Los celos, como viejos amigos
que pueden
visitarte
a cualquier hora del día sin
aviso previo…
Hoy, cargados de fantasmas,
miedos y sueños
de melancolía,
de melancolía,
han hecho acto de presencia en
el jardín
de mis pensamientos,
donde las dudas crecen como
las enredaderas
que egoístas se comen las
paredes del alma.
Como los albañiles que
trabajan a destajos
de sol, a sol,
han construido en el pequeño
solar
de mi alma,
una habitación mágica, donde
la soledad
se convierte en pequeños
gritos de locuras,
que llenan de sobresaltos el
silencio
de la madrugada
y me empujan desafiando la ley de la gravedad,
a verte abandonada entre los brazos de otros hombres…
y me empujan desafiando la ley de la gravedad,
a verte abandonada entre los brazos de otros hombres…

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