras épocas de sequía que asolan
sin piedad
la dura travesía del camino
que lleva al entendimiento y la comprensión.

Un edificio mágico donde cada mañana
con una taza de café humeante en la mano
y mis labios
cubiertos con el sabor del último beso
te despierte
con una sonrisa y un suave susurro de amor…



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