Hoy mi querida y admirada amiga…
Quiero agradecerte
que en los momentos más difíciles
de mi vida
tú fueras el pilar donde siempre
me apoye
para no perderme en ese mar oscuro
y terrible al que llamamos depresión.
Desde los más profundo de mi ser
quiero agradecerte
que tu imagen estuviera
en cada tecla de mi ordenador
guiándome
en todos y en cada uno de estos
versos que conforman
este ramillete de humildes poemas.
Agradecerte
el generoso manantial de sensaciones
que convertidas
en inocentes plumas de hormigas
subían
desde mis pies hasta mi boca, abriendo
puertas y ventanas
para quedarse como ocupas
clandestinas
en lo más profundo de mi corazón

No hay comentarios:
Publicar un comentario