Oculto
entre los pliegues generosos
de la
almohada
que cada noche acaricia tú pelo…
que cada noche acaricia tú pelo…
El
recuerdo de tu ausencia,
cada
mañana de otoño
derrama el café en mis manos vacías
y trae hasta mí
derrama el café en mis manos vacías
y trae hasta mí
el sabor
a hierbabuena que en mi boca
dejaron tus besos…
dejaron tus besos…
Dormido
en el ultimo rincón
del
edificio
donde
habitan libremente
los
sueños,
sobre tu
vientre desnudo
me
invento un lecho de telarañas
mientras
que tus caricias,
como
pequeñas gotas de rocío
entre las ramas del viento juguetonas cuelgan…
entre las ramas del viento juguetonas cuelgan…

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