lunes, 12 de enero de 2026

EL CIELO ENROJECIDO

El cielo enrojecido se despide
Deja un manto estrellado
La luna despierta
Se alza y me mira
Abre un sendero olvidado
En el refugio hondo de la noche
Mis pensamientos se enredan
Se enlazan
Como esa brisa que entra por la ventana
Y en susurros mis sueños abraza
Cada estrella
Un deseo que guardo
Cada chispa clavada en la negrura
Es un guiño que rompe mi cansancio
Me recuerda que hay paz en la penumbra
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
El murmullo sin prisa de la vida
Se siente lejos
Pero me alcanza
Como un cante antiguo detrás de una puerta
Me abre la piel
La memoria se alza
Luz de faroles colgando en la nada
Ojos de un barrio que nunca descansa
Yo
Con mis dudas
Mi pena cerrada
Y esta guitarra que todo lo canta
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
[palmas sordas Voz baja] Si me pierdo
Luna
No me abandones
Guárdame el paso en tu resplandor
Que en cada grieta nacen canciones
Y entre las ruinas florece el valor
[crescendo Taconeo] Que aunque me caiga
Yo me levanto
Sobre cenizas
Vuelvo a arder
Porque este fuego que llevo en llanto
Es la razón de volver a creer
Camino en la sombra
Corazón descalzo
Sigo este sendero enrojecido
Aunque me duela lo que he perdido
Hay un rincón de calma entre tanto fracaso
Camino en la sombra
Pero voy despierto
Que cada herida me ha traído aquí
Si el cielo sangra cuando cae el gris
Es para darme fuego por dentro
 

 
  

domingo, 4 de enero de 2026

FRUTO DE TU ARBOL (Dedicado a mi madre que siempre estara conmigo)

Dolores, tu nombre es un suspiro al viento.
Un aroma a jazmín que calma mi tormento.
A nadie he querido yo tanto en mi existencia.
Tu amor fue mi escudo, mi firme resistencia.
Ni el tiempo ni el olvido logran desvanecerte.
 
En cada amanecer me enseño... a quererte.
El fandango me exige que entregue mi quebranto.
Que convierta mi duelo en un apasionado canto.
Y así lo hago, madre, con pena y con orgullo,
porque llevo tu sangre, tu noble barullo.

En estas cuerdas tensas mi lamento se expande.
Mi vida es un tributo que tu memoria agrande.
Las guitarras lloran con notas gemebunda
mientras mis pies golpean la tierra moribunda.
Busco en el compás la forma de encontrarte,
de volver a sentir tu mano en mi arte.
 
Te recuerdo con el alma en este trance vivo
mi corazón te nombra mi sentir más nativo.
Yo soy fruto de tu árbol crecido bajo el cielo
que un día te vio partir y sintió el gran desvelo.
Pero tu legado vive en cada poro mío,
en la fuerza del baile, en mi firme albedrío.
No hay sombra que me alcance.
 
No hay noche que me apague si llevo
tu recuerdo como luz que me halague.
 

 

EL CIELO ENROJECIDO

El cielo enrojecido se despide Deja un manto estrellado La luna despierta Se alza y me mira Abre un sendero olvidado En el refugio hondo de ...