Caminos de locura se tejen en la bruma,
mi corazón es un verso que aún no se suma,
la luna me acompaña en esta soledad,
mi alma es un susurro, tu amor mi eternidad.
Así en la distancia, el amor persiste,
del polvo del desierto, la esperanza existe,
y cuando la estrella fugaz cruce el firmamento,
en mi bolsillo guardaré el eco de tu aliento.
Con las manos desnudas, y el espíritu en llamas,
mi corazón es un barco que navega sin tramas,
te busco en el viento que arrastra mis sueños,
y en un suspiro tu nombre florece entre pequeños.
Caminos de locura se tejen en la bruma,
mi corazón es un verso que aún no se suma,
la luna me acompaña en esta soledad,
mi alma es un susurro, tu amor mi eternidad.
En la distancia, el amor persiste,
del polvo del desierto, la esperanza existe,
y cuando la estrella fugaz cruce el firmamento,
en mi bolsillo guardaré el eco de tu aliento.
Con las manos desnudas, y el espíritu en llamas,
mi corazón es un barco que navega sin tramas,
te busco en el viento que arrastra mis sueños,
y en un suspiro tu nombre florece entre pequeños.
Cada paso que doy, la bruma se aclara,
se dibujan tus ojos en el aire que ampara,
las sombras del pasado susurran tu risa,
y el tiempo en su danza nunca se desliza.
Las noches son largas, los días son lentos,
el eco del tiempo resuena en mis sentimientos,
las estrellas se asoman a la puerta de mi anhelo,
y en cada suspiro se siente tu vuelo.
Navego las corrientes de este río dorado,
donde el amor es un faro, un lazo sagrado,
te siento presente en cada amanecer,
y en las sombras del crepúsculo vuelvo a renacer.
Las flores susurran historias de antaño,
sus pétalos rojos llevan mi extraño daño,
la tierra bajo mis pies guarda nuestro secreto,
y el viento se lleva mis palabras en un trueno.
La luna me abraza con su luz plateada,
es testigo sagrada de mi alma enamorada,
pintando en el cielo el retrato de un deseo,
mi corazón es un fuego que jamás se ha ido.
Y entre ríos de locura y mares de pasión,
guardo en mi pecho la paz de tu canción,
las notas que resuenan en mi ser profundo,
serán siempre el hogar de nuestro amor fecundo.
Así camino firme, con la mirada en el cielo,
trazando en la bruma un destino sincero,
porque el amor, aunque lejos, nunca se apaga,
brillando en la distancia, su luz siempre embriaga.
Caminos de locura, senderos de ilusión,
donde cada latido es una nueva canción,
mi alma es un susurro, tu amor mi eternidad,
te llevo en el viento, en cada oscuridad.

.jpg)




























