Desnudo
de los prejuicios que contaminan a diario
con su olor
a rancio,
la
voluntad de entrega
que mana
a borbotones de la ternura inocente
de un
corazón enamorado:
suelo caminar por el mágico universo de la locura,
suelo caminar por el mágico universo de la locura,
sin miedo
a perderme entre los bosques
poblados
de plantas alucinógenas
y entes
invisibles que te invitan a vivir en paz
contigo
mismo,
sin pedirte nada a cambio.
Navego
por los océanos de rosas y espinas
que abren
las puertas
de un
mundo desconocido para los cuerdos,
que cada
día esclavos de su egoísmo
y falta
de escrúpulos, planifican las guerras
y siembran
en los surcos del futuro: hambre, injusticias
y vergüenza ajena...

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