Desnudo de alas… Cada noche
duermo
sobre el ombligo gris
de un bello recuerdo,
añorando el calor de aquella
caricia inocente
que se perdió en la oscuridad
del sueño
enredada entre los rizos rebeldes
de tus pestañas infinitas.
Dos años fueron tiempo suficiente para que el rumbo cambiara su marea, la brisa, fuerte e indiferente, los llevó donde el destino planea. ...
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