Como la risa inocente del viento
que juguetona entre tus labios de miel tostada
la pureza cada noche pierde…
Cada madrugada
me enredo en las cálidas llamas
de tus caricias
y preso de la soledad
deshojo las alas de un suspiro
con corazón de azúcar
que poco a poco se va diluyendo
en el vientre incoloro de tu ausencia…

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