jueves, 17 de julio de 2025
MIS SUEÑOS SON ALAS.
Los ecos del viento traen su voz, dulcemente entrelazada,
un murmullo
que me envuelve, como un abrazo cálido y eterno.
Mis sueños son alas
que me llevan a un lugar distante, donde el tiempo no existe
y tú eres la única verdad.
Así, entre susurros y recuerdos, sigo la senda eterna,
los caminos inciertos son un laberinto que solo tú puedes iluminar.
Los ríos de la vida fluyen, serpenteando como mis pensamientos,
cada corriente
un caricia que me invita a seguir adelante.
Los caminos se bifurcan, y en cada encrucijada,
la duda se convierte en un compañero inseparable de mis jornadas.
Como un navegante
perdido en un océano de incertidumbres,
mi corazón busca la brújula que guíe su deriva errante.
Los árboles
me observan con sus ojos sabios y antiguos,
sus raíces profundas son testigos silenciosos de mi paso.
En la serenidad del bosque encuentro refugio y consuelo,
un santuario
donde cada hoja susurra tu nombre en el viento.
El calor del sol
sobre mi piel es un recordatorio constante,
de que, a pesar de la lucha, hay belleza en cada instante.
Las montañas
gritan mensajes de fuerza y perseverancia,
inspirándome a seguir, incluso cuando la esperanza parece distante.
Como alma en pena, me muevo entre lo tangible y lo etéreo,
buscando
tus caricias en cada rincón del universo infinito.
Cada estrella que parpadea es un suspiro que me acerca a ti,
cada amanecer, una promesa de que la vida florecerá de nuevo.
miércoles, 16 de julio de 2025
UN SUSPIRO DE AMOR.
Las sombras de los árboles se alargan, como mis pensamientos,
en un juego de luces y oscuros, danzando al compás del destino.
Mis manos
se estiran hacia el cielo, como si pudieran alcanzarte,
como si el universo mismo se abriera, revelando tu esencia divina.
El océano,
vasto y profundo, guarda las lágrimas de mis anhelos,
cada ola que rompe en la orilla lleva consigo un suspiro de amor.
Las gaviotas, en su vuelo, trazan círculos sobre mi soledad,
sus gritos son un llamado que resuena en mi alma errante.
He visto
el esplendor del alba tiñendo las nubes de rosa,
un recordatorio que la belleza persiste, aunque los corazones sufran.
He sentido
el frío de la noche que abriga mi desconsuelo,
y sin embargo, el fuego de tus recuerdos arde en mi pecho.
Las constelaciones brillan como faros en mi tormenta interna,
cada estrella
un testigo de mis promesas, un faro en la oscuridad.
Así, entre las sombras,
persisto en mi búsqueda desafiante,
con la mirada fija en el horizonte, donde tus ojos resplandecen.
Como el viajero solitario
que sigue el rastro de una estrella,
mi espíritu se eleva, buscando la luz que sólo tú puedes ofrecer.
Las leyendas susurran de amores perdidos y reencuentros,
y en esas historias
me encuentro, danzando al ritmo del destino.
Las cicatrices de la vida son mapas que guían mis pasos,
cada dolor, un hito en este viaje que debo atravesar.
En las noches serenas,
cuando la luna es un espejo,
mi alma se derrama en versos, buscando tu reflejo en el cielo.
martes, 15 de julio de 2025
COMO ALMA EN PENA
Como alma en pena, vago por los caminos inciertos de la duda.
Buscando
en todos los rincones del universo, el calor sublime
de tus caricias.
Las estrellas titilan en la vastedad del cielo nocturno,
susurros de antiguas promesas que se pierden en el eco del silencio.
A lo lejos, se alzan montañas cubiertas de niebla,
guardianes
de secretos olvidados, desvanecidos en el tiempo.
He caminado
por senderos de polvo y sombras,
donde la luz se filtra tenuemente, como un recuerdo anhelante.
Las hojas susurran al viento sus historias de antaño,
mientras el río
murmura secretos que se ocultan en sus aguas.
Cada paso
resuena como un canto en la penumbra,
cada latido una oración que busca respuesta en la eternidad.
Las flores del campo se inclinan, reverentes ante la luna,
sus colores vibrantes
son un faro que guía mi búsqueda incansable.
Con cada amanecer,
el sol pinta el horizonte de oro y en su luz encuentro la esperanza,
un reflejo de tu sonrisa.
Pero en la brisa helada hay un eco
de añoranza, un rastro de aquellos momentos en que la vida era un sueño.
sábado, 12 de julio de 2025
LA LUZ DEL AMANECER
El lodo se quiebra ante la luz del amanecer,
renacen las esperanzas en un nuevo hogar.
Cada paso hacia adelante es un deseo a florecer,
donde el dolor y la tristeza dejan de pesar.
En el eco de un canto que surge de lo hondo,
el mundo se viste con colores de paz.
Las corrientes de vida se entrelazan en un fondo,
y la humanidad abraza un nuevo compás.
Volando desnudos, en la esencia de lo puro,
dejemos atrás los lastres que nos hicieron llorar.
Las alas de nuestro ser serán el muro
que resista la tormenta y siga a brillar.
Con cada latido, un poema resplandece,
versos corren libres, cruzando cielos y mar.
La humanidad despierta, el amor prevalece,
en un viaje sin fin, hacia la libertad.
Volar desnudos, como aves en la brisa,
sin temor a caer, despojados del ayer.
Que el eco del amor, cual melodía precisa,
nos guíe a encontrar lo que es necesario ver.
jueves, 10 de julio de 2025
CON TONOS DE AMOR.
Los ríos de tristeza se tornan cristalinos,
reflejan el brillo de un cambio sutil.
Cada piedra en el camino es un destino,
cada gesto amable, un nuevo perfil.
Nubes de angustia se disipan en juego,
tatuando el cielo con tonos de amor.
El viento, un susurro que trae el sosiego,
y la tierra sonríe en un eterno fervor.
Las manos entrelazadas en un lazo brillante,
las almas se encuentran en un diálogo audaz.
Que el canto de los pájaros sea un puente constante,
y la risa de un niño, la fe que jamás se va.
Los murmullos del presente se elevan en canto,
sus ecos rebotan en la vasta inmensidad.
El futuro espera en un rincón distante,
donde cada amanecer es una oportunidad.
Bajo el cielo estrellado, nuestras sombras se abrazan,
en el silencio se oyen historias de amor.
Los sueños, cual cometas, en sus vuelos desplazan,
la carga pesada del miedo y el temor.
miércoles, 9 de julio de 2025
VOLAR A UN MUNDO NUEVO.
Para volar desnudos y liberar el alma,
sin los lazos de lodo que apresan el corazón.
Quisiera rasgar el velo de esta calma,
y danzar en las corrientes de la creación.
De los espejos de egoísmo que no cesan,
los corazones ahogados, buscando un rincón,
en un río de sombras, donde la luz pesa,
y la soledad grita en desesperación.
Miro al cielo y anhelo un vuelo sincero,
donde los hombres y mujeres se abracen en paz.
Que el amor sea el viento, el amor sea el sendero,
y el eco de risas su honda base, audaz.
Los árboles murmuran secretos de antaño,
sus ramas extienden brazos en busca de unión.
Las flores susurran un canto de oro extraño,
tejiendo esperanzas con tierna ilusión.
Que el sol ilumine estos senderos perdidos,
donde los pasos titubean, buscando verdad.
En cada esquina de este mundo herido,
donde el amor es un faro que nunca se va.
jueves, 3 de julio de 2025
DERRAMANDO SABIDURIA
Derramando la sabiduría que heredaste, de tus largos viajes por el universo,
las estrellas te susurran, siempre has sido un maestro, en el lienzo del cosmos,
tu esencia nunca pasa.
Con cada paso en la senda de la infancia, las huellas de tu mente se abren como flores,
y el eco de tu risa resuena en los albores, despertando la luz en la vasta distancia.
Tus ojos han visto los albores del día, donde el viento susurra secretos antiguos,
los caminos del tiempo, eternos, sin fin, te llevan a tierras donde el alma se guía.
Colores de mil constelaciones brillan, dibujando un mapa de ensueños fugaces,
con cada palabra, construyes cálidos lazos, de sabiduría antigua que con amor destilan.
Las sombras que antes te cubrían con miedo, se disipan en la danza de tu entendimiento,
como ríos de plata que fluyen sin tiempo, nutriendo la tierra que soñaste en el vuelo.
Hermosa travesía por mares de ideas, donde las olas son notas de un canto celeste,
en cada instante viviste un nuevo reto, tejiendo realidades de memorias y odiseas.
Las flores del pensamiento en tu ser florecen, cada pena, un peldaño hacia el vasto destino,
y el amor que llevas en tu pecho divino, se expande como el sol, mientras los días fletchen.
Aprendiste a ver el mundo en su esencia, cada pequeño suceso, un gran universo,
un baile de instantes, un eterno verso, donde la vida se escribe con pura presencia.
Las montañas susurran secretos velados, y en su cumbre encuentras la calma del alma, la paz
que te envuelve, serena y sin calma, como un regalo divino, susurros plateados.
Las aguas del tiempo, cual espejos sinceros, reflejan el viaje que en ti ha cobrado,
las enseñanzas vivas, jamás olvidado, cada lágrima y risa, son ríos enteros.
Y así, compartiendo lo que has cosechado, la magia del mundo en palabras se siente,
con cada verso tu mente se vuelve elocuente, un faro de amor que guía a los cansados.
Las estrellas aplauden, el universo sonríe, pues en tu caminar, el alma ha encontrado
un hogar donde el arte y el amor son legado, donde el conocimiento y el corazón se alíe.
Las puertas de la sabiduría se abren sin fin, y en cada corazón hay un eco constante,
un llamado a ser más, en la danza, vibrante, y tú, viajero, en tu esencia la brasa, en su sin.
Las sombras del miedo se disipan al volar, tras cada estrella naciente, un nuevo amanecer,
cada viaje contigo es aprender a querer, mirando el abismo y sabiendo soñar.
Al final del sendero, el tiempo se detiene, la vida se transforma en un manto sutil,
en el eco de tus pasos, un canto febril, donde el amor y la razón se entrelazan y enajenen.
Eres la voz de los secretos olvidados, el guardián de historias que el tiempo abrazó,
y en el fuego sagrado que nunca apagó, se alzan las memorias de tus sueños dorados.
Así, viajero, sigue tu camino brillante, por cada rincón del cosmos, sé luz y verdad,
la sabiduría que en ti siempre ha de estar, será el faro eterno, el amor constante.
Derramando tu esencia, eres faro, eres guía, con cada paso, un universo de luces,
tejiendo futuros con hilos de dulces, y en cada latido, la vida se envía.
Eres la melodía de un vasto corazón, la historia viviente que nunca se apaga,
las alas se despliegan, la vida se embriaga, en la danza infinita, bulliciosa canción.
Recorre, viajero, el horizonte distante, con la firmeza de un saber que combustiona,
porque el brillo de tu sabiduría apabullona, y cada eco que dejas, es llamado vibrante.
Así tus viajes se entrelazan, y el cielo abraza, las memorias de un tiempo que no se ha de ir,
y tu canto eterno las estrellas a unir, derramando la luz que en tu ser siempre pasa.
El universo te abraza, viajero despierto, tu sabiduría y amor son un lazo sutil,
un camino de esperanza, un destino de abril, y en cada historia contada, hay un futuro incierto.
Derramando la magia que florece en tu pecho, encontramos el sentido en cada pequeño acto,
pues el viaje no termina, sigue siendo un pacto, con el alma del mundo, en su ser tan completo.
miércoles, 2 de julio de 2025
LOS NIÑOS JUEGAN EN LA CALLE
Los niños juegan en la calle, ignorando los ecos de su pasado.
Sus risas, dulces momentos robados, fragancias de esperanza en un mundo en llamas.
Dictadores disfrazados de salvadores, las palabras se articular como redes.
Promesas envolventes, dulces y vacías, mientras la realidad aprieta como un puño.
Las religiones se convierten en herramientas, de control, de miedo, de manipulación.
En las iglesias, los líderes predican, pero sus corazones son de hielo y acero.
El pueblo mira, atónito, impotente, los ojos abren un abismo de dudas.
"La libertad", susurra la brisa, "es un sueño que condiciona tu vida."
Las marchas de los sin voz, un rugido que despierte las conciencias.
Cuerpos reunidos como un solo corazón, tejiendo la esperanza en un manto de unidad.
Las antiguas enseñanzas susurran, en el viento, en la tierra, en el mar.
La memoria de aquellos que cayeron, es un faro que guía a los que luchan.
En cada esquina, un retrato olvidado, de prisioneros que se niegan a callar.
Las pintadas en las paredes hablan, con palabras que duelen como el acero.
Los poderosos, con su voz de trueno, se esconden tras un manto de placeres.
Pero el pueblo, como río indomable, no se detiene ante los muros de la opresión.
Las sombras intentan absorber la luz, pero el fuego de la indignación sigue vivo.
martes, 1 de julio de 2025
CUANDO EL PUEBLO SUFRE EN SUS CARNES
Cuando el pueblo sufre en sus carnes el ataque salvaje de los gobiernos,
los ecos de gritos se mezclan con el viento, un clamor ahogado por lejanos lujos.
Las manos callosas buscan justicia, mientras en los palacios brillan los espejos.
A la sombra de columnas doradas, las promesas se desvanecen como humo.
Un niño mira a su madre, sus ojos llenos de preguntas sin respuesta.
En las calles, los hilos de la vida se entrelazan en una danza de desesperación.
La tierra llora bajo el peso de una cosecha marchita y olvidada.
El sol se oculta tras nubes grises que traen consigo la sombra del desamparo.
Las plegarias resuenan en templos vacíos, sanctuarios que deberían ofrecer alivio.
Los rostros de fieles perdidos en el tiempo, mientras la fe se evapora como la niebla.
Las balas silban sobre las cabezas, como un canto triste de cuervos al alba.
En los cielos, se dibujan fronteras, marcas invisibles que dividen lo sagrado.
El hombre de la plaza grita, su voz rasga el aire como un relámpago.
El eco se pierde entre edificios grises, las ventanas ajenas cierran sus miradas.
Las mujeres, portadoras de la memoria, llevan en sus brazos el peso del dolor.
En cada lágrima hay una historia, de resistencia, de lucha, de reivindicación.
EL CIELO ENROJECIDO
El cielo enrojecido se despide Deja un manto estrellado La luna despierta Se alza y me mira Abre un sendero olvidado En el refugio hondo de ...
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Cuando pienso en ti... La risa caprichosa que nace entre los labios desnudos del viento, levanta la falda que cubre las rodill...






