Desde
los más profundo de mi ser
quiero
agradecerte
que tu
imagen estuviera
en cada
tecla de mi ordenador
guiándome
en
todos y en cada uno de estos
versos que
conforman
este
ramillete de humildes poemas.
Agradecerte
el generoso
manantial de sensaciones
que convertidas
en
inocentes plumas de hormigas
subían
desde
mis pies hasta mi boca, abriendo
puertas
y ventanas
para
quedarse como ocupas
clandestinas
en lo
más profundo de mi corazón


















