sábado, 22 de febrero de 2014

EL DESEO DE AMARTE




 Condenado a cadenas perpetúa por la mágica
sensualidad, que sobre mis manos derrama
el manantial inagotable de tus caricias,
cada madrugada, me despierta la lluvia eterna
de tus recuerdos y eleva mis deseos de amarte
a un lugar donde los sueños: duermen
abandonados entre las pestañas rebeldes
de un suspiro laico, que adorna con los lunares
de sus volantes las nalgas de la primavera...
Eleva mis deseos de amarte, a un estado alterado
de conciencia donde: el eco sin voz de tu mirada
se pierde entre las cuatro paredes de un corazón
de piedra y mis manos vacías de calor, se abrazan
desesperadamente a los labios inquisidores
de un adiós sin retorno...





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