domingo, 1 de febrero de 2015

SUEÑOS HÚMEDOS.




Derramando tus lágrimas de sal y fuego
sobre las nalgas
amables de una cálida madrugada…

Tus dedos de cristal desnudan la mágica 
inocencia
de una rima que al esconder juega
con los rizos 
de un tirabuzón rebelde que quiere besar 
tu boca 
y dormir eternamente
en el canal generoso que nace en tu garganta.

Mueren en la locura infinita de un lugar
donde habitan sin papeles
los parientes de la higuera y el manzano
y se ahogan en los recuerdos 
de una caricia inalámbrica, que como la lluvia
besa humildemente 
el acerado empobrecido de las calles.

Derramando tus lágrimas de sal y fuego
sobre las nalgas
amables de una cálida madrugada…

Tus dedos curiosos se bañan desnudos
en u río de aguas cálidas, 
mientras que tu sueñas 
con el primer beso de amor 
que olvidar jamás supiste…






No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA PARTIDA

  Perdí en el juego que tú inventaste, sin comprender las reglas al entrar; moviste mis piezas, luego te marchaste, dejándome solo frente al...