Envueltos
en fugaces llamaradas
de
sueños rotos…
Cada
madrugada
mis
pensamientos se pierden
en
un laberinto de dudas
y
pasiones
buscando
el rincón más oculto
de
tu alma
para
susurrar bajito en tu oído
que
sin tus besos
mis
labios huérfanos de calor
se
mueren
sin
remedios
en
el más profundo vientre de la soledad.

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