Oculto entre las sombras
que la tarde
a los pies de los naranjos
derrama…
Hoy he cruzado el puente
que separa
tu corazón y el mío
y agarrado con rabia
a los amarres que cuelgan
de las guindolas
de tus ojos
he vencido el vértigo
que tu risa en mi alma provoca.

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