Con
cierta solemnidad ensayada
en las
curvas ocultas
de un viejo
libreto que nunca
fue
usado…
Hoy he
presentado una enmienda
de
totalidad
a las
leyes aprobadas por decretos,
por los
gobiernos que rigen
el incierto
destino de la humanidad.
A las
leyes que imponen a golpes
de
mentiras y falsas promesas
los que,
escondidos
detrás
de una sonrisa, cada mañana
estrenan
un traje nuevo
y una
nueva forma de esclavizar
y
explotar a la humanidad.
La
enmienda fue rechazada
por
falta de quórum
y de
maletines en los despachos.







