Si
después de tomarte de un trago tú espacio de libertad...
La resaca te deja tirada a mitad de camino
y sin
fuerzas
para
levantar el vuelo que te libere de las enredaderas
que nacen
entre los surcos del corazón.
No lo
dudes, en mi pecho
siempre
encontraras un lugar donde secar tus lágrimas
y en mis manos (quizás un poco torpes)
y en mis manos (quizás un poco torpes)
la fuerza
necesaria para ayudarte a salir de ese pozo
profundo
y negro
donde la
soledad desayuna cada mañana,
con la
blanca inocencia
que
envuelve con su halo de ternura, el espíritu rebelde
de los
que luchan cada día,
por
conseguir una sociedad más justa y generosa
donde hombres y mujeres
vivan en perfecta armonía: con el entorno y la madre naturaleza.

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