Con las dudas sentadas
cómodamente
en los andamios de mis
deseos
y el miedo al rechazo
dentro
de un bolsillo de humildad…
Hoy hemos tomado
café
sobre un corazón
de alfileres
donde tú nombre y el mío
al esconder
juegan entre cucharillas
y servilletas
manchadas del rojo carmín
de tus labios…
Tu mirada, fría como la lluvia
que azota sin piedad
los mudos tejados
donde los gorriones
al esconder con el amor juegan…
Se clavó en mi corazón,
cerrando de golpe:
Puertas, ventanas, Ilusiones
y promesas,
que el viento un día entre alfileres
sin cabezas
en su mochila de cristal llevarse quiso.



















