Para
poder acariciarte…
Mis
manos levantan
un
vuelo
de
nubes encendidas
y
llegan
casi
rotas hasta
tus
mejillas
que
son como dos rosas
nacidas
en
el vientre profundo
de
la primavera.
Para
poder acariciarte…
Perdí en el juego que tú inventaste, sin comprender las reglas al entrar; moviste mis piezas, luego te marchaste, dejándome solo frente al...
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